Estados Unidos: el crimen racista de la policía que sacude el país

0
322

«No puedo respirar» fueron algunas de las últimas palabras de George Floyd, víctima del terror policial Minneapolis.

A George lo detuvieron entre cuatro policías, el oficial Derek Chauvin lo asesino asfixiándolo al colocar su rodilla en su cuello durante más de siete minutos. Floyd estaba inmovilizado, esposado y boca abajo contra el pavimento mientras los otros tres policías colaboraban en la tarea.

La inmediata viralización del video, donde se lo oye pidiendo ayuda, sacudió inmediatamente de la comunidad afroamericana, harta del racismo enquistado en la raíz social de Estados Unidos y representada en la figura de Donald Trump.

Estas imágenes rememoran el asesinato en manos de la policía de Eric Garner, quien antes de morir en manos de un efectivo llegó a decir «I can´t breathe» (no puedo respirar) y se volvió un símbolo del movimiento «Black Lives Matter».

Las manifestaciones en grito de #JusticiaPorGeorgeFloyd se expanden el país.

El jueves, salió a la luz un vídeo de la detención de Floyd que contradice el informe policial, en el que se decía que la víctima ofreció resistencia, y no se mencionaba la maniobra de asfixia que sufrió.

El Gobernador de Minnesota, Tim Walz, activó la Guardia Nacional para responder a las fuertes protestas, pero estas se extendieron por fuera de ese estado llegando a a ciudades como Los Ángeles, Nueva York o Menphis.

A diferencia de lo ocurrido en movilizaciones anticuarentena, que reclamaban por la posibilidad de ir a un Shopping ignorando las alertas por la pandemia, estas movilizaciones fueron reprimidas con gases y balas de goma.

La violencia policial contra la comunidad afroamericana en los Estados Unidos es una constante. Desde los ya lejanos disturbios en Detroit en 1967, (con el resultado de 43 muertos) hasta la muerte por asfixia de Floyd, las estadísticas señalan que morir en manos de la policía constituye la principal causa de muerte de las personas afroamericanas en norteamericana.