En torno a la organización del Encuentro de Mujeres se ha desatado un profundo debate tras la propuesta de que pase a denominarse “Plurinacional” en lugar de “Nacional”, como una forma de reconocer la diversidad de pueblos y naciones que habitan en nuestro país. La propuesta surgió inicialmente de parte de mujeres mapuches integrantes del Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir. Luego, fue impulsada desde el Primer Parlamento de Mujeres Originarias realizado en abril de este año en Ensenada.
Sin embargo, algunos buscan desmerecer el planteo aduciendo que se trataría de “un interés particular”, tal como señaló el PTP-PCR recientemente (Hoy, Nº1734). Esta fuerza, con importante peso en la organización de los encuentros de mujeres, insiste en que esta propuesta en realidad es “una maniobra” que significa atacar el “carácter del encuentro”, cambiaría su “esencia” y que, si el planteo fuera “genuino”, esto “podría explicitarse por ejemplo en el taller de mujeres originarias”. Niegan de este modo la importancia que tiene el correcto abordaje de las contradicciones entre pueblos y naciones dentro del territorio argentino.
En verdad, este problema ha atravesado toda nuestra historia, desde la colonia hasta la actualidad, destacándose el genocidio de indígenas no sólo en manos del español sino también de las campañas de Roca. No es casual entonces que la propuesta haya surgido de mujeres mapuches, una nación originaria de las que más ha resistido la ocupación y que hoy –al igual que los demás pueblos originarios– sigue luchando en defensa de su identidad. Por eso, esta cuestión no debe reducirse a un problema “particular”.
Hoy, la declaración del Encuentro como plurinacional sería una respuesta contundente a la ofensiva represiva y estigmatizante del gobierno nacional contra las comunidades mapuches principalmente. Se ha asesinado a Rafael Nahuel y sigue sin esclarecerse cómo murió Santiago Maldonado. Se extraditó a Facundo Jones Huala y se persigue a Moira Millán. Todo en pos de salvaguardar los intereses de terratenientes y monopolios imperialistas que saquean nuestros recursos naturales. Esta realidad tiñe a este nuevo Encuentro de Mujeres en Chubut.
Ante la propuesta realizada, desde el Comunismo Revolucionario (PMLM) hemos acordado con apoyar que el encuentro pase a denominarse Encuentro Plurinacional de Mujeres de Argentina y hemos promovido la participación en el Primer Parlamento de Mujeres Originarias. Cabe destacar, además, que este problema no es una particularidad de Argentina. En el caso de Bolivia, su Estado ha sido declarado como Plurinacional en 2009. Si vamos al caso de China, el revolucionario Mao Tse-tung describía a China como un país “multinacional”, reconociendo no sólo la nacionalidad mayoritaria jan, sino también otras “varias decenas de minorías nacionales” (Obras escogidas, t.II, pg. 316). La propia Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas integraba muchas más nacionalidades que la rusa. Nos cabe a los habitantes del suelo argentino analizar, reconocer y resolver nuestras propias formas de unirnos en la lucha liberadora.




















