Con 22 votos a favor, 22 abstenciones y 3 votos en contra, las Naciones Unidas aprobó un documento elaborado por el Consejo de Derechos Humanos de ese organismo. Una declaración en la que insta al gobierno de Venezuela «a atender las denuncias realizadas por la Alta Comisionada de Derechos Humanos, Michelle Bachelet», y pide elecciones «prontas, libres e independientes» en Venezuela.
La votación de Argentina está enmarcada en la presencia de la misión del FMI en nuestro país monitoreando la economía local para disponerse a negociar con el gobierno un acuerdo sin que se le cuestione ni un ápice del escandaloso préstamo al gobierno de Macri, violando las leyes locales y hasta el propio estatuto de ese organismo.
También influye la agudización de elecciones en los EEUU donde Venezuela es «tema de campaña», y donde Donald Trump usa a ese país como ariete afirmando que «EEUU puede convertirse en Venezuela» (en alusión a un eventual triunfo demócrata), mientras Joe Biden, candidato demócrata, sostiene que «Maduro es un dictador y que el pueblo venezolano necesita nuestro apoyo para recuperar la democracia y reconstruir el país».
En este marco, Argentina vota en contra de Venezuela en la ONU.
Se podrá tener opiniones y objeciones con respecto a las libertades democráticas en Venezuela, la propia Comisión Interamericana de DDHH elaboró en su momento un informe crítico sobre las DDHH en ese hermano país. Pero nunca se puede ser parte de medidas promovidas por los EE.UU. y otras potencias imperialistas contra un país oprimido.
Si se quiere mantener las diferencias con respecto al gobierno de Nicolás Maduro en este terreno, lo que hubiera correspondido era abstenerse como lo hizo México u otros países que empataron con la postura a favor de la condena.
La votación muestra un giro en la política internacional que cede a las exigencias de los EE.UU., el llamado «Grupo Lima» y la reacción local que ya había salido a condenar al gobierno en el mes de junio cuando Argentina se abstuvo de votar en sentencias contra el gobierno de Nicolás Maduro en la OEA.
En su fundamentación del voto, el embajador argentino ante organismos internacionales, Federico Villegas, expresó que «es necesario el diálogo y la cooperación del gobierno de Venezuela para con la Alta Comisionada de Derechos Humanos de Naciones Unidas. El no cumplimiento de esto resulta problemático y no ayuda al Estado en el cumplimiento de los derechos humanos». Nada más lejos de una postura independiente y de trato bilateral con un país hermano.
Ahora el documento aprobado en la ONU exige elecciones «libres, limpias, transparentes y creíbles«. Traducido: si los resultados son a favor de Maduro será todo lo contrario. Una nueva burla, ya que este organismo nunca investigó ni condenó el golpe perpetrado contra Evo Morales en el Estado Plurinacional de Bolivia, ni pide explicaciones ni condena la represión y vejámenes del gobierno de facto de Jeanine Áñez y la propia Michelle Bachelet tampoco promovió una investigación por lxs muertxs y miles de heridxs y detenidxs en Chile, su país, que gobierna el reaccionario Sebastián Piñera.
La política de presión y sanciones de EE.UU., lleva años y se agudizó bajo el Gobierno de Trump. Esta política, no ha hecho más que aumentar las penurias del pueblo venezolano en medio de la catástrofe social y económica que vive el país. En este marco, incluso, se intentó avanzar con un golpe abierto con apoyo militar apoyado por la oligarquía venezolana representada por el autoproclamado presidente Juan Guaidó.
➞ Repudiamos la votación de nuestro país en la ONU.
➞ Apoyamos la autodeterminación del pueblo venezolano.
➞ Condenamos la injerencia de los EE.UU. y cualquier otra potencia imperialista sobre el territorio soberano de Venezuela.
➞ Exigimos el cese inmediato del bloqueo asesino impuesto por los EEUU con la complicidad de la oligarquía venezolana.
Gustavo Funes
Comunismo Revolucionario-PMLM




















