Metalúrgicos y estatales fueguinos: en defensa del trabajo y la soberanía

Entrevista a Horacio Catena, del SUTEF y CTA-A de Tierra del Fuego.

Los metalúrgicos y estatales de Tierra del Fuego vienen de protagonizar una gran jornada con paro y movilización contra los despidos y el ajuste, luego de una gran jornada previa de los metalúrgicos en Río Grande. La situación de la provincia se ve agravada no sólo por el paquete de ajuste que implementa la gobernadora Bertone contra los estatales, sino también por los miles de despidos en la industria electrónica y otras ramas. Sobre esta situación, conversamos con Horacio Catena, secretario general del SUTEF y CTA-A fueguina

–¿Cuál es la situación que se vive en la provincia respecto al anuncios del gobierno nacional de quita de aranceles a la producción electrónica?

–En Tierra del Fuego se ha flexibilizado el mercado laboral producto de un acuerdo entreguista de la UOM, que permitieron la contratación de trabajadores obviando el Convenio Colectivo de la UOM. Entonces ha habido caída de empleo y la no renovación de contratos, con el agravante de que no hay programada producción. Es bastante complejo el tema porque en Tierra del Fuego vienen trabajando con contratos transitorios de un mes, seis meses o un año y que después se caen. Por ejemplo, los contratos son para una línea particular, o una marca. Entonces cuando no hay producción de esa línea de esa marca, ya no se trabaja. No es que se hace un trabajo en otra línea. Lo que sucede ahora es que, con la apertura de importaciones y la baja de los aranceles, hay empresas que ya no van a ensamblar en Tierra del Fuego. Esas empresas, o muchas de esas empresas se van a transformar en importadoras. Es decir, el negocio para las empresas sigue siendo redondo, o es con el valor agregado de la mano de obra, o es importando directamente. Por lo tanto lo que hay es desolación. Nosotros tenemos compañeras que sus esposos están vinculados a fábricas que hace meses que no trabajan, debido también al ajuste de Bertone. Están vendiendo sus cosas y se vuelven a sus provincias porque no pueden sostener a su familia.

–¿Cuáles fueron los reclamos durante la jornada del 4 de noviembre?

–La consigna fue “en defensa de la soberanía y de los puestos de trabajo”. Porque en el trasfondo de la discusión política está que Ley la 19.640 fue creada por Lanusse en 1972 en el marco de la soberanía argentina en el territorio austral, el ingreso a la Antártida, Atlántico Sur y Malvinas. Entonces, desalentar la producción y el trabajo es desalentar la radicación en Tierra del Fuego y eso está íntimamente atado a la soberanía. Los reclamos son múltiples. Desde el punto de vista reivindicativo es la mantención de los puestos de trabajos. Por otro lado, creemos que la experiencia de Renacer marca un camino y muestra una realidad, que es posible mantener la producción en la isla sin estar atado a un monopolio, aun con esta precariedad de la industria nacional que es comprando los kits. Lo que demuestra Renacer es que se puede vender un microondas de 25 y 50 litros y una aspiradora muy buena, muy bien aceptada por la población, prácticamente a mitad de precio de lo que se vende en Garbarino y el resto de los monopolios. ¿Qué muestra? Primero, que las tasas de ganancia de las empresas de electrónica son escandalosas. Porque Renacer no es que no gane, mantiene 180 familias. Cuando arrancó eran unos 30 compañeros, pero hoy mantiene 180 familias. Pero necesitas una promoción por parte del Estado, cosa que no hay. Tampoco hay crédito. En cambio el gobierno plantea reconvertir la industria, el gas, los recursos naturales. Pero… ¿qué es lo que van a reconvertir? ¿Cómo? ¿Cuál es el plan? Eso no lo dice nadie, ¿por qué? Porque no existen tales planes. Porque están atados a lo que vaya a hacer el gobierno nacional y los monopolios. Esa es la verdad.

–El gobierno nacional dijo que no van a derogar la 19640.

