Con lucha y unidad garanticemos un rumbo popular

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Aislamiento social deshilachado

El avance del Covid-19 lo atraviesa todo, lxs opositorxs sistemáticxs han aprovechado el desgaste y hartazgo de parte de la población para instalar el eje de que «no se soporta más el encierro», y que «el gobierno lo usa -a la pandemia- para tapar la crisis económica y tenernos a todos controlados». Pero la realidad muestra que el aislamiento se deshilacha y se ha entrado en una fase difícil de controlar.

Las muertes se duplican cada 22 días, «el aumento de la letalidad surge del colapso de las unidades de terapia intensiva», sostienen desde la Sociedad Argentina de Terapia Intentiva (SATI). Si bien señalan que el número hubiera sido exponencial si no se hubieran tomado las acertadas medidas desde el Gobierno Nacional al inicio de la pandemia. A la vez, miembrxs de esa asociación advierten que «no hay una visión real» de la situación de esas unidades.

El comunicado de la SATI describe de manera desgarradora la realidad que no se cuenta, «la cuestión principal, sin embargo, es la escasez de los trabajadores de la terapia intensiva, que a diferencia de las camas y los respiradores, no pueden multiplicarse. Los intensivistas, que ya éramos pocos antes de la pandemia, hoy nos encontramos al límite de nuestras fuerzas, raleados por la enfermedad, exhaustos por el trabajo continuo e intenso, atendiendo cada vez más pacientes. Estas cuestiones deterioran la calidad de atención que habitualmente brindamos (…)». Y continúa «también tenemos que lamentar bajas, personal infectado y lamentablemente, fallecidos, colegas y amigos caídos que nos duelen, que nos desgarran tan profundamente.Terminamos una guardia en una Unidad de Terapia Intensiva y salimos apresuradamente para otro trabajo. Necesitamos trabajar en más de un lugar para llegar a fin de mes». «Me preocupa que a nivel nacional se autoricen reuniones de 10 personas. Esto es una invitación al desmadre», dijo el médico terapista Dubinde la SATI.

En efecto, la economía parece haberse impuesto finalmente sobre la salud y esto es así porque para sostener el péndulo en la salud, el Estado debe ir más allá de la emisión de pesos para sostener la emergencia, debe acompañar con medidas que graven a los monopolios, terratenientes y bancos o medidas como la presentada en el Congreso sobre el aporte solidario extraordinario del que veremos sus frutos con suerte hacia fin de año luego de 7 meses de pandemia.

Crece la pandemia

Ahora la economía empieza a presionar, pero el mensaje en medio de una nueva disparada de la pandemia no puede ser «mayor flexibilidad», ya que eso hará retroceder el camino recorrido como alerta con razón el gobernador bonaerense Axel Kicillof, «es un error abrir prematuramente (…) no podemos acompañar más apertura». «No podemos perder en 5 días lo que logramos en meses», sentenció Kicillof dirigiendo un tiro directo al Jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, quien anunció las medidas de flexibilización en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, aunque se puede entender por elevación también al presidente Alberto Fernández.

En el interior se disparan los casos, con rebrotes, en 20 provincias y situaciones críticas. La provincia de Jujuy supera los 200 casos por día (ver nota), Santa Fe llegó a 500 casos por día y junto con Río Negro y Córdoba son las provincias más afectadas y donde tuvieron que retornar a fases más estrictas. San Luis blindó todos los accesos a la provincia.

Unidad de Cuidados Intermedios de un hospital Modular del AMBA – Fotografía de Carlos Brigo

El informe de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en su relevamiento mensual sobre la situación del sistema sanitario y la pandemia indica que al igual que en los informes anteriores, la situación volvió a empeorar en el último mes. «Se observa en la ciudad una apertura indiscriminada, tanto de los negocios como del tránsito vehicular y peatonal, a lo que se suma la ausencia de efectivos de control en los distintos barrios porteños».

Este empeoramiento tiene números. Según Google Covid Cases (modelos empresariales que utiliza el PRO) -el conteo que hace la multinacional informática de casos de coronavirus a nivel mundial-, al 26 de agosto la Ciudad Autónoma de Buenos Aires rankeaba en el primer puesto en cantidad de muertes por la enfermedad (693) por millón de habitantes entre las capitales del mundo, seguida por Bogotá (657); por Toronto (445) y muy por encima de los 26 casos que registró Montevideo.

