El 22 de noviembre se realizó en la ciudad de Córdoba una gran jornada de lucha de las organizaciones sociales. Desde las 10 de la mañana más de 2.500 personas cortaron seis puentes (Avellaneda, Sarmiento, Maipú, Centenario, Alvear y Antártida) y finalizaron con una masiva concentración y un acto frente al Patio Olmos. Fue destacada la participación de mujeres de los barrios más humildes junto con sus hijos.
El motivo de la movilización fue la intensión del gobierno provincial de Schiaretti, a través del ministro de Desarrollo Social de la provincia, Rodrigo Rufeil, de desabastecer a más de 100 comedores y copas de leche que están a cargo de las organizaciones sociales presentes en villas y barrios de Córdoba. De concretarse, esto implicaría el cierre de muchos comedores y merenderos, y que más de 10.000 niños, jóvenes y ancianos queden sin un alimento diario fundamental. Las organizaciones sociales denuncian que el objetivo del gobierno es favorecer a sus punteros y al clientelismo, y que solo el sueldo de Rufeil equivale a 4.700 litros de leche.
Bajo la consigna de “¡Con el hambre no se juega!”, de la jornada participaron la Corriente Clasista René Salamanca, la Federación de Organizaciones de Base (FOB), el Polo Obrero, el Frente De Organizaciones En Lucha (FOL), Barrios de Pie, el Encuentro de Organizaciones (EO), el Movimiento Teresa Rodríguez (MTR), UNIDHOS, Mujeres en Marcha, el Movimiento Popular La Dignidad, La Poderosa, Patria Grande y el Centro Vecinal del Barrio Alberdi.
Según datos oficiales, un tercio de los cordobeses y la mitad de los niños de la provincia se encuentran bajo la línea de pobreza, y en el marco de la crisis y las política nacionales y provinciales de ajuste, del incremento de la desocupación y la inflación, la situación no cesa de agravarse, siendo completamente insuficientes las políticas sociales.










