UnTER: nuevo acuerdo a la medida del gobierno

Como sucede desde hace años, la conducción de la Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UnTER) no discute con las bases qué aumento exigir al gobierno sino que se va acomodando a las ofertas del mismo, sin plantearse siquiera la posibilidad de salir a luchar por sueldos dignos. Esto ocurrió a principio del ciclo lectivo, donde se aceptó un paupérrimo aumento con la excusa que en Marzo se volvía a discutir y que «más vale tener esto en el bolsillo, que nada». Tal como sucede en otros gremios, la conducción del sindicato docente oficia de Recursos Humanos de la patronal.

Desde ese momento hasta ahora, lxs docentes venimos sosteniendo la educación pública en este contexto de emergencia sanitaria, manteniendo como podemos el vínculo pedagógico con nuestrxs alumnxs, cuyas precarizadas condiciones de vida -fruto de años de gobierno de Juntos Somos Río Negro- se han visto aún más empeoradas por la pandemia. Mientras que lxs trabajadorxs de la educación ponemos de nuestro bolsillo los recursos necesarios para esta tarea -pagando internet, teléfono, fotocopias y servicios-, con el correr de los meses nuestro sueldo se fue depreciando día a día por la inflación.

Finalizando septiembre el Gobierno de Arabela Carreras, ofreció en principio un aumento en dos cuotas del 15%, que fue rechazado, y  a los dos días presentó una propuesta del 22%. Esta última oferta fue prontamente aceptada por el plenario de Secretarixs Generales de UnTER, sin siquiera consultar a lxs trabajadorxs de la educación.

La conducción de UnTER en manos de las agrupaciones Azul-Arancibia nuevamente aceptan las «migajas» del Gobierno de Juntos somos Río Negro, nuevamente a espaldas de las necesidades de lxs miles de docentes de la provincia. Esta vez sin siquiera realizar asambleas y convocar a Congreso del sindicato, sólo hubo asambleas en las seccionales opositoras a la conducción provincial.

¿Qué se aceptó?

Este acuerdo salarial en casi su totalidad va a sumas no remunerativas, con lo que se sigue achatando la antigüedad docente y desfinanciando la obra social estatal (y el mismo sindicato).

Como el acuerdo salarial no plantea su retroactividad al mes de Abril, legaliza la inmensa pérdida adquisitiva de estos meses. Con este acuerdo, el cargo testigo (maestrx de sección sin antigüedad) cobraría, en diciembre, de bolsillo $43000 (con doble FONID incluido), en una provincia donde por ejemplo en la ciudad de Cipolletti el alquiler de un monoambiente supera los $20000.

A esto hay que agregarle la situación de emergencia de muchísimos docentes sin cargo y sin salario, la situación de la obra social estatal que en este contexto solo cubre «urgencias», la no provisión de conectividad y herramientas tecnológicas para docentes y estudiantes, etc.

Para la gobernadora Arabela Carreras, que los gremios estatales acuerden rápidamente -como ocurrió también con ATE y que despertó el rechazo en muchos sectores como lxs trabajadorxs de la salud– es importante para no tener conflictividad en una provincia donde el sistema de salud está colapsado, sin camas de terapia intensiva disponibles en casi todas las ciudades, producto de las políticas de su propio partido durante años. Recordemos que su predecesor, Weretilneck, fue uno de los principales aliados de Macri, aunque ahora busque acercarse al actual gobierno nacional, fiel a su estilo camaleónico.

Cabe destacar la autoconvocatoria de trabajadorxs de la salud para rechazar este acuerdo, que marcharon por varias ciudades de la provincia. A ese camino nos tenemos que sumar lxs docentes, organizándonos desde abajo para luchar contra este gobierno ajustador y sus lacayos.

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