“Estamos ante una primera victoria”, dijo María Luján Rey tras escucharse la sentencia contra el ex ministro de Planificación del gobierno kirchnerista. La madre de Lucas Menghini Rey reivindicó así la sentencia a la vez que, como el resto de los familiares presentes, la consideró insuficiente. Ocurre que Julio De Vido fue condenado por partícipe necesario en administración fraudulenta pero fue absuelto en la imputación penal por las 52 muertes en el choque ocurrido el 13 de octubre de 2013. Por eso, los familiares apelarán la sentencia.
La condena resuelta fue de 5 años y ocho meses. El fallo no lo considera responsable sino “partícipe necesario” de fraude en la administración pública en el mantenimiento del servicio ferroviario. El máximo para esta acusación es de 6 años. Si bien los fundamentos del fallo de la causa Once II se conocerán el 10 de diciembre, es de suponer que los jueces consideran que el delito de De Vido es no haber controlado el destino de los subsidios. La otra cuestión, más importante aún, serán loa argumentos por los cuales De Vido fue absuelto penalmente, que es el principal motivo de disconformidad de los familiares con el fallo.
El actual gobierno macrista viene utilizando la corrupción como un argumento para eliminar subsidios y ajustar. Pero lo que muestran las 52 muertes y los 789 heridos en este caso es otra cosa: los servicios públicos no pueden ser regidos según la lógica de la máxima ganancia de las concesionarias. Se deben re-estatizar los ferrocarriles, con control de usuarios y trabajadores. Y seguimos reclamando plena justicia por las víctimas de Once.

















