Estella Maidana vive en Tierra del Fuego desde hace 36 años. Oriunda de Paraná, viaja cada año a su provincia natal para visitar a su familia y hermanos. “En Río Grande, tu familia es tu compañero de trabajo”, confiesa. Es divorciada, vive en esa ciudad con dos de sus cinco hijos. Es operaria de control de calidad en la fábrica de aire acondicionados Audivic, dónde hace 20 años que trabaja, que llegó a ocupar 300 operarios hasta principio de este año pero que dejó de producir.
Ante esta grave situación que implica quedar sin sustento, Estella junto a otros compañeros-familia de trabajo viajaron hasta Buenos Aires para inscribir la cooperativa de trabajo Tierra del Fuego ex Audivic Río Grande. Desde julio de este año, 73 trabajadores permanecen pacíficamente dentro de la fábrica pare evitar su vaciamiento. Y quieren ponerla a producir. Y se vincularon también a otras recuperadas en Buenos Aires, con quiénes también se reunieron.
–¿Cómo es la vivir en la isla?
–Algunos tienen ese concepto de que en Tierra del Fuego se gana millonada de dinero. En su momento cada uno de nosotros hizo su casa, consiguió su auto, tenemos nuestras cosas buenas. Pero todo conlleva muchísimo sacrificio. No es fácil vivir en la isla. No es como en otros lados, si tenés un terreno y un poco de tierra o te podes hacer una quinta o te criás un pollo o tenés tu familia que te ayuda. En Río Grande tu familia es tu compañero de trabajo, tu amigo. Y es muy difícil porque la vida aparte es cara. La mayoría de los que trabajamos en fábrica somos personas que hay veces que no vemos la luz del día en el invierno. Porque entramos a trabajar y está oscuro; y salimos y también está oscuro. Y es muy sacrificado el trabajo dentro de las empresas. Te exige la vista, las manos. Hay muchísima gente que sufre de artrosis, tienen problemas en las manos, la columna. Pero es un lugar donde decidimos vivir, muchísima gente que se quiere quedar. En este momento que la isla está totalmente parada. La fuente de trabajo todos los días se cae con este tema de que nos han recortado los beneficios de la Ley 19.640. Se deja de producir en la situación del país. Nadie compra nada. Y el empresario siempre mide su beneficio. Y si su beneficio no está dentro de los parámetros que ellos desean, y vos te quedás sin trabajo, no es el problema de ellos. Es tu problema. La verdad que se complica.
–¿Por qué decidieron ocupar la planta?
–Nosotros veníamos ya de una situación de percibir los salarios en cuotas. No habíamos cobrado el mes de mayo. El empresario decía que dentro de la planta ya no le convenía que nosotros estuviéramos porque ya no podía pagar ni el comedor ni el transporte. Entonces nos hizo una suspensión por un mes. Cuando llegó el 14 de julio nos enteramos por vecinos que se estaban llevando un tren de chipeado, que son las máquinas completas que le ponen los chips a las placas, y con los hornos, que cocinan esos chips para que después vayan al soldador. Se lo estaban llevando arriba de un camión volcador. Máquinas que cuestan pero millones de pesos. Y eso lo estaba llevando a cabo el apoderado de la empresa y el abogado que es apoderado del concurso de acreedores de la empresa. Cuando nos enteramos que se estaba sucediendo el vaciamiento decidimos tomar la empresa pacíficamente. Y ahora estamos ahí adentro cuidando, nuestros puestos de trabajo y cuidando la maquinaria.
–¿Cómo se sostienen sin salario desde hace ya varios meses?
–Desde un primer momento quien nos ayudó a transitar todo este tiempo es el Municipio de Río Grande. Mucha gente que quizás no tiene para pagar un alquiler, le pagaban el alquiler. Después nos daban subsidios para pagar la luz, el gas, bolsas con alimentos. Y siempre tratamos de lograr la ayuda de la gobernadora Roxana Bertone, pero nunca lo logramos. Sí mando después de un par de meses a sus funcionarios de tercera línea y nos dieron un pan de $4.000 y una tarjeta para comprar alimentos de$1.500. Y la verdad que la solidaridad del pueblo de Río Grande es muy grande. Siempre que alguien necesita el pueblo está. Siempre recibimos elementos, se hacen colectas, de todos lados recibimos. Alimentos perecederos, no perecederos. También desde Ushuaia, la gente de Renacer, la gente de los sindicatos del municipio de Ushuaia nos ha ayudado.
–¿Qué expectativas tienen de la reunión con otras recuperadas?
–Ver cómo lo hicieron los que ya lo hicieron. Cómo salen adelante con sus fábricas recuperadas, con la salvedad por supuesto de que una fábrica recuperada en Tierra del Fuego, más una electrónica, está bajo el régimen de la 19.640: es totalmente diferente al funcionamiento de alguien que está en el continente. Todo lo que nosotros tenemos allá, tenemos que exportarlo. Y todo pasa por el área aduanera. Las empresas tienen lo que se llama un proyecto productivo, que si nosotros fuéramos cooperativa tendríamos que tratar de conseguirlo para la cooperativa. Y después trataríamos de ir por la expropiación de la planta. Porque es tan grande la deuda que el empresario Marcelo Solsino tiene con muchísimos acreedores, internacionales, el banco provincial, Musimundo, Acarse, con los seguros, que lo más probable es que por más que la empresa se liquide, nadie cobre nada. Entonces ante esa situación nosotros vamos a intentar preservar la fuente laboral. Nosotros ya hemos demostrado que lo podemos hacer. Lastimosamente hubo gente involucrada que nos perjudicó. Pero bueno, ahora vamos a ir por lo que realmente es bueno legal, buscando que las cosas sean claras, transparentes, y estamos con toda la fuerza para seguir adelante.
–¿Con qué pasos van a seguir?
–Nosotros vinimos a ver el estado de la cooperativa anterior. Pero eso era como una especie de paraguas financiero que se le hacía al empresario para esperar que alguien compre las acciones. Porque eso es lo que muchos empresarios hacen en Tierra del Fuego. Hacen plata y después se van. Esa cooperativa es imposible de reflotarla. Con esa cooperativa ganó el empresario, ganó el que dirigía la cooperativa, pero no sirve. Lo más accesible es hacer una nueva cooperativa. Así que ya ingresamos el trámite. Tenemos el compromiso de ciertos funcionarios de Desarrollo Social de Nación de sacar la matrícula lo más rápido posible. Y también tenemos que ir por el juez del concurso para que nos dé la explotación.
Vamos a buscar la ayuda a donde sea para poder salir adelante. Y la verdad es que hoy llevarle a mi compañero una esperanza de trabajo es muy importante. Porque nosotros somos gente grande, la que trabajamos en Audivic. Tenemos jóvenes pero también tenemos gente grande. Y más allá que no tenemos todos los aportes, porque los empresarios no nos han hecho todos los aportes para poder jubilarnos, entonces no nos queda otra posibilidad de seguir tratando para seguir trabajando para poder subsistir.




















