Sarmiento: La precariedad la sufren trabajadores y usuarios

Luego de que el Ferrocarril Sarmiento volviera ser noticia por el descarrilamiento de una formación en Liniers, entrevistamos al delegado Edgardo Reynoso, quien analizó las causas y las responsabilidades del gobierno y la empresa.

El descarrilamiento tuvo un saldo de 13 heridos y volvió a poner de relieve la falta de inversión también por parte del gobierno macrista, tal como sigue denunciando la Seccional Oeste de la Unión Ferroviaria. Casi un mes antes, los que habían sufrido estas precarias condiciones fueron el operario de vías y obras Sergio Garay –que perdió una pierna tras ser arrollado por una formación– y los casi 70 trabajadores de limpieza suspendidos porque se negaron a trabajar con el vestuario inundado y sin luz por este motivo.

-¿Por qué se descarriló la formación en Liniers?

-Se descarriló en la zona de cambio de vías. Nosotros veníamos planteando que todos los cambios de vías son cosas que no se renovaron. Se hizo sólo en las zonas de rectas muy grandes pero no en las zonas de cambios, que es una zona neurálgica para el tráfico. Los rieles que hacen esos cambios de vía son del año 1962; también la máquina que hace el cambio ha sufrido un desgaste muy grande. Esto lo denunciamos en noviembre de 2015, no sólo ante la prensa sino también ante la Comisión Nacional de Regulación del Transporte. Y eso se reproduce en todas las zonas de cambio, por ejemplo en Once, en Morón, en Moreno… Estamos trabajando con una precariedad muy grande.

-¿Qué dice la empresa?

-Ayer [el presidente de SOFSE y Ferrocarriles Argentinos] Orfila dijo que estábamos sujetos a los errores humanos; y que admita eso es bastante nefasto. Planteó que el descarrilamiento fue por un error humano, cuando todos saben que el problema es lo obsoleto que está el sistema (…). Plantea que en el arrollamiento del compañero Garay hubo error humano, que en este descarrilamiento hubo error humano, y si vamos para atrás, con el otro gobierno también decían que todos los problemas eran por errores humanos. (…) Desde hace más de 20 años, desde el momento en que se concesionaron los ferrocarriles se acumularon más accidentes que en toda su historia anterior, no sólo en el Sarmiento, en todas las líneas. Y siempre la justificación fue la misma: error humano.

-¿Y cómo viene la negociación acerca de las suspensiones?

-Hasta ahora no hemos tenido ninguna novedad. Estaba la Directiva del gremio en esa gestión, pero se reafirma lo que estuvimos planteando: estamos en una situación de precariedad absoluta tanto los trabajadores como los usuarios. Eso es lo que dijimos en la oportunidad del paro hace diez días, y la precariedad de los trabajadores se traslada al usuario. Y efectivamente, así sucede, se explicitó con todo dramatismo cuando descarrila la formación.

-¿En qué está la amenaza del ministro de Trabajo de desafuero y persecución tras el paro?

-Creo que tienen encarrilada una causa. No nos extraña. Es la misma política que han venido desarrollando todas las gestiones, para cubrir las terribles falencias y terribles desaguisados del sistema ferroviario se culpa a los trabajadores. No sólo de esta administración, también lo hemos sufrido con el gobierno kirchnerista. Fuimos procesados por Aníbal Fernández, por Randazzo. La política sigue siendo la misma. Acá no existe la grieta, cuando se trata de atacar a los trabajadores tanto el kirchnerismo como el macrismo se han comportado igual.

-¿Qué relación hay entre la política ferroviaria del gobierno anterior y de éste?

-Juntos votaron la ley que el gobierno llamaba de Reestatización del Servicio Ferroviario, el macrismo con el kirchnerismo, que no fue más que la consolidación de las concesiones. Porque hasta en los títulos apelaban al doble discurso; y además se abrió el juego a operadores que no tengan la concesión de la traza y les dieron la posibilidad de que dispongan del patrimonio ferroviario, que es lo que están haciendo cuando anuncian la política de soterramiento. Lo mismo hizo el kirchnerismo, porque el soterramiento se financia con lo terrenos que ellos llaman “no operativos” a lo largo y ancho del país. Son millones de metros cuadrados que están en manos del sistema ferroviario, que son del Estado y quieren librarlos al mercado inmobiliario. No es casualidad que Orfila sea un hombre del sector inmobiliario, CEO del Grupo Monarca.

-¿Cómo tienen planteado las próximas medidas?

-Estuvimos con 17 días de quite de colaboración con los compañeros de vía y obras y personal de infraestructura. Eso dio por resultado que sacáramos un protocolo de seguridad y que la empresa se aviniera a firmarlo. Y seguimos exigiendo a la Directiva que rechace de plano las sanciones a los compañeros que han salido a pelear por su seguridad. Los trabajadores movilizados hemos conseguido que se pongan en vigencia medidas de seguridad.

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