En el Ministerio de Trabajo las amenazas de despidos ya venían teniendo una primera respuesta por parte de los trabajadores los días miércoles 30 y jueves 31 de marzo, con masivas asambleas convocadas por la comisión interna de ATE, a las que por presión de las bases se terminó sumando también UPCN, y con cese de tareas permaneciendo en el edificio, cortes de calle y actos.
El 1º de abril, primer día tras el vencimiento de la prórroga de los contratos, a las 9 de la mañana cientos de trabajadores se concentraron en la vereda de Alem 650. Allí empezaron a llegar trabajadores a los que ya les había llegado el telegrama de despido, junto con otros que se enteraban en el mismo momento de fichar, cuando recibían como respuesta electrónica la sentencia “acceso denegado”. Al ritmo de los bombos y con un cordón para bloquear a los efectivos de seguridad del Ministerio, los trabajadores fueron haciendo ingresar a todos, incluyendo los despedidos. Ya en el hall del edificio, con una mezcla de emoción, angustia y alegría, los cánticos dejaron en claro la decisión de los trabajadores: “Funcionario, funcionario, no se los decimos más, si nos tocan compañeros, qué quilombo se va a armar!”, “Unidad de los trabajadores, y al que no le gusta, se jode, se jode!”.
El conflicto subió un nuevo escalón porque el 31 de marzo vencieron los plazos fijados por los decretos 254/15 y 336/16 de Macri que ponían “a revisión” a los trabajadores estatales, principalmente a los trabajadores precarizados, contratados y monotributistas, con contratos que se renuevan anualmente y a través de convenios con universidades. Por eso desde el lunes 28/3 en adelante en muchos organismos comenzaron las nuevas listas de despedidos expresadas –en la mayoría de los casos– como no renovaciones de contratos con vencimiento al 31/3.
El saldo, ahora reconocido por el propio Ministro de Modernización, Andrés Ibarra, es de casi 11.000 despidos entre los estatales que dependen de organismos nacionales. A eso hay que sumarle todos los trabajadores estatales precarizados despedidos en las provincias y municipios, con lo que el saldo total supera los 25.000 en todo el país. El Ministro agregó además que éste sería el resultado de la primera etapa de revisión en el Estado, con lo que deja entrever que intentarán seguir avanzando y se pone en sintonía con las declaraciones de la vicepresidenta Michetti, quien confesó en una entrevista que el plan a mediano plazo sería despedir a casi 1,5 millón de trabajadores estatales entre Nación, provincias y municipios.
Los despidos de trabajadores no vinieron solos. Fueron acompañados del cierre, desarticulación y desmantelamiento de muchos programas y proyectos en muchos organismos, como el Programa Asistir (asesoramiento gratuito a trabajadores de bajos recursos), Programa Jóvenes con Más y Mejor Trabajo (inserción laboral de jóvenes con estudios incompletos), Programa Salud Sexual y Reproductiva, Programa Primeros Años, Programa Progresar (respaldo a estudiantes), programa Conectar Igualdad, y la lista sigue, como en Fabricaciones Militares que ahora dejará de fabricar los vagones de carga que habrá que importar profundizando así la entrega y la dependencia de los monopolios.
En estos meses de pelea contra los despidos y cierre de programas y proyectos, son muchos los lugares y organismos donde los trabajadores han protagonizado intensas luchas, le han puesto un freno a los despidos y han conquistado la reincorporación de muchos trabajadores y trabajadoras. En los lugares donde pudieron impulsar la más amplia unidad en la lucha, la participación y el protagonismo de todos, pudieron organizarse de conjunto discutiendo y resolviendo en reuniones, asambleas, cuerpos de delegados, y tomando muchas veces en sus manos las herramientas de organización necesarias para avanzar.
Corresponsal
Nuevo paro nacional de estatales
En medio de toda la pelea contra los despidos, las medidas económicas del gobierno, la inflación, y ahora los tarifazos hicieron sentir fuerte el golpe a los salarios. La política de ajuste y entrega del gobierno tiene por un lado la ola de despidos de trabajadores y, por el otro, el recorte salarial empujado por una inflación creciente y la intención de cerrar aumentos de salarios a la baja. Así es el chantaje que el mismo ministro de Hacienda, Prat Gay, enunció como “deberían cuidar el empleo en lugar de pedir aumentos de salario”.
ATE ya convocó a un nuevo paro nacional y movilización para el 19/4, donde todos los trabajadores estatales del país nos movilizaremos por la apertura de las paritarias para discutir los aumentos de los salarios, la precariedad laboral, por la reincorporación de todos los trabajadores despedidos.




















