Vamos! entrevistó a Martín Maiorana, trabajador del Fuero Nacional del Trabajo. La entrevista se realiza en el marco de la liquidación del Fuero, provocada por la aprobación de la esclavista Ley de Reforma Laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei.
¿Como nace el conflicto? (Este es un conflicto con antecedente en el gobierno de Macri)
Podemos establecer un punto de partida con la reforma constitucional de 1994 que, entre otras cosas, equipara a la Ciudad de Buenos Aires con el resto de las provincias, habilitando al Gobierno de la Ciudad a tener un sistema propio de justicia como su propia policía, etc. El traspaso del fuero es algo que se intentó desde ese momento hasta hoy. El antecedente más contundente fue en el año 2017, durante el Gobierno de Mauricio Macri, donde el Traspaso fue un tema de la agenda política de ese año. En ese entonces, desde la Comisión Interna del Fuero Laboral (un frente de tres agrupaciones con la que habíamos ganado por primera vez en 27 años las elecciones al oficialismo.
También, en ese año, los Fueros Nacionales más importantes también tuvieron victorias electorales para nuevas comisiones internas derrotando al oficialismo) con un fuerte trabajo gremial con lxs trabajdorxs, logramos ganar el debate político para el “No al traspaso” y con la movilización, asambleas y trabajo directo con lxs compañerxs, finalmente logramos que Piumato se ponga al frente de la lucha contra el traspaso. En el caso de Laboral, se movilizó a 700 trabajadoras y trabajadores del Fuero.

Si bien se sabía que el proyecto de reforma traía lo del traspaso, ¿se estaba consciente de las consecuencias?
Tanto en 2017 como ahora, el proyecto de Traspaso (ahora llamado Transferencia) siempre fue algo intempestivo y poco planificado: las competencias a transferir son muchas y no hay una estructura establecida para recibirla, ni se sabe bien donde funcionarían los nuevos juzgados, ni quien sería el personal que lo integre, ni si el dinero para el funcionamiento estaba garantizado. Por fuera de eso, las condiciones laborales en Ciudad son distintas a Nación: 1 hs más de trabajo, otra obra social, otra estructura jubilatoria. En este caso la improvisación es similar, solo que en el envalentonamiento que las clases dominantes vienen mostrando, avanzaron un paso más que en 2017 y, además de la mal llamada Ley de Modernización Laboral, CABA y Nación firmaron un convenio de transferencia de competencias. Cuando la Ley quede aprobada en el Congreso Nacional y en la Legislatura de CABA, se establecerá el “cierre inmediato” de los 30 Juzgados y 1 sala de la Justicia Nacional. Hay cerca de 400 trabajadoras y trabajadores de esos lugares de trabajo que no tienen respecto de qué va a pasar con ellos. Tampoco se sabe qué va a pasar con las causas en trámite.
Desde el punto de vista gremial en el fuero, ¿como los agarra? ¿De lo malo a lo bueno, esto sirvió para potenciar una nueva coordinación interna? ¿Que posición el gremio?
Gremialmente el Fuero estaba parcialmente paralizado. Por un lado, la experiencia de la Comisión Interna fue entrando en crisis reiteradas e hizo casi imposible el funcionamiento. Además de eso, el Sindicato –que insisto, había perdido las 5 comisiones internas más importantes de CABA- modificó el Estatuto y ahora la figura era de Junta Interna, complicando el proceso para presentarse a una nueva elección. Sin perjuicio de ello, el oficialismo tampoco llamó a elecciones de Junta Interna y el mandato de nuestra comisión interna se venció. Sobre esa realidad, vino la pandemia, comenzó el teletrabajo y la frecuencia de verse con compañeras y compañeros prácticamente desapareció.
Es cierto que el Sindicato convocó a numerosas medidas de fuerzas por cuestiones principalmente salariales (por ejemplo, en 2025 perdimos casi un 30% de poder de compra) pero siempre con una metodología política de hacer circular un flyer el día anterior por WhatsApp y nada más. El Sindicato nunca se caracterizó por militar las iniciativas e ideológicamente siempre expresó que quienes no se adhieren es porque no quieren. Podríamos sumarle a esto, la realidad de una política nacional en crisis y la victoria de Javier Milei –muy votado en la Justicia- como un síntoma de ello.
