El 2021 comenzó con impactante noticia de cesantía de 25 compañerxs del Hospital Fiorito de Avellaneda, a través de la baja de las becas de contingencia. Sin ninguna explicación y en medio de la segunda ola de coronavirus que azota la región, la Dirección Hospitalaria deja sin su sustento diario a personal de la salud que tuvo un desempeño heroico durante toda la pandemia. Esta situación se repite en distintos hospitales de la provincia de Buenos Aires.
«Los trabajadores y trabajadoras de la salud no somos descartables», denuncian desde ATE Seccional Avellaneda y exigen la continuidad laboral de todxs lxs becarixs de las Becas de Contingencia. Esta cesantía agrava la reducción de personal generada por las jubilaciones de oficio.
Desde ATE expresaron que «los trabajadores hospitalarios estamos agotados, cursando el inicio de la segunda ola de Covid-19 que azota al mundo» y exigen a las autoridades hospitalarias y ministeriales «la inmediata continuidad de todos y todas compañeras becarias. En los hospitales de Avellaneda no sobra nadie».






