Si ellxs ganan…gana el pueblo (y retrocede la especulación inmobiliaria y la reacción)
La ocupación de Guernica es el emergente de otras en el país que junto con la quema de pastizales, reservas ecológicas y humedales, muestran como reina soberano hace décadas las desigualdades sociales encarnadas en los negocios y la especulación inmobiliaria que se lleva puesto los ecosistemas y deja a millones sin techo. La lucha popular ha estimulado debates de fondo y medidas que apuntan a ganar derechos democráticos. Si esto avanza, retrocede la reacción que estimula la represión mientras prepara operaciones y planes destituyentes.
Guernica: la punta del iceberg
La gigantesca ocupación de Guernica -en el partido de Presidente Perón, zona sur del Área Metropolitana Buenos Aires- con más de 2400 familias, se ha transformado en un símbolo de resistencia, pero sobre todo en un símbolo de la argentina de la especulación inmobiliaria asentada en el despojo de más de cuatro millones de personas que no tienen vivienda. En un contexto de profunda desigualdad social que deja la crisis económica y pandemia, florecen los modelos antagónicos en pugna en este caso en el suelo urbano, pero es una traza que recorre las arterias vitales de nuestro país, mostrando descarnadamente los símbolos de un sistema que alberga modelos profundamente antidemocráticos.

Al igual que otras tantas ocupaciones -tanto en la Provincia de Bs.As. como en otras provincias- en el momento de las ocupaciones aparecen «los reclamadores» que no son otras que empresas inmobiliarias con proyectos de fastuosos complejos de barrios privados o clubes de campo como por ejemplo El Bellaco SA. Esta empresa reclama la parcela más extensa de la ocupación de Guernica, posee una superficie de 360 hectáreas, y los terrenos ocupados afectan a 60 hectáreas, figura con deudas de impuesto inmobiliario por más de 900 mil pesos y aún no han podido demostrar fehacientemente la propiedad sobre los terrenos. Sin embargo el blindaje de los medios hegemónicos y la Intendencia de Presidente Perón a cargo del Frente Renovador, los instalan como «victimas de los usurpadores» en resguardo de la propiedad privada exigiendo el desalojo de las familias y más aún, que se les quite los beneficios sociales que reciben.

La resistencia de Guernica, con el protagonismo de las mujeres, madres y jóvenes, han hecho retroceder por segunda vez a la justicia y han instalado un debate dentro del gobierno de la provincia y el Frente de Todxs, en cuanto a que el pueblo al votar contra Juntos por el Cambio, lo hizo para dar vuelta una página nefasta basada en modelos como los que defiende la reacción y algunos sectores dentro del propio Frente de Todxs.
Esta vez se avanzó en la organización de los vecinxs, con un Cuerpo de Delegadxs elegido democráticamente con un rol activo en la dirección de la mayoría de lxs vecinxs de la ocupación. Esta es una de las razones por la que trasciende esta lucha, y es una de las razones por las que muchas familias se siente protegidas frente a las patotas al servicio del Sindicato de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio (Soesgype) -liderado por una de las cabezas de la CGT, Carlos Acuña, esposo de la Intendenta del partido de General Perón, Blanca Cantero- vinculados a Barrionuevo y Massa. Pero también las familias tienen que lidiar con la policía bonaerense, con las constantes provocaciones y verdugueo a lxs pibxs. Se vio firmeza en las mujeres para hacerse valer frente a las propuestas de lxs enviadxs del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad que ofrecían llevar a albergues a las familias con hijos a cambio de firmar un «acta compromiso». «Nos proponen que salgamos a cambio de nada y encima para ir a un albergue en medio de la pandemia para amontonarnos en 10 metros cuadrados con otra gente» afirmaba una madre con cuatro hijos.

La organización fue creciendo y dio un nuevo salto al incorporar a profesionales que ponen su profesión al servicio de las causas populares, pero no como una forma más de «ayudar a los pobres», sino como parte de un pueblo que lucha por mejorar sus condiciones de vida en camino a su liberación.
