Luego de un año sin inversión en Educación, los y las docentes van a recibir un aumento del 47% en cuotas hasta septiembre, aumento que deja a más de la mitad de las y los trabajadores sin alcanzar la Canasta Básica que hoy en la provincia es de $55.000 en alimentos y se estipula llegar a $65/70.000 con la inflación. Intentando instalar una división entre las trabajadoras, se otorga mayor porcentaje de aumento a quienes tienen más de 15 años de antigüedad.
Al piso de Nación de $27.500 lo llevan a $31.000: $3.500 en marzo para llegar al piso y escalonadamente hasta $36.850 en septiembre. No sólo los bajos salarios docentes siguen degradando la educación pública. Ante la vuelta a la presencialidad, se pone de relieve la realidad de los establecimientos educativos. Conversamos con Susana y María, docentes de nivel secundario y primario de Santiago del Estero.
_ Para garantizar la apertura de establecimientos, el ministro de Educación Nicolás Trotta recorrió el país acordando en cada provincia su propuesta construida con empresas y ONGs «A las aulas», luego aprobada en el Consejo Federal de Educación. ¿Cuál es la situación de las escuelas en la provincia?
María: Para comenzar… El recorrido no fue por las escuelas, o al menos no en su gran mayoría, por lo tanto, carece de una total información de la realidad existente de las aulas, de la provincia, de recursos elementales como el agua, equipo de maestranza, docentes a cargo de cada grupo de alumnos. Hay que decir que no hubo designaciones en todo el año y los cargos por jubilación fallecimiento, etc. FUERON DESPRESUPUESTADOS, dados de baja)
El garantizar la apertura debería pensarse desde estas cuestiones simples. Los docentes que encima son pocos los que quedan frente al grado, (porque también está el caso de quienes toman la licencia respectiva por estar en riesgo ante esta situación) no pueden, resolver que en la escuela no haya agua, que no haya quien limpie, quien vea la puerta para tomar todas las medidas de prevención, ¡ah! ¡Y dar clases cierto!
Estamos solos frente a una situación que nos atraviesa. Los recursos que deberían llegar no lo están haciendo ni en tiempo ni en forma ni de acuerdo a las necesidades reales, porque un balde para toda la escuela es una burla. Porque $100 para insumos escolares es una vergüenza. Porque arrancar las clases sin recursos, sin personal docente ni de maestranza, es suicidio colectivo.
Pero también sé, que se muestra aquellas escuelas que tienen mucho personal y ese es otro problema. La distribución de los docentes. Y siguen saliendo cargos para escuelas súper pobladas y para el interior de la provincia no. También es cierto que nadie los opta. Porque son lejos. Porque no te da el sueldo para pagar el transporte y el alquiler. Sin contar el hecho en sí del transporte. Los docentes no pueden llegar de una escuela a la otra en estas condiciones.
Susana: Es una obviedad que el ministro trotta no recorrió las escuelas del país, sino que desconoce la situación. Los ministros que conducen en cada provincia son los más alejados de la experiencia docente. No cuentan con los lineamientos básico acerca de que miramos y como miramos a las escuelas hoy. El hecho que nos den una botella con alcohol y agua no significa que podemos enfrentar al virus con escuelas con carencias de agua y espacias antes del virus que no se ha resuelto. La concurrencia a las aulas de los chicos, es de una tristeza total, quienes no pudieron tener presencialidad quedo desconectado, la mayoría no tiene celular, no hay un seguro que a todos les ha llegado alguna idea de lo que se ha visto, sumado a las situaciones familiares, perdida de familiares chicos que se convierten en jefes de hogar y la escuela pasa a un segundo plano
El regreso no está planificado, lo único que hicieron es pintar el suelo para saber las distancia, no hay planificación de cantidad de alumnos con un inminente comienzo de clases
Pensando en las distancias entre las localidades y como se manejaba el transporte antes de la Pandemia. ¿Cuál es la situación del transporte y como se refleja en el traslado de la comunidad educativa?
María: Es una problemática que recién una vez que se iniciaron las clases, tanto docentes como directivos y algunas personas del CGE recién comenzaron a preocuparse. A manifestar. A tratar de resolver. En esta provincia antes de la pandemia ya estaba la problemática se localidades a las cuales no tiene acceso el transporte público, por otra parte, el costo superior en función del sueldo del docente y por último los horarios de los mismos no coinciden siempre con el horario de funcionamiento de las escuelas, sobre todo en el turno tarde. Por lo que, el hacer dedo era una opción más que conveniente para muchos docentes por cualquiera de los motivos mencionados arriba. Ahora, en esta nueva normalidad, no solo se ha reducido la frecuencia de los colectivos, sino que la cantidad de ocupantes también, con todo lo que esto implica. Sumado a que quienes hacían dedo, ya no pueden hacerlo con la misma facilidad que antes ya que no los levantan. Por miedo al virus y por miedo a los controles policiales. Esto, dejando de lado que el hacer dedo para ir a trabajar, subirse a autos desconocidos, corriendo peligro, caminando horas por cualquier tipo de suelo y en cualquier estado barro, Bobadal, alimañas, riesgos de accidentes, horas bajo el sol o la lluvia, tiempo que se requiere para salir a la ruta (donde por cierto no hay agua, baños ni locales comerciales donde abastecerse en caso de cualquier situación) y poder llegar a horario a destino, etc. de ninguna manera es salubre para el docente.