–Menem tampoco derogó la 19.640. Pero vos al cambiar tu política de importación hace que una región que está a 3.500 km del principal puerto de la Argentina y de los principales centros urbanos sea inviable. Durante el alfonsinismo tampoco se derogó. El problema no es si derogás o no esa ley, sino si hay un plan macro con relación a la electrónica. El gobierno no la derogó pero los puestos de trabajo caen igual. La trampa está en qué política te das para la preservación de los puestos de trabajo.

–¿Y cuál es la posición del gobierno provincial?

–Bertone en las últimas declaraciones dijo “ni un puesto de trabajo menos”. Pero el tema es que ya se perdieron 5.000 y no registra la caída de contratos como despidos. Esa es una trampa. Por ejemplo, la empresa BGH tenía más de 3.000 trabajadores, pero efectivos tiene sólo 1200. Entonces si la expectativa es que no despida a esos 1.200, ¿qué hacemos con los otros 1.800? Lo de Bertone es acompasar la política del gobierno nacional, que tiene que ver con la geopolítica. Tiene un pequeño problema con EEUU en ese punto ¿no? Veremos qué pasa ahora en el mundo, pero el proyecto era el acuerdo del pacífico, la base yanky en Tierra del Fuego y una isla chica para poder garantizar los negociados de los grandes empresarios, poca conflictividad social y el avance de los imperialismos.

–¿Cómo es la propuesta que están planteando?

–Nosotros creemos que para poder proteger los puestos de trabajo y para poder generar condiciones inmediatas es retrotraer la medida nacional de quite de aranceles a la importación y cerrar la importación. No solo en la electrónica, también en la textil. La propuesta es el cierre de la importación y la planificación de la producción acá en Tierra del Fuego. Al mismo tiempo, volviendo al ejemplo de Renacer, es posible en la electrónica planificar la producción a través del Estado y con los obreros en producción, aun en este esquema de ensamblaje. Porque creemos que puede ser un punto de inicio, para poder ir a una política real de sustitución de importaciones, por los cableados, los tornillos, el plástico, hasta el chip, etc. Porque hay que empezar para poder reemplazar esos kits en total o en parte para poder ir a una política independiente. Estamos muy lejos de eso, pero hay una muestra de que eso se puede hacer. Por otro lado, está la discusión de la tasa de ganancia de los que ensamblan y que después se convierten en importadores. El ejemplo de Cherñajovsky [dueño de Newsan] es muy claro, lo que hizo es cerrar la línea de heladeras que tenía en la provincia de Buenos Aires y comenzó a importar heladeras de China a mansalva.

¿Cómo han llegado a tener una jornada unificada entre estatales y metalúrgicos?

Nosotros venimos peleando la unidad desde hace mucho tiempo. Los estatales seguimos en conflicto, con la ausencia de las conducciones sindicales de ATE, UPCN, ATSA que han traicionado y entregado todo al gobierno. Eso se siente en todo lo que es el resto del estado, con una persecución muy grande hacia los trabajadores de la educación. Eso ha llevado a que la OIT tome el caso nuestro, a que el CELS se presente como amicus curiae en las causas que tenemos. Nosotros seguimos construyendo unidad con los compañeros de la Unión de Gremios. En este momento nos encontramos librando una batalla política muy importante que son las elecciones del IPAUS. La comunidad de Tierra del Fuego es algo muy chico, entonces lo que pasa en metalúrgicos repercute en toda la actividad comercial y en los estatales; y lo que pasa en estatales repercute también en el resto.

–El 7 de diciembre se va a presentar una cantidad de firmas contra la exoneración de los 17 docentes. ¿Cómo viene eso?

–Para nosotros es un hecho político y reivindicativo muy importante. Han comprometido su presencia una cantidad de dirigentes y compañeros y, obviamente, eso da impulso a lo que venimos haciendo. Venimos de años muy duros y que llegue el acompañamiento de distintos docentes de todo el país, de estatales y de otros sectores que no tienen que ver con la docencia nos da mucha fuerza y mucho empuje en lo que venimos haciendo.

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