Larreta fue acompasando la lógica de acercarse al Gobierno Nacional, que le dio cobijo desde el inicio, para luego irse alejando a medida que avanzaba el desgaste político y la ofensiva de la oposición. Ahora actúa como si en CABA hubiera controlado al virus, mostrándose más flexible, «mientras Kicillof solo buscaría restringir los movimientos de la gente». Así, montan un escenario político utilizando la desgracia de la pandemia para sacar ventaja política al mejor estilo de un miserable.

Ahora apela a la responsabilidad individual que -en caso de rebrote del virus- «todos seremos responsables», despojándose de la responsabilidad que tiene el Estado de la salud colectiva en medio de una pandemia, dejando a la ciudadanía que haga uso de sus «derechos individuales» y «libre albedrío para no contagiarse y no contagiar a los demás» mientras no hay ningún tipo de control y se machaca desde los medios masivos contra un «encierro» que no es tal.

Nos quieren naturalmente hacer entrar en una fase «autocontrolada por respeto a los derechos individuales», pero estaremos más cerca del síndrome de la rana hervida, (si se echa una rana a una olla con agua hirviendo, esta saltará inmediatamente y salvará su vida. En cambio, si se mete la rana a la olla cuando el agua está muy tibia, y poco a poco se va incrementando el calor, está morirá porque al principio se sentirá cómoda en el agua tibia).

Bares y cervecerías de Ciudad Autónoma de Buenos Aires – Fotografía Nicolas Stulberg

Esta plataforma es la que le permite desafiar a la comunidad educativa, por ejemplo, pretendiendo que una parte de lxs alumnxs -los que no tienen conectividad en sus hogares- vuelvan a las escuelas. En la ciudad más rica del país -la que más recauda- no proveen a lxs pibxs con netbooks o recursos tecnológicos para que se conecten y eviten el contacto comunitario en las escuelas, pero si pagan $9.740.640 para macetas que hay en esquinas del centro porteño -para parecernos más a París- (en el año 2018 el gobierno porteño gastó $42,8 millones para su mantenimiento). La educación pública no es prioridad para Larreta y la Ministra de Educación porteña, Acuña. La docencia logró que el Ministerio de Educación de la Nación frenara la ofensiva del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires de «volver a clases» en las escuelas.

La realidad nacional impone la necesidad de reelaborar un plan que no abandone el centro en la salud, atendiendo a la vez la situación económica del pueblo castigado. Estamos en una fase donde se debe exigirle mucho más a las grandes empresas y supermercados, que son los que más se han beneficiado y los que menos esfuerzos han hecho y más aprietan y exponen a sus trabajadorxs. Hay que instalar la intermitencia en cuanto a la circulación, trabajando menos cantidad de horas y días, pero que las empresas se hagan cargo de esa realidad.

Los sectores opositores reaccionarios saben que el aislamiento se va deshilachando, y ellos han contribuido a ese resultado. Pero no es menos cierto que aprovechan el argumento de la pandemia para trabar todo aquello que toque sus intereses e incluso resolver que no participan de las sesiones del Congreso de la Nación, buscando limitar el quórum y generar un hecho político institucional. Asimismo no cuestionan el uso de la pandemia para tratar de tapar la quema de pastizales, humedales, bosques y campos para el avance de los agronegocios y los emprendimientos inmobiliarios, envenenando los ríos, matando la fauna, contaminado las ciudades y destruyendo los ecosistemas. Se calcula que la superficie afectada por los incendios en el país superan ¡50 Ciudades de Buenos Aires juntas!

Subestimaron la lucha de los pueblos, lxs voluntarixs y las organizaciones que no solo salen a combatir los incendios, sino que se organizan y denuncia exigiendo de manera urgente una Ley de Humedales, así como la aplicación de la Ley de Bosques.

Quema en las Islas del Delta del Paraná – Fotografía de Juan José García

El Presidente habló días atrás, en un acto en Santa Fe, de la opulencia de la Ciudad de donde es oriundo, CABA, pero eso es así porque hay un interior pobre, donde la riqueza se concentra cada vez más y la frontera de los agronegocios se expande y engorda la opulencia de las grandes ciudades, mientras se profundizan las diferencias allí mismo con quienes son expulsados y entierran sus rodillas en los ahora llamados «barrios populares» (villas de emergencia).

Habló de la necesidad de descentralizar la producción, pero ésta no puede ir a la par del modelo agro exportador dominante y vigente durante décadas, y que su cuestionamiento y necesidad de cambio se ha constituido como uno de las tareas estructurales económicas y democráticas más importantes del período. El cambio de matriz productiva dependiente y controlado por un puñado de exportadores industriales y agrarios atraviesa la estructura del país. Se podrá tener una buena retórica, pero si no se avanza sobre esta dura realidad, solo se seguirá con una política de “derrame” para el pueblo, mientras el contenido de la taza se lo deciden y se lo llevan los de siempre.

