El martes 8 de mayo se presentó la Lista 1 Azul y Blanca encabezada por Pablo Micheli, que lleva como secretario de Organización a Horacio Catena –secretario general del SUTEF y CTA Autónoma de Tierra del Fuego, y miembro de la Corriente Clasista René Salamanca–.
La CTA Autónoma viene de un Congreso Nacional donde ratificó la línea de trabajo de “unidad en la acción” contra la política de Macri. Desde esta perspectiva avanzó en ser parte de la coordinación de procesos de luchas que marcaron un reagrupamiento con la CTA de los Trabajadores –que conduce Hugo Yaski–, Pablo Moyano del Sindicato de Camioneros y la Corriente Federal de Trabajadores que conduce Sergio Palazzo de la Asociación Bancaria.
La CTA sufrió una fractura en el año 2016, al alejarse Hugo Godoy –secretario general de ATE Nacional– y otros dirigentes de la dirección nacional de esa central. El trasfondo de ese alejamiento tuvo un contenido político en cuanto a cómo pararse frente a una nueva realidad que aparecía frente al nuevo gobierno de Cambiemos. En lugar de buscar una amplia confluencia contra el gobierno de Macri, Godoy mantuvo en la vereda de enfrente a dirigentes que si bien apoyaron al gobierno anterior ya habían pasado a enfrentar el ajuste, golpeaba al macrismo en cuanto a que “aplicaba la herencia K” y, por otro lado, planteó “ir acompañando” el proceso de masas ya que esta nueva derecha asumió por el voto popular. En los hechos tuvo un “doble blanco”, lo que contribuyó a dividir a la oposición. La síntesis quizás sea la apertura del “Congreso Extraordinario” realizado el 16 de marzo, donde en la propia apertura se hizo votar en contra de la política de “unidad en la acción” por parte de Pablo Micheli con el kirchnerismo contra el gobierno.
La CTA-A conducida por Micheli, golpeada en cuanto a la pérdida de estructura, lejos de ir a la rastra de “la caja” como algunos esperaban, optó por ir recomponiendo el tejido para enfrentar al macrismo y sus aliados desde una posición independiente en cuanto a las corrientes kirchneristas y de otros sectores dentro de la CGT, como Camioneros ya en la oposición y distanciada de los otros gordos. Esa independencia se tradujo en la línea de “unidad en la acción” con esos sectores otorgando amplitud en el reagrupamiento que enfrenta al macrismo.
Desde la CTA de Tierra del Fuego acompañamos esta política y lo sostuvimos con nuestra presencia activa en la dirección de la central. Esta línea tuvo una expresión en la gigantesca e histórica lucha como fue el acampe de los sindicatos estatales contra las políticas ajustadoras de Rosana Bertone. Esa lucha y su denuncia tuvo lugar en el palco de acto de la CGT el 29 de abril del 2016 en Capital Federal y luego en la lucha contra las exoneraciones a los 17 docentes del SUTEF. También compartimos la política de “unidad en la acción” expresada en la Marcha Federal Educativa organizada por CTERA y la CTA-T. Lo hicimos con presencia en el palco, sin alternativizar pero sin dejar de motorizar la lucha y la organización de las regionales docentes que venían enfrentando la política nacional del gobierno anterior y la de los gobiernos provinciales, donde la CTERA no llega o están comprometidos. También desde la Corriente Clasista René Salamanca fuimos teniendo presencia en las iniciativas de luchas unitarias contra el macrismo.
El desafío
La Secretaría de Organización nacional es un reconocimiento a la lucha de los docentes fueguinos. Es también plantar el desafío de incorporar organismos de masas de los trabajadores/as a la central, así como delegados y nuevos activistas, en particular la nueva generación de jóvenes que anida en los lugares de trabajo.
Es dar a conocer y desarrollar la CCRS en muchos lugares, pero por sobre todo el desafío está en saber trabajar en un frente único en el terreno de los trabajadores, los movimiento sociales y territoriales desarrollando la cultura nacional y antiimperialista y el deporte como reivindicaciones sociales impostergables.
Junto con la Secretaria de Organización, también se fortalecerá la CTA-A de Tierra del Fuego y se desarrollará la recientemente creada CTA-A de la provincia de Córdoba. Gran desafío cumplido que la encabezará el dirigente de la histórica ocupación de la ex Cervecería Córdoba en 1998, Daniel “Pantera” Alvarado, junto con dirigentes estatales, docentes, de organizaciones sociales, entre otros.
La lucha contra Macri y el FMI
Desde la central se viene trabajando en la coordinación con el movimiento 21F, las CTA-T y la Corriente Federal que protagonizaron junto con las organizaciones sociales y políticas la gigantesca movilización a la 9 de Julio el 21 de febrero con más de 400 mil personas y viene impulsando medidas contra los tarifazos. Ahora se proponen impulsar el paro si Macri veta la ley contra los tarifazos y realizar un acto el 25 de Mayo contra el acuerdo con el FMI.
Este reagrupamiento se va transformando en un centro de coordinación para la lucha que presiona objetivamente a la CGT y puede jugar un papel en una eventual crisis política, así como ser parte de un reagrupamiento que impida la continuidad de esta política.
Desde este nuevo lugar de lucha, empujaremos el protagonismo de los trabajadores/ras y los demás sectores populares para contribuir a la más amplia unidad popular para imponer un paro nacional con movilización y una gigantesca Marcha Federal como la que supo horadar otras políticas ajustadoras y entreguistas como la de Menem y la Alianza.






