Más para los jubilados, menos a los monopolios y bancos

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“Si tengo que elegir entre los jubilados y los bancos, yo elijo a los jubilados…”.
“Si alguna vez no cumplo con mi palabra, salgan a la calle a recordarme que les estoy fallando”. Alberto Fernández

Las afirmaciones correctas del presidente Fernández dan el marco para analizar el aumento de las jubilaciones y pensiones que acaba de decretar el gobierno de un escaso 6,12%.

La pregunta que nos hacemos millones, es ¿por qué no se impone un impuestazo permanente a las grandes fortunas? ¿por qué se beneficia a las grandes empresas y bancos que han saqueado el país con la fuga de capitales y quieren más? ¿no deberían retribuir parte de lo que han llevado?

Ya llevamos más de dos meses de cuarentena y todavía no hay ni una medida que toque a las vacas sagradas, sólo se conocen medidas que los siguen engordando. 

La ya famosa “Ley de impuesto a la riqueza” todavía ni se ha tratado en el bloque del Frente de Todos en el Congreso. 

Entonces, cuando se conoce esta resolución de “aumento” del 6,12% para los jubilados y pensionados uno no deja de señalar dónde se ponen las cargas. 

Ver a patricia Bullrich después del saqueo que ellos hicieron sobre los jubilados y pensionados ponerse a la izquierda, llena de indignación. Pero cuando esto ocurre es porque algo no se está haciendo bien en el campo popular. 

La realidad golpea porque debemos partir del parámetro donde cerca del 100% de las jubilaciones están por debajo de la canasta del INDEC de marzo que dio 45.000 pesos, y donde la mínima ahora pasó a 16.864$. 

Es justo decir que ahora los jubilados y pensionados tienen mayores beneficios en cuanto a los medicamentos, con un vademécum que cubre casi el 90% y la ampliación de medicamentos que antes no cubrían los descuentos. También se sumaron y restituyeron programas que el macrismo había cerrado.  

Pero tengamos en cuenta que con la mínima los jubilados pagan alquileres, expensas y un porcentaje de servicios, quedando muy lejos de poder cubrir esas necesidades, sin sumar los gastos para comer, vestirse y demás.

Los dos bonos para la mínima, de 5.000 pesos en enero y febrero y uno de 3.000 en abril, en la emergencia de la cuarentena. Pero compulsivamente los jubilados de más de 20.000 peso son solidarios y subsidian a los que menos tienen. La misma lógica se usa con este decreto de aumento, los que están por encima de la mínima subsidian.

Entendemos que la lógica cambió, respecto al macrismo donde los jubilados era la variable de ajuste. Ahora se podría explicar que no hay suficientes recursos para otorgar más aumentos de jubilaciones y pensiones, entonces, si es esta última opción, la pregunta obligada es, ¿por qué no se afecta a los que la han juntado con pala en estos últimos años y no han puesto nada para la emergencia como la banca privada o  monopolios industriales y agropecuarios? ¿Por qué se pagaron 324 millones de dólares de intereses al FMI a principios de mayo? 

La lucha por un rumbo popular es una de las tareas de la hora para que la nueva normalidad no sea impuesta por los que no solo se han beneficiado por las políticas de los últimos 4 años, sino que son responsables de la destrucción de la industria, los agro negocios, el extractivismo envenenando ríos y tierras y un endeudamiento como antes nunca visto. 

Por el contrario necesitamos una nueva normalidad donde los jubilados y pensionados vivan dignamente y sean retribuidos por los años de trabajo. Una nueva normalidad que valga la pena ser vivida junto a su familia y seres queridos.