Según analizamos en Vamos! Nº91, la unidad de acción de las CTA’s será positiva en tanto contribuya al protagonismo de los trabajadores contra el brutal ajuste y persecución que se viene impulsando desde el gobierno nacional. Naturalmente que, para que esto ocurra, no alcanza con reunir a dirigentes de ambas centrales. Es necesario darle contenido, que hasta cierto punto se le dio con el documento suscripto por ambas centrales el 9 de febrero. Pero además deben puntualizarse algunas cuestiones que deben zanjarse para alcanzar efectivamente una unidad contra la política de Macri y los gobernadores ajustadores.
Uno de estos puntos tiene que ver, desde ya, con el balance de la conducción de la CTA de los Trabajadores sobre gobierno kirchnerista. Merecería alguna autocrítica frente a situaciones tales como la intervención al INDEC, la corrupción K, el Proyecto X, etc. O al menos, mínimamente, la situación demanda algún pronunciamiento ante el encarcelamiento del teniente general César Milani por delitos de lesa humanidad.
Otra cuestión central es la persecución a los luchadores y dirigentes sindicales. El documento mencionado repudia con justeza el encarcelamiento de Milagros Salas. Y menciona implícitamente el caso de los 17 docentes fueguinos en proceso de exoneración al rechazar la “exoneración de los dirigentes sindicales”. Es un paso. Pero, si lo que se quiere es fortalecer la unidad de los trabajadores contra el ajuste, ambas CTA’s deben ser explícitas y activas en la denuncia de cada persecución contra los trabajadores y sus dirigentes. El Congreso de CTERA, por ejemplo, no se ubicó por encima de las contradicciones que pueda tener su conducción Celeste con los docentes fueguinos frente a la ofensiva de los poderes del Estado que condenan y exoneran a los 17 docentes y no hizo mención –ni explícita ni implícita– a la exoneración de los docentes fueguinos.
La ConaduH resolvió recientemente dejar de pasar la cuota sindical a la CTA Autónoma en rechazo al camino de unidad iniciado. Pero es un error negar de plano la posibilidad de que la reunificación de ambas CTA’s pueda significar un avance. Partiendo de la necesaria unidad para hacer frente a cada batalla que se nos presenta con los gobiernos, es justo luchar por darle contenido al proceso iniciado. Esto no implica resignar ninguna posición en los debates con el kirchnerismo, sino darse una táctica para que los trabajadores y trabajadoras tengamos más fuerza contra la política macrista y de los gobernadores ajustadores.




















