El 19/11 estuvimos en el Parque Lezama acompañando a una gran cantidad de organizaciones que luchan contra el Abuso sexual en la infancia. Muchas de ellas se agrupan en la Red Nacional de visibilización del abuso sexual de niñas, niños y adolescentes. Fue una gran jornada, de difusión y denuncia de esta problemática.
Hubo una carpa con sonido y materiales de las organizaciones y un recursero con direcciones y teléfonos útiles para poder recurrir en busca de ayuda. También diferentes actividades artísticas que abordaban la temática.
Olavarría despierta
La agrupación Olavarria Despierta, integrante de La Red, fue una de las organizadoras de la Jornada. Entrevistamos a Celeste Sibiglia que coordina dicha agrupación.
¿Cómo nació la agrupación?
Olavarría despierta surge a partir de la violencia que sufrieron mis hijas en su infancia por parte de mi ex marido y el padre de él. La violencia de tipo sexual que padecieron durante más de 10 años por parte de estos perversos. Cuando nosotras nos acercamos a la justicia en busca de respuesta, la verdad es que no las encontramos, no encontramos justicia. Entonces el último recurso al que pudimos llegar fue el hacer público todo lo que nos había pasado, para aunque sea la sociedad de alguna manera presione, para que se accione sobre estas personas. Al salir en los medios nacionales y nosotros haber vivido todas nuestras vidas en la ciudad de Olavarría, fue la única manera o el único medio para visibilizar lo que nos estaba pasando.
Cuando volvimos a Olavarría mucha otra gente se nos sumó con casos parecidos. En los cuales los pedófilos estando con condenas seguían dando vueltas por la ciudad, violentándolas, apareciéndoseles en cualquier lugar, intimidando.
Fue así como nos empezamos a juntar una vez por semana, a charlar sobre lo que nos pasaba, a hablar de esta justicia que estaba ausente. De esa manera es que surge nuestra agrupación. Como un camino para alivianar el de otras familias, para evitarles las pérdidas de tiempos y las ausencias que están en la justicia. De a poco fuimos consiguiendo profesionales que se nos sumaran, tenemos abogados y psicólogas que tratan de manera gratuita, representan y acompañan a las familias. También tenemos a otras personas que por su solidaridad se nos unieron y también acompañan a las familias cuando hay que denunciar o realizar algún tipo de exposición ante la justicia. Todas estas personas nos juntamos una vez al mes mínimamente para ir delimitando el recorrido. Al principio únicamente nos limitábamos a lo que es la parte legal. De apoco se fueron agregando actividades. Otra actividad que hacemos es ir a las escuelas a dar talleres. Dentro de estas escuelas encontramos algunas dificultades gravísimas que se dan con las niñas y niños que van a las escuelas primarias o secundarias. Ahora el proyecto que tenemos para el año que viene es el de ofrecer grupos para estas docentes, para que de alguna manera puedan descargar todas estas angustias, estas tensiones, que están teniendo con las problemáticas que van atravesando y van acompañando. Como tener un grupo de reflexión para que puedan canalizar todo esto. Humildemente desde nuestro lugar lo que ofrecemos es un proyecto para concretar el año que viene, es ofrecer este pequeño espacio para colaborar con las docentes desde nuestra experiencia y desde nuestro saber. Eso va a ser coordinado por dos psicólogas sociales. Los talleres también son un aporte que el último año pudimos desarrollar ampliamente. Costó, pero lo estamos pudiendo lograr. No solo en la ciudad de Olavarría, si no también hemos tenido invitaciones de otros lugares de la provincia y de la capital.
Es muy amplio. Al momento de plantear lo que iba a ser nuestra ONG, decidimos hacerlo amplio. Justamente porque sabíamos que se iban a empezar a abrir puertas, que definitivamente no han sido cubiertas por lo que es el estado, la justicia, ni ningún tipo de institución. Al menos en la ciudad de Olavarría. Por eso es que decidimos que nuestras propuestas sean amplias y abarcativas.
Vos sos una mama protectora. ¿Cómo fue tu experiencia?
Yo desde mi rol de madre me considero una madre protectora. Mas a allá de que mis hijas fueron las denunciantes de estos pedófilos, porque eran las tres mayores de edad. Yo considero que cumplo ese rol y que las acompaño en esto, de la misma forma que otras tantas madres ocupan este rol. Porque lo que primero hicimos fue creerle a nuestros niños y niñas y lo segundo que hicimos fue ir a denunciar. Creo que los adultos que estamos en contacto con todos los pequeños tendríamos que tener esa empatía, ese mínimo conocimiento para poder detectar cuando algo no está andando bien, cuando nuestro niños están siendo víctima de abuso o de algún tipo de maltrato. Lamentablemente es muy habitual y es mucho más habitual de lo que se cree. Los datos son aberrantes, uno de cada 5 niños y niñas es o será abusado antes de cumplir los 18 años de edad. Es un dato de Unisef. La verdad es que sabemos que este número tiene que ver con las denuncias. Es decir que los casos reales son más.
¿Qué otras actividades desarrollan?
Las actividades que desarrollamos como agrupación son muy variadas como ya decía. El ultimo 19 de noviembre, que es el día en contra del abuso sexual en la infancia a nivel mundial, organizamos junto a otras agrupaciones del país una movida que se hizo en el parque Lezama. En lo personal me ponen muy feliz estos pequeños logros, estas formas de visibilización y de concientización. Porque empezamos a nombrar y a poner en palabras lo que tanto se ha silenciado. Empezamos a nombrar y a dejar en claro que nuestras niñas y niños no mienten y que el abusador es el único culpable de todo lo que intenta dejar en esos pequeñitos. El violador, el abusador es el real culpable y dueño del silencio, del repudio, de las penas, del miedo. Los niños y niñas tienen que tener una infancia feliz y los adultos responsables que estamos a su alrededor se lo tenemos que garantizar. Es nuestra obligación como adultos, cualquier persona que detecta un caso de abuso tiene la obligación de denunciar. No podes mirar más para otro lado. Hay que denunciar. Ese es el camino que yo en lo personal decido emprender y mi agrupación sigue. Seamos responsables primero con los niños y niñas que tenemos cerca y segundo con todo aquel al que podamos llegar y que podamos acompañar.

