Surgieron los brazos de abogados y abogadas que se pusieron manos a la obra contra la criminalización, porque es la primera respuesta que encuentra el Estado al tratar estos dramas como una cuestión de inseguridad y no un drama social.
También se conformó la Comisión de Urbanismo de Guernica que asesora a lxs integrantes del cuerpo de delegadxs y organizaciones, y está conformada por arquitectxs y geógrafxs, graduadxs y estudiantes, de la Universidad de Buenos Aires y de la Universidad Nacional de La Plata.
Se puede resolver ¡ya!
La Comisión de Urbanismo elaboró una propuesta de urbanización que otorga solución inmediata haciendo valer la propia Ley 14.449 de Acceso Justo al Hábitat. El proyecto propone:
«(…) la creación de un barrio de 145 manzanas que incluyen espacios públicos, equipamientos, paseos ribereños y podría alojar las 2500 familias. La propuesta de urbanización se apoya en las herramientas que dispone la Ley de Acceso Justo al Hábitat (Ley 14.449), aprobada en noviembre de 2012, la cual brinda un marco para el abordaje de las problemáticas de tierra y vivienda en la Provincia de Buenos Aires.
Se desarrolla en unas 41 hectáreas de terrenos en estado de abandono (que podrían ser considerados “baldíos” según la Ley). Este sector, extensión de la trama existente de ser declarado de “utilidad social”, los lotes podrían ser otorgados a las familias, las cuales están dispuestas a poder realizar un pago mensual de los mismos, con ayuda estatal.
El otro sector es un área de unas 57 hectáreas que son parte de los terrenos de una gran parcela de 360 hectáreas. pertenecientes al emprendimiento de barrio cerrado impulsado por Bellaco SA, el cual actualmente ocupa una parte. Se propone aplicar el artículo 51 de la Ley 14.449, la cual plantea que los considerados “Grandes Emprendimientos Inmobiliarios”, deben ceder el 10% de la superficie total.
El proyecto urbano propone que, en dicho sector, se destinen al barrio unas 36 hectáreas, en una franja de 255m de ancho (por el largo del lote), donde podrían habitar un poco más de 1000 familias. La propuesta del loteo propone una superficie de 200m2 como plantea la Ley 14.449 en su artículo 20. Las manzanas continúan el damero existente en la zona (cuyas dimensiones son de 86,6×86,6m) y el trazado vial, dispone de un pasaje en el medio, que permita generar una mayor cantidad de lotes».
Esta iniciativa se le hizo llegar al gobierno de la provincia, al juez que sigue la causa, organismos nacionales y se lanzó una campaña nacional para sumar apoyo con firmas y pronunciamiento.
El gobierno de la provincia la está estudiando y deberá dar respuestas antes de la nueva fecha de desalojo pautada por el Juez para el día 15 del corriente mes. Puede, si tiene la voluntad, adecuar esta propuesta al «Plan Bonaerense de suelo, vivienda y hábitat 2020-2023» que acaba de anunciar, donde se menciona la construcción de 33.600 viviendas nuevas por $ 85.679 millones, la reactivación de 9.738 obras paralizadas por el gobierno de Vidal, la generación de 85.353 lotes con servicios ($ 10.120 millones), 507 proyectos integrales de urbanización en barrios populares: 507 proyectos, 6.213 viviendas con PROCREAR y 154.747 actas y escrituras.

Este plan necesitará, de manera inmediata, actualizar el registro catastral y fiscal para comprobar y construir el banco de tierras ociosas públicas y privadas destinadas a la solución habitacional. Pero también para actualizar el estado de la mayoría de los countries y barrios privados muy flojos de papeles, donde vamos a encontrar muchos de los verdaderos usurpadores.
Esta realidad de un modelo de negocios inmobiliarios sin freno y con total impunidad, no solo deja al margen a millones de personas sin techo, sino que destruye los ecosistemas, incendian, inundan y destrozan para quedarse con la tierra. Los que están atrás del desalojo de Guernica y otras ocupaciones «parados» sobre la Constitución Nacional, son los mismos que desatan el infierno incendiando las reservas y montañas en la Provincia de Córdoba, en los humedales del Paraná, en Chaco o Corrientes para emprendimientos inmobiliarios o extender la frontera sojera/ganadera. Si pierde Guernica, ganan estos exponentes de un modelo devastador.
