1° de octubre: Viva la Revolución China

El 1º de octubre se cumple un nuevo aniversario del triunfo de la revolución de Nueva Democracia en China en 1949 dirigida por el Partido Comunista que encabezaba Mao Tse-tung. 

La revolución china fue un enorme paso adelante y realizó aportes fundamentales para todo el movimiento obrero y comunista internacional. En particular para los países oprimidos.

Por más que al mono lo vistan de seda…

Hace pocos días el PCCH celebraba al mejor estilo Hollywood los 100 años de su fundación mezclando imágenes de Mao y banderas rojas, los “avances” en el desarrollo moderno del “socialismo con particularidad china”. Desplegaba allí algunos de “sus logros” con imágenes de sus monopolios y bancos internacionales que disputan mercados en el mundo. Más que “logros socialistas” (utilizados para la confusión y el control popular), se comprobaba las enseñanzas de Lenin en cuanto a la época dominada por los monopolios y su disputa en el mundo:la época del imperialismo. 

La crisis de la deuda del gigante inmobiliario chino Evergrande Group pone de manifiesto que eso que hablan de construcción socialista es sencillamente “construcción capitalista imperialista” donde uno de sus rasgos, es la especulación inmobiliaria y la exportación de capitales que adquiere una importancia mayúscula en la disputa mundial y dado su volumen, arrastra a millones en su país y el mundo haciendo tambalear economías enteras como ocurrió con la llamada crisis de las hipotecas en los EEUU en el 2008 arrastrando al mundo. 

Evergrande Real Estate Group ejecuta actualmente más de 1.300 proyectos en más de 280 ciudades chinas. Pero hoy en día sus activos no se limitan al desarrollo inmobiliario. Las economías altamente dependientes de America Latina se ven afectadas por la quiebra de la segunda empresa inmobiliaria china. Esta empresa es compradora de materias primas para sus proyectos de construcción en el mundo. Chile es un gran exportador de cobre y de hierro, Perú también exporta cobre, y Brasil es uno de los mayores productores de hierro a nivel mundial y China es el principal comprador de hierro brasileño. Por ahora el Estado chino ha salido al rescate pero la crisis sigue. 

Ahora va emergiendo una nueva crisis, quizás mucho más grande que la del gigante inmobiliario que se manifiesta en la energía, que ha colapsado por el grado de desarrollo y rapidez que exige la disputa imperialista en el mundo y la recuperación relativa del consumo en el área de servicios, que ha llevado a que las empresas requieran una cantidad de recursos que no es posible suministrar, llevando a la población a soportar cortes de energía masivos como los que padece en la actualidad. 

La crisis energética emerge en un momento de recuperación del sector de servicios que pasó de 47,5 puntos a 53,2 puntos. El PMI de Caixin (indice par medir el sector manufacturero) subió de 49,2 puntos a 50 puntos, lo que indica una actividad estable en septiembre después de haber disminuido en agosto.

Pero al mismo tiempo, la principal fuente de electricidad, el carbón, se encarece debido a la alta demanda, lo que agrava los problemas para suministrar electricidad a las empresas. Debido a la crisis energética las fábricas están recortando la producción, despidiendo o reducen la jornada laboral y los salarios. Esto acelera una crisis económica ya que esta crisis en la industria china ejerce una presión adicional sobre las cadenas de suministro mundiales.

Pero en este “socialismo con particularidades chinas”, también vieron crecer sus fortunas en plena pandemia los dueños de los monopolios, algunos desplazando a las grandes fortunas vinculadas al negocio inmobiliario. Zhong Shanshan hoy es el hombre más rico de China, dueño del gigante del agua embotellada Nongfu Spring amasando la friolera de 85.000 millones de dólares de fortuna. Los dueños de “Tencent” (internet y videojuegos) y “ByteDance” (propietaria de la aplicación de vídeos cortos TikTok) ocupan el segundo y tercer lugar respectivamente. El fundador de “AliBaba” Jack Ma, cayó al cuarto lugar con 55.000 millones de dólares. Si Mao viera los beneficios del socialismo!!

Las enseñanzas de Mao y Lenin. Debates actuales.

Si sometemos a China a los cinco rasgos que Lenin demostró de cómo se comportan los países imperialistas, veremos qué encaja a la perfección. Estas herramientas mantienen una gran actualidad para el debate acerca de la caracterización de China y la lucha por la liberación de los países dependientes y en disputa como el nuestro. 

