“No quieren trabajadores, quieren esclavos”

Fueron despedidos 122 trabajadores del Hospital Nacional Alejandro Posadas. Los trabajadores se enteraron de su situación el 15 de enero mediante una resolución interna con el listado de los contratos que serían renovados y los que no. El martes 16 un fuerte operativo policial impidió el ingreso de los trabajadores a sus puestos de trabajo. Entonces se realizó una importante concentración en el hospital, que debido a un fuerte operativo policial no pudo cortar el Acceso Oeste. El martes 30 se realizó un paro de 24 horas con una caravana desde el hospital en Morón hasta el Ministerio de Salud de la Nación y al de Modernización. Estas medidas de lucha fueron decididas en asambleas masivas en el hospital.

Desde el gobierno acusan de ñoquis a los trabajadores con la intención de instalar la idea de que en el hospital “sobran trabajadores” y así “justificar” los despidos. Sin embargo, la mayoría de los despedidos son enfermeros, muchos de los cuales tienen más de 10 años de antigüedad, que se opusieron a trabajar 12 horas por día como pedía la dirección. También fueron despedidos técnicos con destacada trayectoria y con puestos irremplazables, por lo que varios servicios, como algunos de pediatría o de tratamiento contra el cáncer, quedaron desarticulados.

Por ejemplo, fue despedida la única técnica especialista en inmunohistoquímica que tenía el hospital, Karina Almiron, que trabaja en el Posadas desde hace 15 años y era la encargada de realizar un estudio que permite a los médicos definir tratamiento para el cáncer que se tiene que realizar a cada paciente. También fueron despedidos enfermeros con más de 10 años de antigüedad de varios servicios, incluidos áreas críticas como las terapias intensivas de adultos y pediátrica. Y despidieron a dos compañeras que están embarazadas, demostrando hasta donde llega la falta de sensibilidad y de interés por el bienestar de los trabajadores y la salud pública del gobierno.

Las medidas de lucha cuentan con importante participación de trabajadores –tanto despedidos como no– y son acompañadas no solo por las diferentes organizaciones gremiales del hospital como la Cicop y el STS (sindicato de trabajadores de la Salud), políticas, sociales y de DDHH, sino también por numerosos pacientes del hospital. Luego de la exitosa marcha del 30 al Ministerio de Salud, donde desde éste organismo se desentendieron del problema, sigue la lucha en unidad con los trabajadores de otras reparticiones que también están siendo despedidos como los del INTI.

Desde hace meses las autoridades del hospital pretenden que los enfermeros de la noche trabajen 12 horas por día. Ante esto, los trabajadores lograron un fallo judicial contra este atropello. Pero la mayoría de quienes estuvieron a la cabeza de este justo reclamo se encuentran entre los despedidos. Por eso esta medida es un intento de amedrentar a quienes se oponen a la flexibilización. De hecho, denuncian que están tomando trabajadores como monotributistas, es decir: sin derechos laborales. Además, casi el 80% de los trabajadores del hospital se encuentran precarizados, con diferentes tipos de contratos precarios, sin establilidad, algunos desde hace más de 15 años. “Ellos no quieren trabajadores, quieren esclavos”, denunció Almirón en la conferencia de prensa junto a los trabajadores del INTI (2/2).

El hospital se encuentra prácticamente militarizado, la Gendarmería y la Policía Federal no deja acercarse a la Dirección ni siquiera a los representantes gremiales. Frente a esto, crece la unidad de los trabajadores para enfrentar el ajuste.

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