El mejor camino

La situación es muy delicada por el avance de la pandemia en el país, estamos en el peor momento y el coronavirus se va desparramando por el interior del país. Los sectores reaccionarios -que montaron la campaña de la «falta de libertad» o «la cuarentena más larga del mundo»- ahora utilizan el rebrote para instalar «el fracaso de la cuarentena». De esta manera buscan retener la iniciativa política. En la medida que se garantice un rumbo popular, va a dotar de unidad y certezas a nuestro pueblo, enfrentando la pandemia y cerrando el paso a la reacción que se agrupa.

El proyecto de ley para gravar a las grandes fortunas -que alcanzará a más de 12 mil personas con patrimonios superiores a 200 millones de pesos y que permitiría recaudar 300 mil millones para combatir la recesión que deja la pandemia- va en la dirección correcta del rumbo que necesita el pueblo. Será por única vez, pero posibilita abrir el debate y la lucha en torno a la necesidad de que sea permanente y progresivo, ya que esas fortunas se amasan sobre la explotación, las coimas y la especulación permanente.

Un rumbo popular que va de la mano de las medidas como el DNU presidencial sobre el interés público de las telecomunicaciones, del 5% del PBI destinado al IFE, o de los recursos destinados al plan de obras públicas en el interior del país. Esto caerá en saco roto si no hay un plan popular de control de uso de esos recursos que quedan en manos de gobernadores e intendentes.

Un camino popular que se trazó con la lucha y hoy tienen sus frutos como la conquista del decreto presidencial que establece el cupo trans, travesti y transgénero del 1% en el sector público nacional. Es un acontecimiento trascendental que marca el avance de la lucha y muestra que ese 1% de hoy se podrá ampliar en el futuro si se profundizan las medidas democráticas.

Un rumbo popular que garantice el necesario desarrollo económico independiente y no sumergido en la disputa inter-imperialista de la que siempre perdemos. Nos debe encontrar generando las divisas pero sobre la base de la sustitución de productos, reduciendo importaciones y no sosteniendo un modelo de agro negocios contaminantes e incendiarios manejados por los Vicentin, Cargill y otros monopolios internacionales.

La lucha por el rumbo popular, nos debe encontrar unidos para que la Deuda que se acordó y no se investigó con los bonistas y buitres, la pague la oligarquía y los bancos y no el pueblo que está quebrado. Nos debe encontrar unidos para investigar y no pagar la deuda con el FMI que fue para sostener al gobierno ajustador y «fugador» de Macri y Juntos por el Cambio.

Siempre sostuvimos que todo aquello que no sume al rumbo popular, suma al rumbo de los enemigos declarados del pueblo. No hay términos medios.

En este sentido, como se han encarado las negociaciones con los bonistas y ahora con el FMI va en otro sentido, por más que se gane tiempo y se utilicen hoy eso recursos para la emergencia, no podemos obviar que la crisis es muy profunda y salir llevará tiempo e incertidumbre, y sumarle más esfuerzos como los que exigirá el FMI en sus condiciones -que no discute quitas sino rumbo económico- nos puede llevar aun camino sin salida. Es un camino donde si o si se discuten medidas de ajuste (reducción del déficit), «es la condición para poder hablar» que propone el organismo internacional.

El gobierno desde el inicio ha tomado esto como algo inevitable. La reducción del 50% del déficit anunciado por Guzmán, es una clara señal en esa dirección ¿cómo se hará sin que algo se recorte?¿pagará la obra pública?¿lxs jubiladxs?¿lxs trabajadorxs? Nuevamente se impone el debate alrededor del «ajuste salvaje» o «ajuste gradual» o «humanizado». Por este camino retrocedemos y vuelve a perder el pueblo.

Fortalecer un rumbo popular, es destituir al Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, por proteger a lxs malditxs policías involucrados en la desaparición y muerte del joven Facundo Astudillo Castro y tratar de entorpecer la investigación. Recordemos que cuando se conoció la desaparición de Facundo, Berni salió a militar en los medios de comunicación para embarrar la cancha y desviar la investigación que apuntaba la policía bonaerense. La causa de la desaparición forzada de Facundo cayó en manos de la Jueza Gabriela Marrón vinculada -al igual que el fiscal Ulpiano Martínez- a la «familia judicial» de Bahía Blanca, defensora de genocidas de la marina durante la última dictadura. Berni, es un defensor de la mano dura y la «doctrina Chocobar» (clara expresión del «bolsonarismo» en el Frente de Todxs) que recorre los medios con la «retórica dura» contra lxs narcotraficantes, pero aplicando en los hechos la represión sobre las luchas de lxs trabajadorxs como mostró en la fábrica Lear y las luchas de las organizaciones sociales y ahora lo muestra en la represión a las familias que ocupan tierras para vivir, para luego, y en simultáneo, desde su cuenta de Twitter publicar videos reivindicando los desalojos y defendiendo la propiedad privada, ganándose el apoyo de Patricia Bullrich y otros nefastos exponentes del macrismo.