Teorías que señalan que en el mundo multipolar, nos queda ser aliados de China para enfrentar a los EEUU por lo general parten de una caracterización equivocada sobre China donde se ve a como “socialista y amiga de los pueblos”, perdiendo de vista su carácter imperialista que disputa los mercados y áreas de influencia en el mundo con otros imperialismos, y donde “el precio de esa alianza” se grafica en el intercambio comercial, tecnológico, político y militar desventajoso típico entre un país dependiente y una potencia imperialista, donde proveemos materias primas y el otro nos impone e inunda de productos manufacturados atentando contra el desarrollo de la industria nacional independiente. 

Asistimos a una agudización de la disputa imperialista en el mundo, que tiene a los EEUU como la principal superpotencia, pero consideramos que es factible aprovechar esas contradicciones interimperialistas a favor de los pueblos, manteniendo la independencia y avanzando en políticas que rompan la dependencia y vayan fortaleciendo los factores que nos encaminen a la liberación nacional y social. Esta es una de las grandes enseñanzas de la revolución china.

Es importante conocer las epopeyas populares porque es traer al presente las practicas históricas de los pueblos que alcanzaron su liberación, sin perder la lógica de reconocer en esa lucha un largo camino de idas y vueltas hasta triunfar. 

En este sentido vale mucho mostrar los logros de la gran revolución china para que la militancia joven conozca y se llene de optimismo revolucionario, sea transformadora con pensamiento crítico, y no se resigne a que el papel de la militancia antiimperialista este limitada solo a “reclamar para mejorar la realidad” en un país donde se saquean sus riquezas y se destruye sus ecosistemas, donde la aspiración máxima que se le asignan a esa militancia no es la revolución, la liberación y el socialismo, sino que el punto de llegada es solo instalar gobiernos progresistas (que se desmarquen si del neoliberalismo salvaje) con “mayores derrames” y “concesiones” hacia el pueblo, mientras tratan de “mejorar la posición del país” entre los proveedores de materias primas a las metrópolis imperialistas, lugar al que asignan a los países dependientes en el mundo multipolar dominado por el imperialismo. 

La revolución en los países oprimidos 

Lenin en 1916 brindó uno de sus aportes fundamentales, analizando que se había abierto una nueva fase en el desarrollo del capitalismo, la fase imperialista monopolista, la fase de su descomposición histórica. Se había abierto una nueva época revolucionaria en la historia de la humanidad. Y analizó que en esa fase se había producido una división fundamental del mundo entre países imperialistas opresores y países oprimidos (coloniales, semicolniales y dependientes). Analizó esencialmente los fenómenos económicos y políticos concerniente a esta situación.

También precisó en 1916 en su artículo “Balance de la discusión sobre la autodeterminación”, punto básico del problema nacional, que ésta había dejado de ser una parte del movimiento democrático general, y se había convertido ya en parte integrante de la revolución proletaria general, de la revolución socialista. Y en el II Congreso de la Internacional Comunista de 1920 había aportado numerosas consideraciones sobre este problema e insistido sobre la importancia de la hegemonía proletaria en la revolución.

Mao Tse-tung desarrolló a fondo estos problemas esbozados por Lenin y fundamentó en “Sobre la Nueva Democracia” y “La Revolución China y el Partido Comunista de China” por qué la revolución en los países oprimidos formaban ya parte de la revolución proletaria mundial y no de la revolución burguesa, y se constituía de dos etapas ininterrumpidas, la revolución democrática y la revolución socialista.

Lenin: Cinco los rasgos del imperialismo

“1) La concentración de la producción y del capital llegada hasta un grado tan elevado de desarrollo, que ha creado los monopolios, los cuales desempeñan un papel decisivo en la vida económica; 2) la fusión del capital bancario con el industrial y la creación, sobre la base de este ‘capital financiero’, de la oligarquía financiera; 3) la exportación de capitales, a diferencia de la exportación de mercancías, adquiere una importancia particularmente grande; 4) la formación de asociaciones internacionales monopolistas de capitalistas, las cuales se reparten el mundo, y 5) la terminación del reparto territorial del mundo entre las potencias capitalistas más importantes”.

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