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Un año de ajuste, entrega e impunidad

Cierra un año muy duro para el pueblo. Los números son contundentes y son en definitiva el sondeo verdadero del gobierno en las grandes masas. Macri podrá tener todavía una imagen positiva cerca del 40%, según la encuesta que lo realice, pero lo que impacta en el pueblo es la política cotidiana. Y ese dato de la realidad indica que se ha retrocedido en grandes conquistas y en otras se ha profundizado la política del kirchnerismo de dependencia y ajuste.

Dijimos al inicio que este gobierno es la expresión directa de los monopolios, los bancos y terratenientes en el gobierno, sin ningún “filtro político”, ahora el estado es atendido por sus propios dueños. En cada ministerio está la pirámide de Ceos de monopolios imperialistas como Aranguren en energía y los funcionarios que los suceden en la cadena de mando de Esso, Shell o Panamerican. Así, podemos ver en cada área también banqueros o expresiones de los terratenientes o capitalistas agrarios.

Se profundizó el ajuste, de manera más descarnada y sobre todo el efecto de la economía logró que se estancara el consumo, aumentara la inflación, la emisión y la deuda pública. La lluvia de inversiones solo fueron unos “chaparrones aislados”, lo que obligó a cubrirlo con mas deuda, generando una histórica de más de 50.000 millones de dólares. La deuda se usa para gastos corrientes.

La puja salarial en paritarias logró aumentos de un 30% promedio, quedando en un 15% por debajo de la inflación que cerrará según el índice Congreso en un 43%. Ahora se pretende imponer con el acuerdo de UPCN y Vidal en Pcia de BsAs un 17% en cuatro tramos para el año 2017.

La tregua de los dirigentes de la CGT fue una de las claves para que se llegara a fin de año sin demasiados sobresaltos en la conflictividad social para el ejecutivo. Si bien en las provincias no cesaron los reclamos y se conquistó por la presión de abajo un acto de la CGT y la Marcha Federal mostrando que hay voluntad de lucha en la clase obrera, pero nadie arriesga sin una red de contención. Por eso pudieron imponer, en gran medida en la industria, que se relegara salario a cambio de que no haya despidos, falso, ya que se negociaron salarios a la baja y los despidos no paran.

Los tarifazos mostraron a vastos sectores de clase media que votó al gobierno manifestar su desacuerdo y fastidio por ser los primeros en ser castigados, al igual que una gran parte de profesionales alcanzados por el impuesto al salario.

La economía no repuntó y el crecimiento de del déficit se hizo evidente, mostrando el fracaso de una de las metas estratégicas del gobierno. Ese déficit se parcha con mayor deuda y recortes del gasto, que se acrecentará en el 2017 como muestra el presupuesto para el año que viene.

También, gracias a la tregua y el acuerdo de las clases dominantes, el gobierno avanzó en achicar el presupuesto en áreas de los DDHH, sociales y de género. Avanzó en su política represiva al igual que los gobiernos ajustadores de algunas provincias.

El comienzo de la batalla política

La discusión en el Congreso por el impuesto al salario, mostró el comienzo de la batalla política y los principales rivales en la puja que se mostraran en el año electoral del 2017. El gobierno probó una dosis de lo que significa el peronismo cuando se une y en particular el abandono del massismo en cuanto a la gobernabilidad.

La división del peronismo es lo que posibilitó a un gobierno débil como el de Cambiemos, mantener determinadas políticas. El acuerdo con gobernadores peronistas fue y es fundamental para avanzar aún por sobre diputados y senadores como intentará torcer el rumbo y forzar una negociación luego de la derrota por ganancias recibido en diputados.

El gobierno nacional no cuenta con una estructura política que le permita tener una proyección nacional estable, cuestión que se hace más evidente y compleja cuando se agudiza la disputa política como en la actualidad, obligando a el PRO a “hacerse más radical” en cuanto a la dependencia con la UCR, esto se pudo ver en los últimos meses.

La economía estancada, agudizó la disputa política dando aire a sectores que venían más desdibujados por el acuerdo de gobernabilidad como el massismo o por su propia política en la década pasada como el kirchnerismo, enchastrado en la corrupción y las divisiones internas. Esto no quita que CFK tenga aún cerca del 30% de intención de votos cosa que preocupa tanto al massismo y el pro.

El gobierno no presenta aún sus candidatos en la provincia de BsAs, batalla de batallas, si bien cuenta a su favor la alta imagen de Vidal que será quien se ponga la campaña al hombro, pero no será fácil lidiar con la conflictividad que se avecina si pretenden imponer la paritaria vergonzosa de 17% para los estatales.

2017: año de lucha social y política

La bronca de los petroleros de YPF que impusieron un paro de 48hs contra los despidos, no se apaga con la conciliación obligatoria y la traición de Pereyra (Petroleros Privados) que negocia los retiros voluntarios y los despidos. Tampoco se apaga la lucha de los estatales fueguinos que vienen de conquistar las elecciones de la IPAUSS y de entregar miles de firmas contra la exoneración de los 17 docentes. Al igual que los metalúrgicos fueguinos contra los despidos o los de Acindar por el plus de fin de año.

La conquista de las Comisiones Internas y otros organismos de masas señalan que los sectores populares a pesar de ser castigados por la política nacional y los gobernadores ajustadores, se reponen y están decididos a pasar a la ofensiva en la medida que se unan y se impongan sobre los sectores traidores y conciliadores del movimiento obrero para ganar la gran batalla contra la flexibilidad laboral.

La conquista de condena efectiva a los proxenetas que sometieron a Alika Kinan y otras mujeres en el prostíbulo de Ushuaia son pasos muy importantes que muestran los avances de la lucha popular.

Esta realidad se expresará en las elecciones de medio término que se desarrollarán en el 2017, donde los sectores populares trataremos de reagruparnos y castigar a esta política con diferentes instrumentos políticos en estas elecciones, lo que obligará a construir y fortalecer los reagrupamientos antiimperialistas para poder incidir en ese batalla y fortalecer el camino que marcó el Argentinazo del 2001, del que el 20 se cumplen 15 años, para derrotar el ajuste y la entrega abriendo el camino hacia la liberación nacional y social en marcha al socialismo.

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Crece la inflación, la desigualdad, la deuda, la entrega, los tarifazos, la corrupción, la represión…mientras caen los salarios, la fuente laboral, los programas sociales...