Reperfilemos el hambre y la pobreza

Luego de conocerse los datos de pobreza anunciados por el Indec la semana pasada, donde la cifra del 35,4% con 15 millones de pobres, 7 millones de indigentes y 3 millones de hambrientos, muestra el país que va heredar el nuevo gobierno del Frente de Todos. La agenda de prioridades está marcada.

Es por eso que el candidato a presidente Alberto Fernández anunció el plan “Argentina sin hambre” compuesto por una serie de medidas para enfrentar la pobreza como la prioridad del gobierno apuntada a crear una mejor alimentación y nutrición; bajar el precio de los alimentos; generar más ingresos para las familias; romper el círculo hambre-exclusión-pobreza y crear empleos entre otras muchas medidas.

Fernández llamó a todos los sectores para poder lograr este desafío prioritario para la nación. Sin lugar a dudas la movilización popular y el trabajo con las organizaciones sociales, sindicales y de los pequeños y medianos productores va ser fundamental para llevarlo adelante y desarrollarlo. “Cuando un chico no recibe la alimentación adecuada, no va a desarrollar su capacidad y ese niño en la sociedad del conocimiento será alguien sin futuro (…)”. “Pensar que hoy a cada chico se le asigna $29 en concepto de alimentos es realmente patético” sostuvo Alberto Fernández.

En el Vamos! N° 149 sostuvimos (a pesar de que algunos vieran esa editorial como muy crítica dentro del Frente de Todos) que “son tiempos para denunciar la deuda externa que se contrajo con el FMI y otras entidades de crédito, que ya está en default y que se contrajo para sostener la bicicleta financiera de las Leliq. (…) Por lo tanto, hay que desconocerla e investigarla así como desarmar la estructura de los bonos especulativos, poniendo por delante las urgencias del pueblo y la Nación”.

Ahora, días atrás en el Congreso de la CTA-T, el propio Alberto Fernández sostuvo que “Macri entregó el país al FMI y a los acreedores” y que “Voy a sacar la plata de dejar de pagar la usura que se llevan los bancos con las Leliq”, y que de ahí saldrán los recuperos para que “los jubilados tengan todo el año sus medicamentos”. “Vamos a dejar de pagarle a los usureros para que los maestros tengan un salario digno; y vamos a dejar de pagarle a los usureros para que los trabajadores tengan su paritaria año a año”, levantando la ovación de los trabajadores/as presentes.

Este es el camino que sin dudas va garantizar que paguen la crisis los que se beneficiaron con la orgía macrista en estos nefastos cuatro años. Por eso que el rumbo es lo que estará en lucha en el período que vendrá, donde los sectores populares deberemos apuntalar y apoyar este tipo de medidas, evitando que otros sectores de clases dominantes impongan el suyo.

Por eso debemos ser muy activos desde el MP Liberación en fortalecer la unidad y la coordinación de las fuerzas democráticas y antiimperialistas que habitamos el Frente de Todos, garantizando el primer punto de todo el frente: ARRASAR EN LAS ELECCIONES DEL 27 DE OCTUBRE.

EL PAPEL DEL MOVIMIENTO OBRERO

Se ha instalado a partir de la resolución del Congreso de la CTA T, donde se aprobó volver a la CGT, el debate sobre la unidad del movimiento obrero. Este noble sentimiento que compartimos y trabajamos reviste la necesidad de marcar algunas cuestiones claves, en primer lugar abordar el papel del movimiento obrero en el período político que vendrá y el rumbo que adoptará la economía y las medidas como el Pacto Social, modificación de convenios, precarización, etc.

El debate de la unidad no puede estar al margen de esta realidad y quien hegemonizará la CGT en un nuevo formato y de seguro se irá configurando en los próximos años, donde no está firmado que se produzcan nuevas divisiones ya que “unidad no es amontonar” y donde no se puede obviar el papel que jugaron los dirigentes como Héctor Daer, Andrés Rodríguez, Gerardo Martínez o Roberto Fernández entre otros garantizándole al macrismo el oxígeno necesario para hacer pasar el ajuste brutal en estos cuatro años.

