El gobierno había lanzado un borrador de proyecto que señalaba obscenamente hacia dónde quiere ir. El proyecto acordado con el Triunvirato de la CGT enviado al Congreso deja algunas cuestiones en suspenso o para discutir por convenio. Pero sigue siendo un claro retroceso. Sintetizamos algunos de estos puntos, que necesitan ser enfrentados con el agrupamiento más amplio posible.
• Mesa de diálogo tripartita. Se acordó la conformación de una Mesa de Diálogo permanente conformada por representantes del Estado, el empresariado y los sindicatos, en donde se irán evaluando nuevas modificaciones al marco laboral, entre ellas muchas de las que se omiten del proyecto enviado al Congreso.
• “Blanqueo”. Se mantiene la obscena eximición de multas a los empresarios que mantuvieron por años a sus empleados en negro. Parte de estas multas debían pagarlas a los sistemas de previsión y seguridad social estatales y parte directamente a los trabajadores, por lo que constituye una gran transferencia de ingresos directos e indirectos de los trabajadores al capital. Quienes blanqueen en los primeros 180 días gozarán de una condonación del 100% de las multas, y en los 180 días posteriores un 70%. A los trabajadores efectivizados se les computará hasta un máximo de 5 años de aportes jubilatorios, aunque hayan estado en negro mucho más, y quedan inhabilitados de efectuar acciones penales.
• Enfoque sobre trabajo-capital. Se quitó el artículo del borrador que modificaba la definición de la relación entre capitalista y trabajador, que buscaba pasar a presentarla como una relación de “cooperación” entre iguales. Se mantiene el planteo de que existe una relación desigual, situación que fundamenta la existencia misma del Derecho Laboral.
• ¡Renunciabilidad! Hasta ahora si un trabajador obtenía mejores condiciones que las establecidas en la Ley de Contrato de Trabajo o los convenios, éstas no podían ser modificadas a la baja, eran “irrenunciables”. Se partía de que el trabajador está en inferioridad de condiciones frente al empleador, y por lo tanto que dicha “renuncia” sería contra su voluntad. El proyecto original del gobierno planteó que sí se podía efectuar esta “renuncia”; ahora lo único que se incorporó fue que esta sea válida solo si se hace en el Ministerio con la participación de los abogados del sindicato y se homologa.
• Tercerización y subcontratación. Se favorece la tercerización de tareas, excluyendo de la “responsabilidad solidaria” de la empresa principal a las tareas de limpieza y seguridad, y agregando ahora el montaje de instalaciones y maquinarias, servicios médicos de “emergencias”, gastronomía, informática y transporte del personal. Para el resto, la empresa principal podrá desligarse de toda responsabilidad si, en caso de incumplimientos de la normativa laboral, demuestra que cumplieron con las tareas de control sobre las tercerizadas.
• Banco de horas. Se quitó del proyecto el “banco de horas”, que establecía jornadas elásticas de hasta 10 horas que podían “devolverse” en el transcurso de un año. Esto evitaba a las empresas pagar horas extras en los momentos estacionales de mayor producción. Y de hecho pone la vida del trabajador a disposición de las conveniencias del empresario. Si bien ahora no está en el proyecto, se acordó discutirlo convenio por convenio.
• Indemnizaciones. El proyecto original pretendía calcular las indemnizaciones sin causa excluyendo aguinaldo, horas extras, comisiones, premios, bonos, compensación de gastos, etc. En el nuevo proyecto se excluye del cálculo a aguinaldo, bonos sin periodicidad mensual, premios y compensación de gastos (esto último muchas veces es utilizado como pago de una parte salarial en negro). Además, se abre la puerta a la creación de los “Fondos de Cese Laboral” por sector, con representación empresarial y sindical, facilitando enormemente los despidos, lo que se negociará en cada convenio por sector a voluntad de los empresarios.
• Pasantías. Se establece el “Sistema de Prácticas Formativas” para estudiantes y jóvenes, por los que estos irán a trabajar a empresas públicas o privadas fuera de todo convenio y derechos, a cambio de una “asignación estímulo” que no contempla aportes jubilatorios ni obra social. El único cambio respecto del borrador es que de 1 año y medio como máximo se pasó a 1 año. Se basa en la idea de que la función del sistema educativo sería formar trabajadores para responder a los requerimientos de los empresarios.
• Nuevas figuras laborales. Se mantiene como en el borrador la figura del “trabajador profesional autónomo económicamente vinculado” para quienes presten un servicio “especializado” aunque dependan de un mismo empleador hasta el 80% de sus ingresos. Quedan así por fuera de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) y pasan a regirse por una regulación especial. La nueva figura del “trabajador independiente con colaboradores” por fuera de la LCT se sacó del proyecto, pero se derivó a la Mesa Tripartita.
• Modificación unilateral de las condiciones de trabajo. Se mantiene la modificación del “Ius variandi”, que ante una modificación unilateral de las condiciones de trabajo por parte del empleador otorgaba derecho al trabajador a accionar judicialmente contra el empleador para reestablecer la situación anterior. Ahora solo podrá darse por despedido o quedar a la espera de un largo juicio, facilitando los cambios arbitrarios en las condiciones y dando a la patronal una nueva herramienta para efectuar despidos.
• Reducción del tiempo para demandas. Se mantiene la reducción del plazo de prescripción para presentar reclamos laborales de dos años a uno (la dictadura la había acotado de cuatro a dos).
• Capacitación laboral continua. Presentado como un derecho de los trabajadores y no como una necesidad empresarial, se instituye un programa de capacitación laboral permanente, dirigido por el capital, que favorezca la polifuncionalidad y la flexibilidad de los sistemas productivos. Además, se crearán una “Credencial de Registro Ocupacional” y una “Red Federal de Servicios de Empleo”, que permitirá a los empleadores conocer los antecedentes, calificaciones y actividades gremiales de cada trabajador, brindándoles una herramienta de control y disciplinamiento sobre los trabajadores.




















