Inicio Noticias “Quieren una provincia chica”

“Quieren una provincia chica”

Entrevista con Mónica Acosta, presidenta de la Cooperativa Renacer de Ushuaia, ante la llamada “reconversión” de la industria fueguina propuesta por el gobierno nacional.

La Cooperativa Renacer está integrada por 160 trabajadores. Producen en las instalaciones de lo que era anteriormente Aurora Grundig, empresa para la cual trabajaba el grupo fundacional de la cooperativa. Ante la quiebra de esa empresa hacia finales de la década de los ‘90, los trabajadores ocuparon sus instalaciones hasta que finalmente lograron su expropiación. Hoy producen microondas, televisores y aspiradoras, aunque su capacidad instalada permitiría mucho más si hubiera desde el Estado una política de desarrollo nacional e independiente de la producción. De hecho, los últimos anuncios del gobierno anticipan en cambio un agravamiento de la situación de los trabajadores metalúrgicos en la isla.

-El gobierno nacional viene hablando de promover una reconversión productiva de la provincia. ¿A qué se refieren?

-Por ahora todo el mundo hace suposiciones, porque el anuncio formal lo haría el ministro de Producción Francisco Cabrera el día 18. La versión que hay es que proponen centralizar en los pocos productos de la electrónica que son más rentables, como el televisor, el aire acondicionado y los celulares. Que, dicho sea de paso, las fábricas que producen celulares en Río Grande están casi todas en potestad de [el amigo de la infancia de Macri] Nicolás Caputo. Entonces, la jugada sigue siendo beneficiar las rentabilidades, pero a costillas de sacrificar los puestos laborales. Porque los celulares no tienen un proceso que desarrolle mucha mano de obra. Y después el tema de que empujan abrir intempestivamente las importaciones de muchos productos que se fabrican en la isla: imaginate si nos llegan a abrir importaciones de microondas, directamente nos están sepultando. Hoy en día nuestra principal actividad en Renacer pasa por ser el primer productor de microondas en el país, con unos 200.000 aparatos al año. En la provincia está la ley 19.640 de promoción industrial, y eso es lo que van diezmando de a poco, y la finalidad es terminar quitándola del todo.

-¿Cuál es la situación actual de la Cooperativa y de la industria provincial?

-Bueno, a nosotros nos empieza a pasar que nuestros clientes producto de la crisis no nos pueden pagar las órdenes de compra. Entonces tomamos la decisión de que nos paguen con producto terminado del que ya fabricamos. Pudimos hacer una especie de venta local, un salvataje a la crisis, sacamos a la venta 1.200 microondas a un precio promocional de productores, y en cuatro días nos compraron 600. Generamos una movida que se venía gente de Tolhuin, de Río Grande. Nosotros los vendemos a $1.800 pero en los comercios salen $3.800, en Garbarino, Frávega.

Sabíamos sí que este iba a ser un año de mucho trabajo porque el año pasado habíamos firmado varios convenios para el 2016, pero los volúmenes de producción no subieron. Y seguimos con las tres líneas de producción: microondas, aspiradoras y televisores. El elemento nuevo es que el tarifazo del gas a nosotros nos significó un aumento del 1.400%, por lo que fuimos los primeros en arrancar con los amparos, lo que todavía no se termina de resolver. Y los clientes ya te plantean que no van a renovar porque tienen la versión de que van a poder traer más económicamente de afuera, lo que ya nos retrae como un 40% de la facturación del año que viene. Y después el tema de éstos que salen muy alegremente a decir “reconviértanse”, como si una recuperada de un día para el otro pudiera sacar miles de millones de pesos para un proceso de automatización.

Acá en Tierra del Fuego, si bien la mayoría de los trabajadores trabajan para el Estado, las fábricas siguen siendo una porción importante de la población económicamente activa. Este ha sido un año en que la mayoría de las empresas se redujeron significativamente, miles de personas quedaron en la calle mediante el tema de rescindir el contrato. Río Grande es la más azotada por la crisis. En Ushuaia estamos nosotros, está otra fábrica que también arma televisores y están las cinco plantas del grupo Newsan. Pero también acá nosotros vimos este año que realmente son cientos de personas que quedaron sin empleo, gente con muchos años de antigüedad, a los que les compraban la renuncia con un mejor acuerdo económico que lo que les correspondía para que aceptaran. Ellos arrancaron primero por los pibes, rescindiendo contratos a los más jóvenes, que habían logrado cierto grados de independencia de los padres y tuvieron que ir de nuevo a la casa. Y otras empresas pagan una suspensión a través de la gente contratada como tratando de contener la situación hasta dentro de un par de meses.

