Facultad de Ciencias Sociales UBA: crisis institucional

Durante todo el 2019 los trabajadores Nodocentes de Sociales han protagonizado numerosas luchas en defensa de conquistas, recategorizaciones, equiparación de contratos y contra la manipulación de concursos con numerosas asambleas generales y por sector, con medidas de fuerza llamadas por la Comisión Interna Nodocente, enfrentando las intenciones de la gestión, conformada por una corriente peronista que encabeza la Decana Mera y la UES (Filmus)-radicales como un espejo de la gestión del Rector Barbieri.

Esta alianza trató desde que asumió, ir contra las conquistas de los trabajadores Nodocentes como el refuerzo salarial, el kit escolar, subsidio de jardín maternal y manejo de las economías que se utilizan para recategorizar, derechos adquiridos con la lucha y los años. Además surgieron luchas en sectores de la facultad que produjeron paros y paros parciales, con el protagonismo directo de los trabajadores y la Comisión Interna de APUBA.

La lucha llevada a cabo durante varias semanas con paros parciales y totales y con mucha propaganda por los trabajadores de académicas (DGTA) y la CI, marcó un punto de inflexión en la crisis con la gestión y en el interior de la misma. Esa lucha logró poner a foco la manipulación del concurso por la Dirección General del sector, logró 10 recategorizaciones y reclamó que se gestione en rectorado partidas para ascensos de compañeros en categorías bajas, poniendo de relieve que desde 2011 no hay partidas para tal efecto.

Producto de la crisis institucional, fueron desoídos por meses reclamos del sector de mantenimiento, reclamos por necesidades de los trabajadores y por faltas de elementos para llevar a cabo sus tareas diarias. Ésto desencadenó un paro que duró dos semanas que afectó el funcionamiento a tal punto que con numerosos sectores sin luz, baños a oscuras y sin agua fue haciendo imposible el uso del edificio de Constitución en donde cursan las cinco carreras de la facultad.  Se llega a esta situación porque la Secretaría de Hacienda, dirigida por Diego Muzio del sector radical de la gestión, que además de desfinanciar al sector y a la facultad no movió un pelo para solucionar el conflicto por un taller digno, dividido por especialidades (para un edificio con 100 aulas donde cursan 20000 estudiantes y trabajan casi 200 no docentes y miles de docentes), ropa de trabajo y numerosas recategorizaciones. Hoy la denuncia además es de un vaciamiento del sector, sin materiales para el mantenimiento básico de las dos sedes y sin cobertura presupuestaria para un plan de trabajo.

A todo esto la Decana Carolina Mera, tampoco se ocupó con su círculo de confianza, de este conflicto hasta entrada la segunda semana de paro, dilataron una resolución, metiendo el conflicto en su interna preparando la destitución de Muzio vía el Consejo Directivo (cuya relación de fuerzas cambió de hecho en las elecciones de claustros) que resultó fallida. En el mismo día en que se realizó la reunión del Consejo estalló la situación edilicia consecuencia del paro de mantenimiento y de años de desidia presupuestaria, sin pelear como corresponde al rectorado por partidas para los edificios y la finalización de la obra de la sede único de Constitución que lleva más de 20 años.

La lucha interna que viene desde el mismo momento de la asunción en 2018, se profundizó en las elecciones de claustros 2019 donde el sector de la decana se sumó a la lista 15 de graduados, rompiendo la “unidad” ya muy mellada de la gestión.

Algunos artículos en los diarios han descripto falsamente la problemática del cierre de Sociales como un problema de infraestructura, impulsados también por sectores políticos y estudiantiles de la UES, tomando como base el último comunicado del Secretario de Gestión en donde la Decana cierra la facultad desde el 12/11 por la tarde hasta el Martes 19/11. Nada más lejos de la realidad, porque la sede de Constitución sólo se abriría si se llegaba a un acuerdo con los compañeros de Mantenimiento para levantar el paro.

El martes 19/11 el Secretario de Gestión, se presenta en la sede de Constitución para abrirla en las mismas condiciones en las que se había cerrado en la semana anterior. Los trabajadores Nodocentes, a instancias de la Comisión Interna que emitió un comunicado el lunes 18 a la noche, no se presentaron a trabajar por no cumplirse con las condiciones básicas por no haberse realizado ninguna reunión de negociación con los trabajadores de mantenimiento, la CI y la gestión.

La negociación llegó el mismo martes, fue larga y se llegó a un acuerdo rubricado en un acta, con compromisos asumidos por la gestión. Compromisos por los que debe presentar su avance durante esta semana, en medio de la problemática de división en el frente que dirige la Facultad, por lo que no se pueden descartar nuevos conflictos.

Estamos frente a una crisis grave en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, la disputa política dentro de una gestión que terminó en todo momento aplicando el ajuste Macrista. El ajuste y la desidia a la que nos sometió y somete el rectorado, profundizó aún más la crisis, afectando la firma de numerosos expedientes que durmieron largamente en hacienda y decanato. Afectó también el desarrollo de nuestro trabajo, de clases y exámenes, poniendo en peligro el final del ciclo lectivo en la facultad.

Al final de la semana pasada, se hicieron públicos institucionalmente los pedidos de renuncia por parte de la Decana Mera al secretario de hacienda Muzio. Esto ha creado mucha expectativa en la reunión del Consejo Directivo de la Facultad que se realizará el día martes 26/11. Hay en curso una junta de firmas, en la que ya están registradas las de ex-Decanos, directoras y directores de carreras de Sociales apoyando los pedidos de renuncia de Muzio. Sin la resolución de la crisis política en Sociales, la parálisis amenaza con profundizarse y con ella los reclamos de los diferentes actores.

La lucha no docente, mostró en todo momento las diferencias políticas que llevaron a esta crisis. Sin embargo nuestros reclamos se resolvieron con independencia y con consecuencia en la lucha en defensa de nuestras conquistas y necesidades. Nunca pudieron doblegar la lucha y dejaron correr algunas en función de su disputa, llegando a cerrar la facultad para ver como se dice popularmente, quien la tiene más larga. En Sociales nunca llovió plata como prometieron en la campaña 2017, sólo llovieron desidia, desfinanciación y conflictos. O sea se aplicó el ajuste del gobierno de Macri como ya dijimos.

La crisis apunta a resolverse en función de la nueva mayoría que se conformó en el Consejo Directivo por lo que llamamos a una urgente resolución de esta problemática política y a una rápida exigencia a rectorado para que regularice y aumente las partidas presupuestarias para que la Facultad de Ciencias Sociales salga del ahogo económico, se recomponga la situación de la planta nodocente, de docentes y docentes ad honorem, se termine con la precarización laboral, la tercerización de servicios y se de fin de una vez por todas el edificio único de Sociales.

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