El 11 de noviembre se cumplieron 20 años del primer triple femicidio, 20 años de impunidad. Transcurrieron dos décadas que deja en evidencia la complicidad de la policía, la justicia y los gobiernos, dado que el poder político desde un primer momento montó una red de encubrimientos que perdura hasta hoy. La causa se cerró con un único condenado: Claudio Rodolfo Kielmasz. Sin embargo, se sabe que, como mínimo, tienen que haber participado tres personas más.
En el marco del 20º aniversario, durante los meses previos se realizaron murales en diferentes puntos de la ciudad, recordando a María Emilia González, Paula González y Verónica Villar y continuando con el reclamo de justicia. Además se llevaron a cabo varios festivales artísticos y otras actividades. Desde la Comisión Directiva y la Comisión de Mujeres de UnTER Cipolletti se elaboró una cartilla informativa con actividades y/o propuestas metodológicas por niveles (como sugerencias) para que se trabaje en las Escuelas en el mes de noviembre, proponiendo dos ejes conceptuales: Feminicidio e Impunidad.
El sábado 11 se realizó la movilización. Previamente, en la base del mástil de la plaza San Martín, hubo una intervención con mosaicos. La movilización fue precedida por una cuerda de tambores, detrás y encabezando con una gran bandera, iba la mamá de Verónica, Ofelia Villar, e integrantes de diferentes organizaciones sociales y políticas. Una extensa columna de varias cuadras acompañó y el grupo Danza Memoria realizó intervenciones durante el recorrido. Como todos los años se pasó por la Comisaría 4ta donde estaban apostados oficiales, realizándose un escrache, señalando y denunciado, con cantos, pintadas y pegatina. Se vivieron momentos de mucha bronca y emoción donde se les gritó a la cara ‘asesinos’.
La marcha cerró con una única oradora, Ofelia Villar, quien se ha vuelto un símbolo de la lucha de las mujeres y del pueblo en general en estos 20 años de incansable búsqueda de justicia. Mientras Ofelia recordaba a su hija y sus amigas, reivindicando la lucha feminista, simultáneamente se hizo una fogata donde se quemaron las fotos de todos los responsables políticos, tanto del ámbito nacional, provincial y municipal.
Finalmente un solo grito unió a los miles que nos convocamos: María Emilia, Paula, Verónica, ¡presentes, ahora y siempre!




















