Ante la desaparición y posterior femicidio de Navila Garay, de 15 años de edad, con indicios de haber sido sometida a una red de exploración sexual infantil, en la ciudad de Chascomús, el pueblo salió a las calles para presionar a las autoridades ante la falta de acciones para la búsqueda de paradero de la niña desaparecida el pasado martes 10 de septiembre.
Gracias a la acción colectiva de movimientos feministas y los ciudadanos, el mismo sábado que se marchó se libraron allanamientos, testimoniales y una gran difusión que permitió encontrar el cuerpo de la adolescente en una casa de fin de semana, enterrada y brutalmente asesinada a golpes.
Dicho hecho no fue informado a la sociedad hasta después de la desconcentración, lo que motivó a una nueva marcha el día domingo. Esta vez, no sólo frente a la Comisaría a cargo, sino también ante todos los responsables y corresponsables, de la ausencia del Estado y de la inoperancia de las fuerzas, además del mal manejo de parte del Poder Judicial.
Al grito de justicia, y exigiendo la presencia del comisario a cargo para que dé explicaciones sobre lo sucedido, la sociedad indignada y dolida intentó ingresar a la Comisaría 1º (en Lastra y Sarmiento). La respuesta fue la represión con balas de goma y gases lacrimógenos que no hicieron más que provocar actos de violencia y vandalismo.
Hoy, Chascomús sabe que la lucha colectiva es el camino hacia la verdad y la justicia, y seguirá exigiendo a viva voz que el Estado se haga responsable de que no se vulneren más derechos de los niños y niñas, que se investigue esta posible red de trata y explotación infantil, para que al fin, no haya ni una menos.
Corresponsal

