Ahora, ante la reforma laboral, la transferencia y disolución del Fuero, la gravedad de la situación puso en alerta a muchxs compañerxs que comenzaron a reclamar organización, información, resitencia y también contención. Así, tejimos lazos con los viejos conocidos de la Comisión Interna y allegados y se consolidó un grupo de 40 personas que comenzó a reunirse y a proponer alternativas, la primera fue ir a hacer una asamblea autoconvocada al sindicato para ponerse a disposición pero también a exigirle que se ponga al frente de esta lucha. Esa asamblea contó con más compañerxs que la primera movilización que la UEJN difundió por whatsapp sin pasar por los lugares de trabajo. Actualmente se están recuperando los delegados por juzgado y responsables por edificios, para mantener activo un cuerpo de militancia en los lugares de trabajo para escuchar a lxs laburantes y para convocarlos a las medidas de fuerza del Sindicato. Esa gimnasia hizo que las distintas medidas de fuerza fueran creciendo significativamente en cantidad de trabajadrxs que dejan sus puestos de trabajo y se suman a la lucha.
¿Crees que se marcha a la eliminación del fuero?
El convenio firmado por CABA y Nación (agregado como anexo en la reforma laboral) dice expresamente “transferencia y disolución” por lo cual es indudable el camino que empezó el Gobierno. En primera instancia, luego de aprobada la ley en el Congreso, cierran 30 juzgados y 1 sala.
¿Cuantos puestos de trabajo están en juego?
Inmediatamente, en esos 30 juzgados y 1 sala, hay cerca de 400 trabajadorxs, contando a funcionarios y magistrados. En total, en todo el Fuero hay 1700 trabajadorxs.
Tirando desde aquí ¿es posible politizar el conflicto?
El conflicto lo vamos politizando a medida que conversamos con lxs compañerxs en los juzgados y en las marchas. Comprender que formamos parte de una ofensiva general contra toda la masa de laburantes y que nuestro fuero tiene un rol fundamental en ese sentido y que desde hace 30 años que se busca traspasarlo a la Ciudad y destruirlo. La ofensiva la compone, por un lado, la destrucción del aparato productivo nacional, los cierres y despidos de fábricas y el afianzamiento del modelo extractivista/financiero (por ejemplo, el informe elaborado por el INDEC que resalta un crecimiento del 4,4% de la actividad económica en 2025 aclara que «las actividades con mayor incidencia positiva en la variación interanual del EMAE en diciembre de 2025 fueron “Agricultura, ganadería, caza y silvicultura” e “Intermediación financiera”); por otro lado, ahora se sumó una nueva transferencia de riqueza de los trabajadores al capital, afirmado en la reforma laboral esclavista que tiene, a su vez, como centro de gravitación el fin de la indemnización por despido con la creación del Fondo de Asistencia Laboral (F.A.L.).


Ese FAL es el punto central de la “modernización” porque empodera a los empleadores y, a su vez, viola el derecho constitucional que ampara a los trabajadores del despido arbitrario. Ahora, las empresas tienen la potestad casi absoluta sobre la disposición del tiempo y fuerza de trabajo de sus trabajadorxs. Al no tener que hacer frente al pago de un resarcimiento económico por despedir sin causa a un laburante, el empleador puede aplicar las “reformas” establecidas en la ley y disponer que un día trabaje más horas sin necesidad de pagar horas extras, que fraccione sus vacaciones, que no se organice sindicalmente, y que si lo hace y se forma una asamblea ese tiempo sea descontado del salario. Hasta quisieron meter que si te enfermabas ibas a ganar menos.
Bueno, todo eso es lo que gira alrededor del FAL porque ante la menor objeción, el empleador puede despedir sin ningún tipo de costo al empleado que quiera ya sea por motivos religiosos, políticos o personales. En ese contexto, nosotrxs entendemos y difundimos que el Fuero Nacional del Trabajo, para seguir existiendo, tiene que pronunciarse en contra de la reforma laboral además del traspaso y disolución.
¿Como sigue?
El lunes la CGT realizará una movilización al Palacio de Tribunales, post presentación de un amparo en la justicia laboral para frenar la reforma laboral. Ahí, el Sindicato, que se mueve al son del triunviro, convoca con un paro y movilización. Por abajo, la situación está muy activa –por supuesto que no todos en el mismo sentido ni con el mismo grado de consciencia- y con ganas de movilizar. La organización, en este primer momento de una larga lucha, viene dando sus frutos y cada vez se suman más judiciales contra el traspaso, la disolución y contra la reforma laboral.




















