Tras ser sorprendido ante la media sanción en Diputados de la modificación del Impuesto a las Ganancias, el lunes el gobierno recibió otro impacto con el fuerte paro del transporte. Aunque no fue un paro de 24 horas, la medida tuvo un altísimo acatamiento entre los trabajadores y repercutió en todas las actividades.
En ese contexto, ante el riesgo de una conflictividad creciente y para evitar la sanción en el Senado del proyecto votado en Diputados, el macrismo debió retroceder y negociar una salida acordada centralmente con los gobernadores del PJ, y también con la CGT y con el massismo. Así llegaron a un acuerdo y el gobierno logró evitar la crisis por un eventual veto presidencial o el desajuste en sus planes fiscales, así como llevar “previsibilidad” a los monopolios evitando cambios como el del impuesto a las mineras y en las finanzas. Luego de ser aprobada en el Senado, el jueves 22 los diputados sancionaron la modificación de la ley del Impuesto a las Ganancias.
Según las versiones que transcendieron en los medios, la modificación acordada implicaría que el Tesoro Nacional deje de percibir más de 10.000 millones de pesos por este impuesto al salario por sobre lo estipulado en el Presupuesto 2017. El gobierno debió modificar sus pretensiones de cobrarle ganancias a casi dos millones de asalariados. El ministro del Interior declaró que compensarán la menor recaudación de las provincias con Aportes del Tesoro Nacional.
El proyecto que finalmente se aprobó en el Congreso establece un nuevo mínimo no imposible de $27.941 de salario bruto ($23.191 de bolsillo) para solteros y $37.000 de bruto ($30.710 de bolsillo) para casados con dos hijos. Esto significa un aumento del 23% en el mínimo no imponible. En la propuesta original del gobierno el salario mínimo que no paga impuesto era de $21.712 de bolsillo para solteros sin hijos, un 15% más que el vigente en 2016. Lo aprobado es superior a la propuesta inicial del gobierno pero no alcanza a cubrir la inflación, con lo que no se sabe con certeza cuántos trabajadores terminarán tributando luego de las paritarias 2017.
Por otro lado, modificaría anualmente en base al índice RIPTE (Remuneración Imponible promedio de los trabajadores Estables), que comenzará a regir desde 2018. El mínimo no imponible para los jubilados será de alrededor de $30.000.
Se mantendrán las deducciones por cónyuge y por hijos (aunque hasta sus 18 años). Se podrá deducir el 40% del alquiler de vivienda, con un tope de $4000 mensual. Se podrá deducir hasta $20.000 anuales en viáticos. Las horas extras estarán incluidas en el impuesto pero no se contarán para determinar la escala. Quedarán excluidas las horas trabajadas en días no laborables. Esto último fue pedido particularmente por los sindicatos del transporte.
Con respecto a las escalas, en la primera categoría pagarían 5% en reemplazo del 9% actual. Sin embargo, el monto a partir del cual un trabajador comienza a pagar alícuotas del 35% sería algo menor incluso que la propuesta inicial del gobierno (aunque muy superior al actual).










