La situación actual de pandemia ha profundizado la desigualdad, y los que más pagan esta situación son los sectores más humildes. La herencia del gobierno macrista dejó miles de familias sin la posibilidad de conseguir trabajo y poder pagar un alquiler. Muchas se han quedado sin un techo en donde poder vivir, sumado a la recesión económica que la pandemia ha generado. Esta situación es la que representa la toma de tierras en Guernica, donde hay 2.500 familias.
Desde la Corriente Clasista René Salamanca, vemos la urgencia de llevar a cabo un plan de viviendas para los sectores populares en momentos donde más se necesita la contención del Estado para poder adquirir y tener acceso a una vivienda digna.
La falta de un proyecto de vivienda durante los años del macrismo ha dejado entre las cuerdas a muchas familias que tienen la presión de quedarse en la calle con sus hijxs, por eso muchas se lanzan a la desventura de conseguir un espacio para poder vivir. Tierras que estaban abandonadas esperando a venderse para emprendimientos inmobiliarios millonarios, para que unas pocas familias adineradas puedan vivir en grandes espacios. Es necesario revertir esta situación en la que se prioriza la construcción y el otorgamiento de espacios públicos al negociado de countries o barrios privados.
Estas familias no deben ser olvidadas por el Estado, y hoy más que nunca debemos dar todo nuestro apoyo por el triunfo de ellas, debemos luchar por la posibilidad de generar un proyecto más justo para que cientos de familias pueden tener una vivienda digna.
A continuación reproducimos una charla de vecinxs y compañerxs de la René Salamanca que se encuentran en la ocupación de tierras de Guernica.

¿Cómo es la situación de Guernica?
—Compañerx RS: Bueno, nosotros que estamos en los terrenos desde el 20 de julio que se hizo la toma, y estamos organizándonos junto a los delegados que se eligieron en el barrio por manzanas.
—Vecinx 1: Mi situación es que no pude pagar más el alquiler, mi patrón dejo de pagarme. No quiere bancarme por la pandemia. No tengo vivienda y ahora me vine acá, estoy sin laburo y no tengo nada.
—Vecinx 2: Y bueno, estamos acá sufriendo viento, frío, lluvia, con los chicos. Pero uno tiene que quedarse acá por ellos también, porque estamos esperando a ver que hace la policía, si nos desaloja, nos reprime o que pasa…

Estamos viendo que los terrenos están divididos entre todas las familias, dejaron lugares para calles ¿Cómo fue ese proceso?
—Compeñerx RS: Bueno, eso se organizó también con los delegados. Lo había pedido el municipio, vos viste que estamos caminando y las calles son bastante amplias y la idea es que cuando nos establezcamos puedan movilizarse sin problemas todos los compañeros.
—Vecinx 1: Nosotros queremos un lugar donde vivir, un barrio donde podamos tener nuestra casa para nuestras familias.
—Vecinx 2: Yo cuando llegue el 20 de julio, acá fue el peor día de mi vida. Dormí acá en el piso con los chicos, el día a día se hace cada vez más difícil, con la lluvia. Mira mis hijos acá jugando en el agua por la lluvia.
¿Cómo es la relación entre los vecinos?
—Compañerx RS: Acá somos todos unidos, por eso le pusimos «Unión» al barrio. Nos damos una mano entre todos los vecinos. Yo hoy hago una olla popular, fácil para 40 familias. Algunos me traen verduras, fideos, tomate para hacer algo.

¿Cómo fue la relación con la policía durante estas semanas?
—Compañerx RS: La policía no te deja entrar con bolsas de mercadería, te revisan todo, te rompen todo porque creen que vamos a vender droga o meter algo ilegal. Acá no hay gente de esa clase, somos todos laburadores, albañiles como yo por ejemplo. Nadie es delincuente ni nada por el estilo, Solamente queremos un lugar donde vivir.
—Vecinx 1: La policía nos trata como si fuéramos delincuentes. No nos dejan entrar nada y nos secuestran todas nuestras cosas, perdiéndolas para siempre.
—Vecinx 2: Y la policía, mira.-. Nos trata como si fuéramos delincuentes, no podes meter nada. Yo la otra vez fui a comprar mercadería, me revisaron todo. Hasta me abrieron los paquetes, me los rompieron. Cada día que vos entras con una madera, una leña o una lona para armarte la casa, te lo secuestran y no te dejan seguir.
¿Ustedes tienen trabajo en este momento?
—Compañerx RS: Mirá, yo me quedé sin laburo cuando empezó la cuarentena. Yo soy albañil y no podía pagar el alquiler, aguanté un mes solo y ya no pude más. Estaba pagando 10 lucas de alquiler, y un amigo me avisó que se estaba por organizar esto, así que me vine con mi familia. Pase frío, lluvia…

¿Y el gobierno propuso alguna solución?
—Vecinx 1: Hoy me llamaron, me dijeron que me presente porque mi nombre está en una causa en fiscalía. Dicen que me quieren ayudar, que me van a dar trabajo y un alquiler, me dijeron «que no me iban a juzgar pero estaba mal lo que hacía». La verdad es que agarré esto por necesidad, pero me dijeron que desalojo se va a hacer si o si.
—Vecinx 2: El gobierno no quiere hablar con nadie. Se están lavando las manos. Blanca Cantero -intendenta de Presidente Perón- quiere sacarnos de acá, no quieren saber nada. Nos ofrecen cinco mil pesos para sacarnos de acá ¿pero yo que hago con cinco mil pesos? Me mantengo un mes máximo ¿y después que hago? Me quedo en la calle de nuevo. Yo no quiero que me regalen la tierra, yo quiero que me den una forma de pagarlo, eso es lo que quiero. Poder laburar y pagar la tierra para que el día de mañana mis hijos tengan una casa.
Desde la Salamanca, ¿Qué objetivos tienen acá en la toma?
—Compañerx RS: Sería bueno que si se nos cumple el sueño de tener nuestras propias viviendas y nos establecemos acá poder armar un comedor, un merendero, para poder dar una comida, una cena. La gente lo necesita, acá hay muchos chicos y familias que lo necesitan.




















