Poner el cuerpo: las docentes de Chubut

La docencia en la Argentina es una tarea que, desde el imaginario, es fuertemente femenina. Pero no sólo lo es en el imaginario, sino que según los datos del CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento) el 75.5% de les trabajadores de la educación son mujeres. Esto se encuentra enraizado desde los orígenes del sistema educativo argentino y el rol de cuidadoras al que fuimos -somos- reducidas las mujeres. Esta construcción del “ser para otros” fue de la mano de un estereotipo de mujer pasiva, amable y cariñosa, buena con les niñes.

El discurso hegemónico del patriarcado – hoy y ayer – nos endilga a las mujeres, cualidades maternales innatas, que nos coloca en mejores condiciones para formar y educar a las infancias. Un discurso plagado de estereotipos que configuraron la tarea docente estrechamente vinculada con el imaginario de la entrega, la afectividad, la paciencia, el cuidado, y poner el cuerpo al servicio de otres. La docencia fue considerada como una extensión de las tareas que las mujeres debemos realizar en los hogares, en el ámbito privado.

A pesar de este discurso del patriarcado que nos otorga un lugar subordinado en los procesos históricos, las docentes en Chubut ponen el cuerpo y rompen con los discursos y estereotipos hegemónicos.

Al cierre de esta edición los y las docentes de la provincia de Chubut están protagonizando la 12va semana de paro en reclamo del pago de su salario en tiempo y forma. En una provincia con un escandaloso endeudamiento, aprobado durante el gobierno de Macri, que busca descargar sus consecuencias sobre el pueblo.

Esta lucha que lleva ya casi tres meses, fue protagonizada fuertemente por mujeres docentes y jubiladas que ponen el cuerpo en los cortes de ruta, en los bloqueos a los pozos petroleros. Mujeres que enfrentaron la represión “paraestatal” organizada por Jorge Ávila –secretario general de Petroleros Privados– que desalojó el corte en la Ruta 3 en acuerdo con el gobernador Mario Arcioni que le dejó la zona “liberada”.

Y también las mujeres ponemos el cuerpo como las compañeras docentes Jorgelina Ruiz Díaz y María Cristina Aguilar que trabajaban en la Escuela N° 738 de Comodoro Rivadavia, que fallecieron en un accidente vial cuando volvían de una movilización en Rawson. Movilización convocada luego de que el gobernador haya querido aumentarse el 100% de su salario.

¡Los gobiernos de Macri y Arcioni son responsables, y las docentes seguimos poniendo el cuerpo!¡En las aulas y en las calles las docentes ponemos el cuerpo!

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