Rafael Nahuel tenía 22 años y el sábado 25 de noviembre de 2017 se encontraba acompañando la reivindicación territorial que la comunidad Lof Lafken Winkul Mapu lleva adelante en cercanías de Villa Mascardi, a 30 km de Bariloche, cuando fue asesinado con balas de plomo en medio de un operativo encabezado por el grupo Albatros, fuerza especial de la Prefectura. A tres años de su asesinato de Rafita Nahuel, continúa la impunidad.
3 años de impunidad
En Febrero de este año, los jueces subrogantes de la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca dictaron la falta de mérito para el Cabo Primero Francisco Javier Pintos, señalado como el asesino de Rafael.
Se realizaron dos pericias balísticas. Una por lxs peritos de la policía de Río Negro, que determinó que del subfusil asignado al Cabo Pintos salió el disparo asesino, mientras que luego otra pericia realizada por la Dirección de Criminalística de Gendarmería -fuerza muy vinculada al Ministerio de Seguridad por entonces a cargo de Patricia Bullrich- contradijo la primera. Esto permitió que el Tribunal dictara la falta de mérito para Pintos y ordenara una tercera pericia balística, con lo que la causa se encuentra aún en etapa de investigación, sin ningún prefecto procesado por el crimen.

Este Tribunal continuó avalando la teoría de Patricia Bullrich, que sostuvo que el asesinato de Rafael sucedió en medio de un enfrentamiento entre el comando del grupo Albatros y los integrantes de la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu y no producto de un operativo represivo ejecutado por el Grupo Albatros. Esto no tiene ningún fundamento, pero si está comprobado que la Prefectura efectuó al menos entre 114 y 129 disparos hacia lxs miembrxs de la comunidad, donde habían niñxs, adolescentes y personas ancianas.
Según informó el medio «En estos días», el Juez Zapata intimó al Cuerpo de Investigaciones Fiscales de Salta -por pedido del Fiscal Federal Sylvia Little- a que reanude la pericia balística que se encontraba suspendida por la pandemia, con todas las precauciones y resguardos para la salud que sean necesarios, pero que permitan la continuidad de la investigación. El resultado de la pericia balística es clave en el proceso de instrucción en el cual se encuentra el expediente que investiga el asesinato de Rafael Nahuel.
Hostigamiento a la
Lof Lafken Winkul Mapu
El ataque a la comunidad Lof Lafken Winkul Mapu continuó todo este tiempo desde la recuperación territorial de septiembre de 2017.
En mayo personal de civil incendió dos cabañas, lo que permitió que efectivxs del destacamento policial de Villa Mascardi y de la Comisaría 42 reprimieran a la Lof Lafken Winkul Mapu. También se han realizado marchas fascistas de pobladores de Bariloche y alrededores, incluso convocándose a ir con armas a desalojar la Lof, donde pedían «plomo y más plomo» y «represión a esos delincuentes».
Este año la comunidad sufrió montajes judiciales y mediáticos donde se los responsabilizó de incendios de cabañas y maquinarias, robos y ataques a lxs pobladores. Una nueva campaña mediática antimapuche se desató en los medios de comunicación hegemónicos como el diario Río Negro, Clarín, TN, La Nación, Canal 6, Radio 6, El cordillerano, Infobae y Bariloche 2000. Los medios hegemónicos aportan su discurso de odio y estigmatización al que se suma la propia gobernadora Arabela Carreras de Juntos Somos Río Negro. Incluso ha criticado en varias oportunidades la mesa de negociación a cargo del INAI. Para la gobernadora la única salida es el desalojo.
En los últimos meses se dictó el desalojo de la Comunidad de una parte del predio ocupado por el Obispado de San Isidro en Villa Mascardi, que aún no se efectivizó.

¡Seguimos exigiendo Justicia por Rafita Nahuel!
¡No al desalojo de los territorios Mapuche recuperados!
¡Sí al reconocimiento de sus derechos ancestrales!


























