Si el gobierno logra imponer el precio a boca de pozo del gas en 6,78 dólares por MMBTU, las ganancias para las petroleras podrían alcanzar la gigantesca cifra del 5.500 millones de dólares al año. Esto equivale a algo menos de un 1% del PBI argentino. La cifra puede obtenerse si consideramos un costo de producción a boca de pozo de 1,9 dólares por MMBTU –como el que calculó la Fundación Bariloche para YPF–, y que la producción actual al año en Argentina asciende a 1.160 millones de MMBTU (equivalente a 43 millones de m3 al año, según SIPG).

Se pueden hacer muchas propuestas más sobre los precios del gas. Pero la única lógica que explica la propuesta del gobierno de pretender imponernos un precio del gas como si todo fuera importado es la defensa de los intereses de los monopolios petroleros.