El presidente Alberto Fernández anunció medidas positivas en el día de la industria, en cuanto a un paquete de medidas para «reimpulsar al sector industrial» tras la crisis desatada por la pandemia. Se anunciaron créditos por 455 mil millones de pesos para reactivación productiva y financiamiento de cambios estructurales con tasas de interés baja y a diez años, y apoyo económico por 1.400 millones a «empresas nacionales» que sean o aspiren a ser proveedoras de sectores estratégicos, para dar impulso a la producción petrolera, gasífera, automotriz, ferroviaria y naval. También se anunció un Programa Nacional para el Desarrollo de Parques Industriales y las pequeñas y medianas empresas recibirán Aportes no Reembolsables para financiar hasta el 70 por ciento de proyectos.

Es importante señalar, que en categoría «empresas nacionales», se incluyen a monopolios como Techint, Acindar, Aluar y otros, donde sus dueñxs van a aportar, en el caso de aprobarse en el Congreso de la Nación, al aporte solidario extraordinario por única vez. Osea: lo que no puede pasar es que lo que por la fuerza se les hace «aportar», se les retribuya por otro lado en el nombre de poner en marcha la industria. Cabe mencionar que muchas de estas empresas están ganando con la cuarentena por el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), la reducción salarial y los despidos.

El camino popular se va a fortalecer en la medida que lxs trabajadorxs recuperen el salario perdido por la inflación y se convoque de inmediato al Consejo del Salario para discutir un urgente aumento que supere holgadamente el vergonzante salario Mínimo, Vital y Móvil de $16.000. En este sentido adherimos a la campaña nacional que se impulsa desde la Multisectorial 21F, gremios -como Camioneros- y centrales como la CTA Autónoma.

También es necesario avanzar fuertemente en la lucha para incorporar a millones al mercado laboral, bajo convenio y sin precarización de ningún tipo. Es necesario que los sindicatos y centrales discutan la necesidad de «trabajar menos para trabajar todxs», con la reducción de la jornada laboral e incorporando nuevos turnos en grandes empresas y supermercados. De esta manera se daría continuidad al aporte extraordinario de los que poseen grandes fortunas, ya que deberán sostener esos contingentes de nuevos de trabajadorxs que se sumarían al mercado laboral, pero esas empresas no dejarían de tener ganancias, solo ganarían un poco menos.

El camino popular lo muestran lxs trabajadorxs de Algodonera Avellaneda -del Grupo Vicentin- en Santa Fe, que tras sostener una lucha de más de 70 días por salarios y condiciones laborales, fueron desalojados por la policía del gobierno de Omar Perotti. Pero lejos de amilanarse, garantizaron con el sindicato una huelga general regional. El camino popular es el que sostienen lxs trabajadorxs de Siderca (del Grupo Techint) contra la ofensiva de la patronal para despedir a lxs delegadxs, violando las leyes laborales y la Constitución.

El camino popular de la unidad en la acción donde las organizaciones sociales, que garantizan los comedores y merenderos todos los días en los territorios, exponiéndose al Covid, muestran que son esenciales para garantizar un plato de comida de las familias pobres.

La lucha de lxs docentes que junto con las familias en CABA lograron con la lucha frenar la ofensiva de Rodríguez Larreta de volver a las escuelas exponiendo al virus a lxs alumnxs, docentes y personal de las escuelas.

El camino contra la impunidad que muestra la lucha de Cristina, mamá de Facundo Castro que señaló la responsabilidad de la policía bonaerense y el encubrimiento de Sergio Berni para saber la verdad, que haya justicia y terminar con la desaparición y asesinatos de personas en democracia.

Para contribuir a ese camino en marcha a la liberación nacional y social, desde el Movimiento Popular Liberación llevamos adelante el Encuentro Plurinacional de la Militancia “para transformarlo todo a favor del pueblo” del 7 al 14 de Agosto proponiendo una herramienta de unidad en la lucha con un programa para el período político, garantizando un rumbo popular y cerrando el paso a los sectores reaccionarios que pretenden volver de cualquier forma.

EL RUMBO POPULARESEL MEJOR CAMINO
#AhoraEsCuando