Si gana Guernica, gana el pueblo
La pulseada se trasladó al terreno de la política, porque la reacción busca instrumentar la ocupación apostando a la no solución para hacer efectiva la represión, poniendo el eje en la «usurpación de la propiedad privada» y la «defensa de la constitución», omitiendo el derecho universal a la vivienda digna consagrado en la Constitución.
El gobierno presionado, en su ambigüedad por «no quedar fuera de la ley» pero tampoco aplicar la represión a la que lo empujan -con una policía que viene de levantarse contra el gobierno y donde puede aparecer otro «comisario Fanchiotti» y otro «Puente Pueyrredón» dejando muertos del lado del pueblo-, va buscado «convencer» a vecinxs para que abandonen la ocupación, pero solo lo logró con menos de 400. Ahora con mayor plazo, y una propuesta de urbanización, tiene la oportunidad de avanzar de manera concreta hacia una solución habitacional real y palpable sin promesas que desaparecen en el tiempo como marca la historia. Si se logra dar ese paso, se refuerza la confianza del pueblo que tanta falta hace en este período.
Lo más seguro es que explotarán en la provincia y el país las ocupaciones y la lucha por la vivienda, pero es la señal de que empezamos a dar vuelta la página porque el pueblo va conquistando mas derechos democráticos.

El final está abierto en Guernica, pero ya nadie puede negar que es la cara de muchas otras ocupaciones que no se ven pero que miran a Guernica porque es la síntesis de las injusticias y lo que hay que dejar atrás, es el grito de un pueblo en una Argentina devastada por los últimos cuatro años de neoliberalismo pero con décadas de construcción de un modelo usurpador y profundamente desigual. Es el heroísmo y dignidad de las madres que se plantan en el barro como expresión de esa majestuosa legión de mujeres que van pariendo una nueva era con dignidad y feminismo que irrumpe para traer algo de justicia en este gran desorden plagado de injusticias.
Desestabilización en marcha
La resolución por unanimidad de la Corte Suprema en cuanto a dar lugar al persaltum pedido por los tres jueces designados a dedo por Macri -que el senado resolvió que volvieran a sus juzgados de origen-, generó un hecho político de magnitud porque desafía al poder legislativo y al ejecutivo instalando un conflicto de poderes.
El marco a esta resolución está en la campaña de aprietes de Clarín y Juntos por el Cambio sobre los ministros de la corte, pero es sabido la «sintonía» del presidente de la Corte con el Grupo Clarín. Recordemos que Carlos Rosenkrantz, antes de asumir su cargo en la Corte fue socio del estudio Bouzat, Rosenkrantz & Asociados; y en su bufete atendía importantes clientes corporativos como el Grupo Clarín, YPF, Musimundo, América TV, Cablevisión, La Nación, La Rural Predio Ferial de Palermo, Carbap, McDonald’s, Quilmes e IRSAE, entre otros. Incluso, una investigación del periodista Ari Lijalad, publicada en el portal de noticias El Destape revela cómo fue la maniobra jurídica que utilizó el próximo presidente de Corte Suprema para beneficiar al Grupo Clarín.
Está en marcha un plan sistemático de desestabilización, y se aprovecha la crisis económica y la pandemia para llevarlo a cabo. La demostración de que hay un plan, es el rechazo sistemático a las medidas (como la baja de retenciones) y a la intención equivocada del gobierno de «generar confianza» con esos sectores.
Los tiempos que vendrán serán muy difíciles, ya que las operaciones desestabilizadoras están a la orden del día a corto y mediano plazo que incluye, horadar el terreno para desgastar al gobierno, atizar las contradicciones en el Frente de Todxs y montar provocaciones para generar una crisis antes de las elecciones o apara que influyan en ellas.
