¡Si al impuesto a las grandes fortunas!
¡La deuda es con el pueblo!¡Fuera el FMI!
Desde el Movimiento Popular Liberación apoyamos el proyecto de ley «Aporte Solidario y Extraordinario» para gravar a las grandes fortunas que será tratado este martes. Acompañaremos el tratamiento con caravanas en todo el país.
Este impuesto alcanzará a más de 12 mil personas con patrimonios superiores a 200 millones de pesos. La recaudación total estimada a partir del aporte es de 307 mil millones de pesos para combatir la recesión que deja la pandemia, lo cual equivale al 1% del Producto Bruto Interno (PBI). Esa recaudación iría destinada a subsidios al gas, viviendas, al sistema sanitario y ayuda a Pymes.
Para estas 12 mil personas quienes tendrían que realizar el aporte -están parados arriba de la economía del país- este aporte no significará nada, pero para el país tendrá una gran importancia. Su fortuna no se construye de un día para el otro, es intrínseca a esa matriz productiva construida a partir del golpe de 1955 y los sucesivos golpes y gobiernos reaccionarios, que no cortaron la cadena de la dependencia.
La Asociación Empresaria Argentina (AEA) advierte en cuanto a que se pueda avanzar en “impuestos confiscatorios”, pero lo que para ellxs es “confiscatorio” para el pueblo es justicia. Esas fortunas se han amasado sobre la base de la confiscación a los bolsillos y la salud de lxs trabajadorxs con salarios a la baja, precarización, suspensiones y despidos para aumentar la súper explotación. Estos sectores cuando gobernaron trasladaron esa confiscación a todo el pueblo.
Hacia un impuesto permanente
Es cierto que este impuesto es por única vez y que lo justo es que el impuesto a las grandes fortunas sea permanente y progresivo, pero no deja de ser muy positivo.
La implementación de este impuesto en momento de crisis es una oportunidad para pensar en un país más justo y solidario, y avanzar en su aplicación de manera periódica y no solo por única vez, que permita el desarrollo, entendiendo que, en la sociedad, todxs ganamos si existe un piso de bienestar general.
Para darle continuidad, el pueblo tiene que protagonizar y tener propuesta en la urgente reforma tributaria para actualizar el impuesto a los bienes personales y la ganancia mínima presunta, pero también acompañarla con la reducción, en camino a la extinción, del impuesto al salario y la quita del IVA a la canasta básica. Estas medidas deberían ser parte de una política soberana que investigue la Deuda fraudulenta y destine esos recursos al desarrollo de la economía independiente, reparando el daño que se hizo sobre el país y el pueblo.










