Miles de docentes y estudiantes de las universidades nacionales marchamos el martes 16 de mayo para expresarle al gobierno de Macri y Cambiemos nuestro rechazo al techo salarial que buscan imponernos; y por una verdadera recomposición salarial, aumento presupuestario para las universidades nacionales, boleto educativo, más becas y por la aplicación de nuestro Convenio Colectivo de Trabajo.
La marcha fue parte del plan de lucha nacional que venimos desplegando los docentes y fue convocada por las federaciones docentes universitarias: Conadu Histórica, Conadu, Fedun y Fagdut; y por las federaciones estudiantiles. Fuimos más de 20 mil docentes y estudiantes de las distintas universidades nacionales de todo el país los que confluimos en una movilización que salió del Congreso Nacional hacia el Palacio Pizzurno –donde reside el Ministerio de Educación de la Nación–. Allí se realizó un acto en el que se expresaron las distintas posiciones contra el ajuste del gobierno en la universidad y contra la escalada represiva.
Tras el acto unitario en Pizzurno, las asociaciones de base la Conadu-H y algunos centros de estudiantes de la UBA y otras universidades, junto a distintas agrupaciones marchamos hasta la Plaza de Mayo al acto convocado por dicha federación. El resto de las federaciones decidió concluir en el Ministerio. Consideramos que el golpe a la política de ajuste con represión del gobierno hubiera sido más contundente y certero si llevábamos el reclamo de forma unitaria al centro del poder político nacional, la Plaza de Mayo.
En este contexto, cerca de unas dos mil personas llegamos a la Plaza de Mayo. En el acto hablaron tres secretarías generales de los gremios docentes, dos representantes de Jóvenes Científicos Precarizados y siete referentes estudiantiles. Este exceso y desproporción en la cantidad de oradores del movimiento estudiantil, y de cómo se los fundamentaría, contrastó con la directiva de Luis Tiscornia –secretario general de Conadu-H– a la seguridad del acto para tratar de impedirle a los golpes al presidente del Centro de Estudiantes de Arquitectura y Diseño de la UBA subir al escenario, siendo que fue una de las columnas que más estudiantes y docentes habían movilizado.
Tras esta masiva movilización, el gobierno sigue sin convocar a la mesa de negociación, en una clara muestra de provocación, ratificando así su desprecio por la educación pública y sus trabajadores. Ya llevamos tres meses con la paritaria 2016 vencida y siete reuniones en las que la oferta varió entre el 18% y el 20% de “aumento” salarial y sus variantes en “cómodas” cuotas.
El gobierno dilata el conflicto apostando al desgaste –al igual que con los maestros– para lograr su objetivo de imponer paritarias a la baja y “ejemplificadoras” para el conjunto de los asalariados, en especial los docentes, maestros y estatales. Pero los docentes universitarios estamos comprometidos a continuar expresando nuestros reclamos con distintas iniciativas, regulando nuestras fuerzas en esta larga lucha. Para triunfar e impedir que nos sigan ajustando.
Corresponsal

