«Generar confianza» o avanzar en los derechos populares
La realidad muestra una disyuntiva sencilla: el camino de la conquista de derechos populares es sobre los intereses de los sectores concentrados, no hay atajos que evite que los afecte.
Si se genera “confianza” para un lado, se pierde para el otro, así de sencillo. Si se devalúa el peso con la suba del dólar, se benefician los sectores exportadores, pero se perjudica a los populares que ven como se encarecen los productos importados y los de primera necesidad.
Si ganan las familias de Guernica, pierden los especuladores del negocio inmobiliario. Si se aprueba la Ley de Humedales, pierden los ganaderos, el agro negocio y el negocio inmobiliario. Si la Corte falla como pretende Clarín pierde la democracia y la Constitución Nacional.
Generar confianza no son palabras «invertebradas» o «maleables», van acompañadas de actitudes económicas, jurídicas o políticas. Lo contrario a la confianza es la desconfianza, y eso es lo que predomina en los sectores monopólicos y terratenientes pero no porque tenían esperanzas ideológicas en el gobierno, sino también porque se van decantando una alianza estratégica económica y política con China en el país. El gobierno de Alberto Fernández avanza aceleradamente en los acuerdos económicos que le brinda la «Franja y la Ruta» que pregona el gigante asiático como política de inversiones a nivel mundial.
Esta realidad atraviesa la estructura de un país dependiente como el nuestro, con gran influencia del imperialismo yanqui en la región, particularmente en Brasil, pero con la creciente penetración del imperialismo chino, lo que arroja mayor intensidad en la disputa interimperialista. La posibilidad de la derrota de Donald Trump en las elecciones de noviembre tiñe esta disputa en la región. Los sectores de clases dominantes en nuestro país, expresados particularmente en AEA, ven en una posible derrota, un inconveniente que debilitaría su disputa local con el imperialismo chino. La medida que acaba de hacer el gobierno de permitir la transacción de comercio exterior en yuanes es una medida que rompe por primera vez la uniformidad del dólar como moneda de cambio y refuerza juntos con otras medidas un rumbo.
Pero el marco general está expresado en las medidas que se anunciaron en el terreno económico donde tienen un centro en el estímulo las exportaciones permitiendo las inversiones directas, rebajas del 33 al 30% de las retenciones, rebajas impositivas, etc. Son medidas que ya se han tomado con resultados conocidos que refuerzan una matriz agroexportadora contaminante, si bien hay mixturas de medidas que buscan estimular a los pequeños y medianos productores de soja y el fomento de valor agregado para reactivar la industria y generar trabajo. También los anuncios para fomentar el ingreso de divisas encuentra como beneficiarias a las mineras, reforzando como uno de los «pilares» contaminantes y extractivistas de la política generadora de dólares.

Los datos de pobreza dados por el INDEC, arrojan un 41% de la población de los cuales un 56% de jóvenes menores de 14 años son pobres. Esta realidad muestra a un pueblo golpeado plagado de incertidumbre, que no quiere los atropellos golpistas y por eso dio vuelta una página nefasta en las pasadas elecciones, pero quiere acelerar el paso en la conquista de derechos perdidos y medidas que lo ubique como primera prioridad nacional.
En este sentido hay que avanzar decididamente por el camino del «impuesto a las grandes fortunas», hacia un plan nacional de colonización de tierras fiscales y privadas ociosas para trabajar y para vivir, declarar la emergencia ocupacional e implementar un cuarto turno en las grandes empresas y supermercados para incorporar mano de obra a la producción sin rebaja salarial y bajo convenio -como ya están haciendo algunos países de Europa, donde los monopolios lo sostengan reduciendo su tasa de ganancia; aumento de salarios y jubilaciones de acuerdo a la canasta familiar, tomar el control de la banca y el comercio exterior, así como recuperar el IAPI para que el estado tenga el control del comercio, el fomento y el intercambio económico.
Por este camino el pueblo ganará confianza para vencer a la reacción destituyente y garantizar un rumbo popular.






