Susana: Santiago tiene un déficit grande en relación al transporte que es anterior a la pandemia. Los docentes y chicos en su mayoría, se manejan con su propia movilidad, la mayoría se traslada en colectivo y hay que esperar horas, no hay horario para el colectivo ni frecuencia delimitada, muchos hacen dedo para poder ahorrar. El aumento no llega a compensar el traslado.
La pandemia impuso un nuevo escenario pedagógico y de organización gremial ¿Cómo se vienen organizando?
María: ¿Organización gremial? ¿De quiénes? No vi nada más que uno u otro flyer. Nada de lucha y aprovechamiento eficaz y eficiente de los tiempos.
Con respecto al escenario pedagógico. Hay aspectos a rescatar y otros no tanto. Fue malo en el sentido de que si había falencias anteriores en el sistema en cuanto a lo pedagógico. Ahora se evidenció una brecha tan sangrienta para algunos, la falta de recursos, alfabetización de los padres, conectividad, medios económicos para solventar la comida que no tenías, y los gastos de la escolaridad en casa. El maestro tiene la magia de «nivelar» en las aulas a todos antes de dar la clase. Ofrece abrigo al que no tiene, comida al que vino sin desayunar o almorzar, higiene al que no la tiene en su casa, entre miles de ejemplos. Y recién después de eso da la clase. Todo eso era imposible en pandemia. El docente no podía llegar a las necesidades reales de los chicos antes de comenzar a enseñar para que ellos pudieran aprender. Estábamos atados de pies y manos
Susana: la lucha gremial se ha tirado mucho por atrás, desde el último gran paro donde los Autoconvocados jugaron un papel central. Los sindicatos en la historia de Santiago son corruptos, en las últimas elecciones nos hicieron fraude el sindicato que supuestamente es el más honesto y representativo en secundaria.
Las redes sociales hoy a desgastado y vaciado la queja, los sindicatos no pudieron sumar esos descontentos en un movimiento real. En este momento la lucha del Cisadem se reduce a fotos y denuncia. La confianza en los sindicatos se ha perdido en un gran porcentaje. Antes del covid ya venía desgrana la confianza en los sindicatos, hoy hay cada vez más espacios de discusión por fuera de los sindicatos lo que es algo peligroso porque impide que lleguemos a una unidad mayor de los docentes
-Con la situación en la que se encuentra la educación en la provincia ¿Es posible una presencialidad segura y cuidada?
Susana: La presencialisdda segura y cuidad no se da, no se daba antes y menos en esta situación. Muchas familias ven el regreso por el tema de que pueden recibir alguna ayuda alimentaria. Pero la infraestructura no está preparada para resolver cuestiones como aislamiento de grupo. En el plano de lo pedagógico se ha trabajado con otras estrategias, el año que paso lo importante no fue el enseñar, quizás ha servido para muchos de alguna manera sostener situaciones que en la escuela se dan y en las redes es más difícil, pero se dio. Los docentes han jugado un gran papel, situaciones graves, denuncias como violaciones, fallecimientos, huidas de casa. El rol fundamental de la escuela se ha perdido, la enseñanza y aprendizaje, lo que se enseña y se aprende son otras cosas. Los chicos están muy solos y abandonados. Al perderse el contacto del aula, las cosas han sido más complicadas. Los padres tuvieron que ver que la escuela sostiene a los niños, esa situación ha puesto en relieve la importancia de los docentes y servir de enlace con la comunidad educativa.
María: Por último. Con respecto a la presencialidad cuidada y segura. no creo que jamás el estado pueda brindar lo que realmente corresponde a la educación pública, pero esa es una realidad tan dolorosa como histórica. ¡Seguros no estuvimos jamás! Desde un techo que se te cae, paredes con corriente, falta de personal, hasta el simple hecho que una escuela deba dar de comer a los chicos…. ¡Dar de comer! Se supone que el plato de comida debería estar asegurado para todos los ciudadanos del país… ¿Cómo puedes asegurar la escuela y su funcionamiento si las necesidades básicas no están cubiertas? Los docentes nos organizamos para asistir a familias que estaban aisladas, ni bien nos enteramos. Juntamos alimentos y nos organizamos para distribuirlo.






