En la nota dirigida a CTERA, las entidades de base ADOSAC (Asociacion Docentes de Santa Cruz) SUTE (Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación – Provincia de Mendoza) y SUTEF (Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación Fueguina – Provincia de Tierra del Fuego) plantean «Ahora vemos que nuestra confederación participa activamente del CONSEJO ASESOR PARA LA PLANIFICACIÓN DEL REGRESO PRESENCIAL A LAS AULAS, que elabora protocolos federales para posibles retornos a las escuelas. La paradoja inexplicable es que nuestra confederación se sienta a discutir esas condiciones con nuestros ministros de educación provinciales, pero no convoca a discutir a los/as representantes de los/as trabajadores/as de nuestras provincias».
«Suficiente ninguneo reciben los/as trabajadores de la educación de nuestras provincias de sus respectivos gobiernos como para que nuestra propia confederación nos invisibilice» explicaron en la misiva los tres gremios provinciales.
«A esto debemos sumarle nuestro desacuerdo con la orientación que se está llevando adelante en la que básicamente no se ha planteado ni una sola acción de lucha nacional frente a lo que estamos viviendo en cada provincia. Necesitamos un plan de lucha que nos permita organizar a los/as trabajadores/as de la educación en todo el país, con las dificultades que todos/as tenemos en el marco de emergencia sanitaria por el COVID-19. Lo que no se puede entender es que nuestra confederación esté discutiendo volver presencialmente a las escuelas, consentir la circulación de trabajadores de la educación y de estudiantes, pero no desarrolle ni una sola acción de lucha. ¿Vamos a volver presencialmente a las escuelas cuando hay provincias donde no se paga el salario, como Chubut, y otras tantas que tenemos paritarias cerradas, salarios congelados, sobrecarga de tareas, compañeros/as desocupados/as sin respuesta? Entre estas provincias no sólo están las nuestras, sino varias de las que ustedes representan».
Finalizan, solicitando que se «convoque a plenario de secretarios/as generales» para poder «aportar las posiciones, propuestas e inquietudes que se elaboran en nuestras provincias. Y avanzar un plan de lucha que obligue a las provincias a abrir paritarias».






