• Actualización. Hasta el momento la actualización de los haberes tenía en cuenta –entre otras cosas– los aumentos de la recaudación, lo que apuntaba a que los jubilados vayan recuperando su poder adquisitivo. Ahora pasarían a actualizarse casi exclusivamente según la inflación. Es decir: las jubilaciones de hambre seguirán siendo siempre de hambre. A esto se agregó un miserable aumento extra vinculado al PBI: un aumento porcentual igual a un veinteavo del aumento porcentual del PBI. Es decir: si la Argentina crece un 3% en 2017, el haber jubilatorio crecerá un 0,15% extra por sobre la inflación oficial (por ejemplo para un haber de $10.000, esto serían $15 extras).
• ¿“82% móvil”? La promesa oficial es en realidad sólo para la jubilación mínima, contabilizado sobre el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) y para quienes tengan 30 años de aportes. Hoy la jubilación mínima es $7.246; el SMVM es $8.860. Entonces su 82% es $7.265, con lo que bastan tan sólo $19 para llegar a este evidentemente mísero objetivo.
• Edad jubilatoria. La otra parte es el aumento de hecho de la edad jubilatoria. Ahora pasaría a ser optativo seguir trabajando hasta los 70 años, en el ámbito privado. Como las condiciones de jubilación no mejoran, se promueve así un aumento de 5 años en la edad jubilatoria para hombres y de 10 años para mujeres. Esta opción no existe para estatales. A este sector se le propone programas de retiro y/o jubilación anticipada.
PUNTOS PRINCIPALES
• Apoyo a la Reforma Previsional y a la Reforma Tributaria enviadas al Congreso.
• Desistir de los juicios a Nación. Buenos Aires desiste de su demanda por y $400.000 millones de por desactualización del Fondo del Conurbano Bonaerense. Las demás provincias desisten de demandas por $340.000 millones. San Luis, con fallo de Corte Suprema con sentencia firme, no acordó.
• Fondo del Conurbano Bonaerense. Se da de baja, significando un aumento de 20 mil millones de pesos al año para Buenos Aires. Sobre eso se transfieren especialmente a esta provincia 20 mil millones más en 2018 y 45 mil millones más en 2019.
• Compensación a demás provincias firmantes. Calculada a partir de lo que dejan de percibir por la eliminación del Fondo del Conurbano Bonaerense. Será automática y se destinará exclusivamente a infraestructura. Se coparticipará la Ley de revalúo impositivo.
• Impuesto inmobiliario. Las provincias acordaron que las valuaciones fiscales de los inmuebles converjan con el tiempo a las de mercado.
• Cajas previsionales no transferidas. El gobierno nacional se comprometió a financiar los déficit.
• Ley de “Responsabilidad Fiscal”. Aprobarán y adherirán a la propuesta de mantener su gasto constante en términos reales durante los próximos años.
• Ingresos Brutos y Sellos. Las provincias bajarán estos impuestos en forma gradual en un período de 5 años. Significaría un recorte equivalente a 1,5% del PBI.




















