El domingo 18 se realizaron las elecciones en Caba.
El principal fenómeno que aparece es la baja participación en la elección. Tan solo un 53% de las personas habilitadas para votar decidió participar en esta elección. En ese contexto se dirimió la interna de la derecha, que fue fragmentada en varios candidatos.
La libertad avanza con Adorni como candidato principal logró traccionar los votos de la derecha, desplazando al PRO de la hegemonía del voto de derecha y anti peronista por 20 años. De esta manera LLA se afirma como el espacio principal de la derecha ridiculizando a Macri y terminando de abrir el canal de fuga de representantes del PRO a la LLA. Escenario que deja muy golpeado el oficialismo en la ciudad.

Pero esos votos de Adorni, el 30% de los votantes y un 15% del padrón electoral, fueron conseguidos con todo el aparato del Estado Nacional en un contexto de lo que se llama “plata dulce” con un nuevo préstamos del FMI para campaña electoral, como fuera el de Macri en 2018.
Un sector de las clases medias y las altas se pudo comprar cosas importadas o viajar al exterior. Y al mismo tiempo, los sectores mas humildes son hoy más pobres que cuando asumió Milei.

Eso fue lo que recogió el frente encabezado por Santoro, que quedo 2do a sólo 3% de diferencia con Adorni, con lo que se constituirán en la primera minoría en la legislatura porteña. A la vez, su característica negociadora con el oficialismo, lo ubicó en lo discursivo electoral en no poner el eje en la necesidad de ganar las calles para enfrentar a la derecha y termina pagando también, por esa resignación.
La Libertad Avanza perdió apoyo en las comunas más pobres y en las de capas medias, donde muchos migraron (o volvieron) al frente que encabezó Santoro y avanzó en las comunas más ricas de la Ciudad, desplazando definitivamente al Pro que no ganó ninguna. El PRO paga su sostén al gobierno nacional y su desastroza gestión en la Ciudad.

Desde Confluencia, con la candidatura de Maria Eva Koutsovitis y muchos compañeros y compañeras representativos de los trabajadores, las asambleas populares y diferentes expresiones de lucha de la Ciudad dimos una gran batalla en un contexto muy desigual por poner en agenda los verdaderos problemas de la CABA.
Logramos tener visibilidad y la simpatía de muchas personas que vieron a compañeras y compañeros formados y con un largo recorrido de construcción y lucha en el territorio. Es un gran punto de partida en una construcción que hay que seguir profundizando.

En este escenario de hastío, expresado principalmente en el ausentismo record, un frente que muestra los verdaderos problemas del pueblo, que pone arriba de la mesa la necesidad de organizarse desde abajo para resolverlos y que viene empujando para abrir un cauce de luchas populares; más temprano que tarde será instrumento de miles en este momento tan dificil que nos toca atravezar.




















