Manuel Antonio Álvarez era obrero textil, secretario gremial del Sindicato de Trabajadores de la Industria Textil y Afines (Setia) y delegado ante la CGT Tucumán. Trabajaba en Grafanor de Famaillá, instalada en 1970 tras el cierre de decena de ingenios azucareros en la provincia que dejó decenas de miles de desocupados.
Grafanor era filial de la textil Grafa, perteneciente a Bunge & Born, con sede central en Barracas (Capital Federal). En ese momento en la provincia, Antonio Domingo Bussi conducía el llamado “Operativo Independencia”.
El 17 de enero de 1976, meses antes del golpe de Estado, fue secuestrado por una patota comandada por el el teniente primero Enrique José Del Pino.
Según relató su esposa, al momento del allanamiento Manuel reconoció a tres integrantes de la patota, dos de ellos habían sido compañeros suyos en la escuela: los tenientes Del Pino y Tamayira (a) El Japonés. El tercero era otro teniente, Cabrera. En valiente actitud, Álvarez les reprochó el procedimiento, a lo que le respondieron con un golpe de FAL en la cabeza. Alvarez fue sacado desmayado de su hogar.
En el 2011, luego de estar prófugo, Del Pino fue juzgado y condenado por 126 casos de privación Ilegítima de la libertad con apremios y/o vejaciones, 124 casos de aplicación agravada de torturas, 6 casos de delitos sexuales y 40 casos de homicidios triplemente agravados.
Manuel era comunista revolucionario, y activo luchador antigolpista. A 44 años de su secuestro seguimos levantando sus banderas y reclamando juicio y castigo a todos los responsables. ¡Manuel está presente en cada lucha del pueblo y la clase obrera!










