Al cierre de esta edición, se llevaba a cabo una multitudinaria movilización de más de 200 mil personas en la Capital Federal y con expresiones en otras ciudades del país. Esta movilización de masas, convocada por el sindicato de Camioneros y otros sindicatos de la CGT, las dos CTA’s y organizaciones sociales y políticas, muestra un salto en la nueva etapa que se abrió el 29 de noviembre del año pasado, luego del triunfo de Cambiemos en el mes de octubre.
Esta gigantesca demostración político-sindical muestra el cambio en el estado de ánimo de grandes masas de trabajadores y sectores medios, que abandonaron al gobierno luego de la aprobación de la ley previsional –que consagra el saqueo a los jubilados– y los más de 11 mil despidos en el Estado y privados desde diciembre a febrero de este año.
Los discursos levantaron los principales reclamos de los trabajadores y el pueblo contra la inflación, los despidos y tarifazos junto con el planteo de la necesidad de marchar a una central de trabajadores que esté a la altura de las necesidades de los trabajadores, que rompa con los jerarcas que optaron por darle aire al gobierno y los gobernadores del PJ socios del Ejecutivo.
Hugo Moyano con un duro discurso mostró la ruptura con el gobierno, luego de el coqueteo del fin de campaña y los primeros meses de gobierno. Un discurso cargado de conceptos políticos plantado en el centro de un reagrupamiento que deberá escuchar el reclamo de los más castigados y preparar la continuidad de la lucha, debatiendo desde abajo y jaqueando a los dirigentes colaboracionistas para llegar al paro nacional activo.
Pero el propio arco presente en el acto, y en particular Moyano, inauguraron un nuevo momento en el cuál las elecciones del 2019 interactúan con la realidad cotidiana, ya que el castigo a amplios sectores acelera la necesidad de ir en busca de otra opción que impida la continuidad de esta política. Moyano cerró su discurso en este sentido: “Los gorilas no pueden estar más en la conducción del país”.
Un gobierno preocupado
El gobierno buscó por todos los medios achicar la marcha y meter temor. Para eso trabajaron desde Clarín y el resto de los multimedios que trabajan con el Ejecutivo. Mostró la preocupación de quien sabe que esta confrontación de masas es muy peligrosa en un marco de una economía que no camina y el balance de los dos años de estancamiento, caída de del empleo y crecimiento de la pobreza. Todavía no ha recuperado la iniciativa, que perdió luego del triunfo electoral en la votación de la ley previsional con el robo a los jubilados.
Busca recuperarla en parte usando el legítimo reclamo de seguridad. Pero estigmatiza a los pobres, fomenta el “gatillo fácil” y la mano dura con el recibimiento y apoyo al policía Chocobar, que mató por la espalda al joven que acaba de robar y herir. Por otra parte, el Ejecutivo realizó compras millonarias, más de 100 millones de dólares, en armamento antimotines para la represión interna, mostrando la principal hipótesis de conflicto.
La denuncia y posterior renuncia del subsecretario de la Presidencia, Valentín Guilligan, fue un golpe duro para el macrismo y llevó divisiones en las filas de Cambiemos, en particular con la UCR. Pero como en el ajedrez, sacrificaron al peón Guilligan para salvar al alfil Luis Caputo, secretario de Finanzas y responsable del endeudamiento histórico del país. Este lleva en sus espaldas la misma denuncia que Guiilligan, nada más que por el manejo de 320 millones de dólares en paraísos fiscales. El gobierno, que culpaba a la administración kirchnerista, empieza a mostrar el verdadero rostro. Si la economía no camina y se le suman casos de corrupción del círculo íntimo del presidente, al gobierno se le pone la “cancha cuesta arriba”.
No está dicho que el gobierno no pueda recuperarse antes de las elecciones del 2019. Pero solo atina a avanzar con mayor endeudamiento y mantener la bicicleta financiera para controlar el déficit fiscal y la inflación, que aun así no detiene su marcha. Para ganar tiempo, empiezan a ensayar eso de que “todo aquel que entorpezca la marcha de sus medidas está detrás de planes desestabilizadores o mafiosos”.
El Nuevo Movimiento Popular para la Liberación
La convocatoria a la marcha del 21F fue el punto de quiebre de la ruptura de la CGT. “Fin de una etapa” había dicho el propio Schmidt, uno de los triunviros de la CGT. La tregua de la mayoría de los “gordos” de la CGT deja claros que el gobierno buscará aprovechar. Pero el 21F mostró un reagrupamiento muy importante para coordinar las luchas. En particular para que las paritarias rompan el techo que pretende el gobierno y las patronales, así como frenar los despidos en el Estado y privados. Y mostró el inicio de un reagrupamiento político con centro en el peronismo hacia el 2019 con un eje anti-ajuste y democrático con chances de impedir la continuidad en el 2019.
El gobierno sabe que se empiezan a jugar los tiempos que marcarán el futuro en el 2019. El desafío de Moyano fue claro citando la frase de Octavio Paz, “Toda victoria es relativa, toda derrota es transitoria”. Y también sabe el gobierno que su futuro está sujeto en gran medida en el rumbo económico y la estabilidad política y social.
Frente a esta situación abierta, trabajamos para el protagonismo de las amplias masas populares que enfrentan el ajuste por el camino que marcan los mineros de Río Turbio, los trabajadores del INTI, Fanazul, Hospital Posadas, los trabajadores de prensa, la marcha del 21F y el paro internacional de mujeres del 8M. Desde este escenario, desplegamos un programa para este período que incluye trabajar para fortalecer un polo antiimperialista, democrático y antiterrateniente que confluya en un amplio reagrupamiento que impida la continuidad de esta política de ajuste, entrega y represión.
En esta dirección, hemos resuelto impulsar desde el CR una herramienta de frente único social y político, que se llamará Nuevo Movimiento Popular para la Liberación. Esto no impide ser parte de un frente más amplio con organizaciones que venimos compartiendo la lucha y coincidimos en aspectos programáticos y perspectivas de una salida más de fondo para nuestro pueblo. Entendemos esto como pasos necesarios que nos permita tener independencia en un reagrupamiento más amplio para derrotar la continuidad de esta política.




