Deberemos ser protagonistas y construir una amplia corriente sindical donde la nueva generación de jóvenes que ven a los sindicatos y sindicalistas como parte del problema (y razones tienen) sean el factor de cambio en el movimiento sindical argentino, en la lucha y la democratización de los gremios.

MACRI DE GIRA Y EL PAÍS A LA DERIVA

Como si nada ocurriera y él fuera un candidato de la oposición, Macri sigue de caravana prometiendo como si fuera su primer mandato. Viven en un país que no es el que por cada minuto se suman seis pobres. La disputa feroz en el frente oficialista es por quien va dirigir el tercio de centro derecha que se mantuvo y algunos dicen que llegó para quedarse. Esta disputa la dan en la cubierta del Titanic y disfrutando como le van a dejar el país al gobierno de Alberto Fernández.

Se pelean por quien hace anuncios y medidas más reaccionarias y fascistas como el control de DNI en los trenes, apuntado a la “portación de rostro” de pobres e inmigrantes. Disfrutan de homenajear a los militares fascistas que “combatieron” contra la guerrilla y luego integraron la dictadura y muy sueltos de cuerpos aplauden a Miguel Pichetto mientras amenaza con dinamitar la villas, pero se espantan –blindaje mediático de por medio- cuando Juan Grabois habla de reforma agraria y expropiaciones.

PONGAMOS FIN AL INFIERNO MACRISTA

La realidad en estos lados de Latinoamérica muestra que la taba se mueve y puede darse vuelta. La rebelión popular en Ecuador contra la política de Lenín Moreno es imparable, aún con estado de sitio. Las comunidades originarias bajan desde el interior y las montañas llegando a las ciudades donde se entre mezclan con otros sectores de trabajadores y estudiantes. Hay inclusive sectores de las fuerzas de seguridad y el ejército en estado deliberativo y se oponen a reprimir cuando van creciendo el número de muertos. El pueblo ecuatoriano nos ha enseñado en el pasado reciente que el camino de la rebelión popular es el más apto para hacer tronar el escarmiento a las políticas ajustadoras, entreguistas y represivas.

En Brasil, sin subestimar, podemos decir que Bolsonaro no la está pasando bien, la lucha no ha cejado desde que asumió y sigue teniendo un vértice en el propio Lula Da Silva encarcelado pero no derrotado. Los sectores populares van ganado poco a poco terreno en la lucha económica, social y política.

Los EEUU y sus aliados no han podido hacer pasar los planes golpistas e intervencionistas en Venezuela, sumergida en la crisis económica y social, con presos políticos, muertos y represión. El pueblo autodeterminado encontrará su destino. México y Uruguay se mantienen firmes en rechazar la ofensiva contra Venezuela.

El 20 de octubre Bolivia va a elecciones donde Evo Morales buscará la reelección mostrando que ha sabido mantener una política de desarrollo mirando en gran medida el mercado interno y avanzando en el desarrollo industrial.

El 27 de octubre podemos sumar un eslabón mas en la cadena que va enfrentando la ofensiva de los EEUU en la región. Una ofensiva que tiene el trasfondo de la aguda disputa interimperialista. Por eso en este gran paso que se dará derrotando con el Frente de Todos a Macri y Juntos por el Cambio tendrá que ayudar a la lucha por emprender un camino emancipador como nos mostró el querido Ernesto Che Guevara del que se cumplen 52 años de su asesinato que luchó y dio la vida por la liberación de los pueblos de nuestra América morena.

Las elecciones de octubre tendrá un antecedente opositor histórico ya que a solo 14 días, el próximo 12, 13 y 14, se realizará el 34° Encuentro de Mujeres en La Plata (ver página) donde se esperan congregar alrededor de 150 mil mujeres que mostrarán el ascenso del protagonismo de millones que cuestionan la doble opresión, la discriminación y la política de hambre y patriarcal del macrismo y la justicia. Una marea que mira y es una avanzada hacia la liberación.

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