-Vienen de una reunión con funcionarios del INAES: ¿qué fue lo que plantearon desde Renacer?

-El INAES es un ente de contralor, es el que controla y fiscaliza nuestros balances, ve que toda nuestra documentación esté al día. Nosotros les planteamos tres cosas: primero la intermediación y que gestionaran para que el día 18 cuando venga el ministro de Industria de la Nación podamos tener una reunión para debatir las implicancias de las medidas que vienen tomando y cómo impacta en nuestra producción. Después una cuestión interna, que tiene que ver con lograr alguna cobertura de riesgos de trabajo y seguro de vida a 28 trabajadores de la Cooperativa. Y un tercer punto que es esto de que si siguen insistiendo con el tema de una reconversión intempestiva, exigimos un crédito blando para producir. Porque nosotros no tenemos ni la tecnología ni los recursos para hacerlo, ni tampoco pensamos salir a despedir a nadie. Ellos dijeron van a hacer todo lo posible para que la economía social figurara dentro de los roles del Estado donde tiene que figurar y prestando su apoyo y que van a llevar este planteo al gobierno nacional.

-¿Cuál considerás que debería ser la política nacional de producción en Tierra del Fuego?

-Primero, que las importaciones deberían ser con aranceles altos, para que importar de afuera cueste más caro que producirlo en el país. O sea, volver a los que se hacía en la década del ‘40: sustitución de importaciones, industria del componente, seguir fabricando lo que la capacidad instalada y las promociones industriales permiten. Sin relegar eso hacer nuevos proyectos de radicación o ampliación de la matriz productiva que puedan ayudar a abaratar gran parte del costo.

Pero no una provincia pensada para el desarraigo. Porque cuando a vos solamente te dejan el trabajo estatal, el área turismo o bases militares yanquis, lo que están primando es un determinado modelo de país, con una provincia mucho más chica. Y para eso tienen que seguir esmerilándote los beneficios promocionales que en su momento hicieron que esta sea una tierra fértil para el arraigo productivo y la ocupación industrial. Es una política de desarraigo, por eso el conflicto de los estatales; porque están quitando una cantidad de condiciones que son necesarias para vivir acá. Con solo decirte que acá la falta de la vitamina D, que es la que te provee el sol, hace que la mayoría de la gente ya a los 50 años tiene problemas de osteoporosis, en los huesos. O sea, van desalentndo tu calidad de vida acá.

Y también una cantidad de cosas que se pueden hacer desde Tierra del Fuego para abastecer necesidades que no es solo la electrónica para consumo. La electrónica es una rama que el país debería desarrollar para no seguir acentuando los lazos de dependencia, ya sea con China o los yanquis o estas nuevas gestiones que está haciendo el gobierno nacional con los ingleses para explotar el petróleo de Malvinas y que en Tierra del Fuego hagamos reparaciones de los barcos. También hay muchos productos de los que se arman acá que tienen componentes que son perfectamente desarrollables, en la industria del plástico por ejemplo, por lo menos las cosas más simples, los cables, la parte estética de los aires, los ventiladores, etc. Como gran parte de las industrias de la isla son socias de los chinos, no les ha interesado en estos años hacer eso.

Pero esto también es una decisión política y un modelo: con el kirchnerismo no hubo caso, dejó a un 70% de los trabajadores precarios o contratados, que es la base sobre la cual ahora pueden avanzar con estos proyectos. Y con el gobierno actual, un proyecto nacional como el que digo está cada vez está más lejos.

últimas noticias

últimas noticias

Barranca abajo

0
Crece la inflación, la desigualdad, la deuda, la entrega, los tarifazos, la corrupción, la represión…mientras caen los salarios, la fuente laboral, los programas sociales...