Olavarría: la “tragedia” mediática

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El sábado 11 de marzo en Olavarría 300.000 seguidores de los redonditos de Ricota, y particularmente del Indio Solari, se aglomeraron para participar de lo que se anunció como uno de sus últimas presentaciones, o quizás la última, ya que el músico hizo público que sufre mal de Parkinson. Desde hace varios años, las presentaciones del Indio pasaron a organizarse en el interior. Esta modalidad, también adoptada por bandas como la Renga, abarca una movilización masiva de fuerzas que incluye tour de micros, campamentos, etc. Lo que se genera alrededor de esas fechas dura todo un fin de semana y termina siendo mucho más que el show en sí mismo.

Este año la presentación del Indio fue Olavarría, donde el intendente de Cambiemos, Ezequiel Galli –a quién no le pesó la orientación política antimacrista del Indio y dudamos que se haya creído “el fin de la grieta”– habilitó el espectáculo en el terreno de una cooperativa en concurso de acreedores e involucró al municipio de 110.000 habitantes, poniéndolo como garante.

Así el municipio, sin aprobación del Consejo Deliberante, firmó un contrato con En Vivo SA, la productora de los hermanos Peuscovich que se viene dedicando, con distintos nombres de sociedad, a la organización de este tipo de eventos para varias bandas. Obviamente montándose en la masividad y el fanatismo del público de las grandes bandas el negocio es muy grande, sobre todo bajo esta modalidad de festivales en descampados; más aún si además se tolera desde el municipio la precariedad como condición desde el vamos y como la oportunidad del “negocio” cuentapropista para sumar votos y socios. Y así, no se respetó ninguna ordenanza, ni siquiera la limitación legal en la venta de alcohol en la inmediación de espectáculos. Por todo esto ahora el Consejo Deliberante y muchos olavarrienses están tratando de cortarle la cabeza.

“El pogo más grande del mundo”

Y el festival del 11 de marzo, bajo las condiciones de precariedad descriptas, fue en la dinámica del público que va a agitar con banderas, saltar y a hacer “el pogo más grande del mundo”, similar a todos los recitales del Indio, los Redondos, la Renga o Divididos. O al de los Rolling Stones, AC/DC, Los Ramones, Megadeth, cuando vienen a la Argentina para tocar o a filmar sus películas porque acá el público es diferente: es un protagonista más del espectáculo, llegando a tapar con su canto al propio sonido de la banda.

El rock en la Argentina es una pasión que cualquiera que se asuma popular puede sentir, o al menos intentar descifrar. Es una pasión de millones como el fútbol. En el rock todos van a agitar por la misma banda, se crea una “comunión” y no hay “barras” que centralicen la hinchada. Pero la congregación que genera el rock al lado de un escenario, en el caso de algunas bandas, es mucho mayor que la del propio fútbol. Como todo, si te vas adelante es una cosa, al medio otra, y más atrás otra distinta. Eso ya cada uno lo sabe, y los saltos, el pogo, el agite ya son intrínsecos al rock de mucha bandas. Ya casi parte de la identidad nacional, tanto como el “bracito articulado” al grito de la multitud.

300.000 en el terreno de una cooperativa agrícola

Como era de esperarse, todo quedó chico bajo la “economía” de la irresponsable estructura organizativa pautada. La multitud ingreso caminando por tres calles de barrio. La banda tocaba y paraba regulando en la situación. Y en esas condiciones límite empezó y terminó el recital.

Como no había salidas laterales, la gente las abrió sacando las maderas que configuraban el perímetro del terreno. Y gracias a ello pudo salir mejor. En las condiciones del miserable negocio acordado entre el intendente y la productora, la ausencia irresponsable del Estado provincial e incluso la responsabilidad del propio Indio, etc., etc… durante el recital de 300.000 personas en Olavarría hubo amontonamientos, caídas, apretujones y gente que se quedó varada en Olavarría e incluso algunos internados. Sin embargo, las dos personas de 40 y 42 años que murieron por paros cardio-respiratorios no tenían signos de aplastamiento, según las autopsias.

La campaña mediática de derecha

Pero resulta que para la hora de los resultados de las dos autopsias llevábamos 48hs de cadena nacional sobre la “tragedia de Olavarría”. Canal 13, TN y Clarín encabezaron la campaña, seguidos por América (alineado con Massa), Telefé (adquirido por Ted Turner según se dice), el oficialista Canal 7 y Canal 26 (Pierri). C5N, el canal kirchnerista de Cristóbal López, estuvo en silencio hasta el lunes al mediodía, cuando descubrió que el intendente era de Cambiemos y entonces ahí se sumó a la comparsa.

Al principio “los muertos por aplastamiento” llegaban a casi 20. Después fueron cada vez menos y al final ¡ninguno! Entonces, ante tal “tragedia mediática”, sin cuerpos aplastados que mostrar, se hizo presente el secretario de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires Cristian Ritondo, ausente hasta el mismísimo momento siendo que Olavarría queda en la Provincia de Buenos Aires y que unas 300.000 personas iban a transitar, permanecer, comer, hacer sus necesidades y retirarse por donde vinieron (si es que no los dejaba el micro) a través y dentro de la Provincia de Buenos Aires.

Rastrillaron, rastrillaron y encontraron gente durmiendo por ahí, sumergida en vaya saberse que vapores, pero no muerta y aplastada, que era lo que necesitaban. Circularon audios y videos sobre cadáveres escondidos y desaparecidos… hasta que al menos mediáticamente, sin mucho para mostrar, “la tragedia Olavarría” para Clarín, TN y Canal 13 se trasformó en “la tragedia piquetera sobre la 9 de Julio”.

El protagonismo popular

La verdadera “tragedia” para el gobierno de Macri y las clases dominantes es el protagonismo popular que hay en la Argentina. Venimos en medio de la masiva huelga docente, del masivo desborde a la dirección de la CGT, de 70.000 docentes en la Plaza de La Plata enfrentando a Vidal, del masivo acampe en la 9 de Julio. Y vamos hacia la masiva Marcha Federal Educativa y la masiva marcha del 24 de Marzo. En medio de esto fue el masivo festival en Olavarría que encima, también tiene un signo político opositor al gobierno de Macri. Está claro que protagonista en todo es “el masivo pueblo”, y bueno es lógico, las clases dominantes son pocos y los macristas son cada vez menos. Y eso no es ninguna tragedia.