De la vergüenza al orgullo: ¡Aguante Argentina!

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Finalmente, nuestra selección no irá a jugar a Jerusalén. Según trascendió en los medios, fue por pedido de los jugadores. Según Clarín, uno de los más entusiastas propagandista de la “cávala” israelí, los jugadores argentinos no conocen el conflicto en Medio Oriente y habrían pedido la cancelación por cuestiones de seguridad. Sin embargo, a nadie escapa el significado de jugar en esa ciudad en este momento, cuando el gobierno de Netanyahu festeja los 70 años de la creación del estado israelí y mientras EEUU acaba de reconocer a esta ciudad como capital de ese país, reconocimiento “bendecido” con una nueva matanza de un centenar de palestinos hace pocos días.

La sola posibilidad de que nuestros mejores jugadores participaran de los festejos de este estado asesino era ya de por sí vergonzoso. El problema se había empezado a expresar dentro de nuestro propio país –en el cual hay una de las comunidades palestinas más importantes– y se vivió nítidamente en la propia práctica de la Selección en Barcelona –donde se manifestaron BDS, “Judíos y Palestinos por la Paz” y otras organizaciones–. Y nuestros jugadores tienen una sensibilidad que evidentemente no tienen ni el gobierno de Macri ni los dirigentes de la AFA.

El embajador de Palestina en Argentina, Husni Abdel Wahed, había sido contundente: “Este partido es como que nosotros celebráramos el aniversario de la ocupación de Malvinas. Esto sería una aberración, una falta de respeto y una agresión al sentimiento del pueblo argentino”, expresó en radio Cooperativa. Wahed opinó que “es doloroso ver que el equipo, que cuenta con el cariño y apoyo de tantos ciudadanos palestinos y árabes, sea partícipe en la violación al derecho internacional”.

Argentina, que recibió gran solidaridad de otros pueblos oprimidos durante la guerra de Malvinas, estuvo a punto de involucrarse de la peor manera en un conflicto internacional de larga data. El gobierno nacional –que tuvo un rol determinante en la elección de la actual conducción de la AFA– buscaba estrechar vínculos con el gobierno israelí. Le ha comprado equipamiento para “modernizar” las fuerzas represivas, como por ejemplo drones tira-gases idénticos a los que fueron utilizados recientemente contra los palestinos. Pero la jugada de la Selección nos devolvió el orgullo al pueblo argentino.

Palestina tiene casi cinco millones de habitantes en un territorio equivalente a un tercio de la provincia de Tucumán, dividido en dos partes: Cisjordania y la Franja de Gaza. En 2012 fue reconocida por la ONU, pero se encuentra ocupada militarmente por Israel. Es una cárcel a cielo abierto.