17 de agosto
Lxs trabajadorxs no quieren ajustes
Las columnas obreras del interior del país fueron llegando desde la mañana temprano a la Capital Federal. Grupos de obreros y obreras, empleadxs con tonadas provincianas se movían por las calles, sacaban fotos y selfis, conociendo de cerca lo que ven todos los días en la TV, en un país donde el federalismo es una materia pendiente.
Mucho entusiasmo en el estado de ánimo que, sumado a la masividad, mostraban muchas ganas de estar en la calle a pesar de algunos dirigentes. Si preguntabas por que marchabas podías encontrar muchas respuestas diferentes, pero con ánimos similares en cuanto al sentimiento de estar juntos en la lucha.
Algunos dirigentes afirmaban que esta era una marcha en apoyo al gobierno, pero otros decían otra cosa, pero la mayoría coincidía en que había que marcar a los formadores de precios y especuladores como responsables de una situación muy dura para lxs trabajadores y sus familias golpeadas por la inflación.
Se mostró una unidad por abajo, pero entre los dirigentes las diferencias son marcadas y así se expresaron en las palabras de Pablo Moyano del sindicato de camioneros o de Pablo Michelli de la CTA.
Moyano en un acto ante sus afiliados antes de arrancar la marcha, exigió a Alberto Fernández “Poné los que tenés que poner, sentá a estos tipos y aplicales la multa, los trabajadores te vamos a bancar”.
Además, apuntó contra la Asociación de Empresarios Argentina (AEA) por el aumento de precios y dijo que las entidades bancarias llevan “un golpe institucional contra el gobierno”.
“Hay que denunciarlos, nosotros no venimos a filosofar, hablamos como somos nosotros, los trabajadores”, aseguró el hijo de Hugo Moyano, y pidió “denunciar a estos delincuentes que todos los días atacan al Gobierno y a los dirigentes que están en la calle”. También resaltó que no será la primera marcha de la CGT “si siguen sacándole un plato de comida al argentino, si le siguen cagando los salarios”, y agregó, “no es posible seguir con estos niveles de inflación” y le pidió al presidente que actúe.
Por su parte Pablo Michelli venía expresándose en los medios la semana previa desarrollando la posición de la CTA que parte de que ningún trabajador/ra pobre en nuestro país, señalando a los responsables de esta situación que padece el pueblo, en los exportadores y monopolios que controlan los alimentos. Michelli también fue claro en cuanto a exigir que “reaccione el gobierno, porque está claro quiénes son los culpables de la inflación. Y quien puede parar y controlar ese tema es el gobierno”, aclarando que las primeras decisiones que tomó Sergio Massa“no fueron muy alentadoras” y “no se ha notado mucho el tema del control del dólar paralelo, que el gobierno tiende a subestimar, pero lo cierto es que los precios de los alimentos van al compás de ese dólar, no al dólar oficial”… “seguir haciendo señales para los mercados no es el camino”, añadió.



Además, expresó su preocupación no solo por los empleados registrados que no llegan a fin de mes, sino también por quienes pertenecen a la economía informal o popular. En este sentido, exigió un aumento de emergencia, remunerativo y bonificable de 40.000 pesos para todos los trabajadorxs estatales y privados, “porque venimos de una perdida que se arrastra del gobierno de Juntos por el Cambio del 20% en los privados y más del 27% en estatales”. Pidió que los salarios “vuelvan a los valores que estaban en el gobierno de Cristina Kirchner”.
Las columnas obreras iban ganando las avenidas y la 9 de Julio hacia Congreso donde se leería un documento “consensuado” de una gran tibieza y procurando el “consenso”, mostrando “la pluma” de los gordos de la CGT que saben de conciliaciones y traiciones. Justamente ese llamado al “consenso” con los verdugos, es lo que los ha hecho mas fuerte y nos arrastraron a donde estamos.
Pero otros sectores del sindicalismo mostraron su disconformidad con el gobierno frente esos enemigos declarados que “nos sacan el alimento de la mesa de lxs argentinxs” a decir de Pablo Moyano. La columna de la Corriente Federal y la CTAT también fueron numerosas, si bien hubo dirigentes que prefirieron la tibieza en sus declaraciones afirmando que la “marcha es en apoyo al gobierno”, sin mediar ni matices.
El “variopinto” en la marcha es expresión de una situación particular, donde los dirigentes más críticos marcharon con los más conciliadores, pero el sentimiento por abajo apuntó a los mismos responsables, los dueños del poder de la economía y el FMI que impone las condiciones.
Y es por este camino sinuoso donde debemos plantarnos y cerrarles el paso al neoliberalismo que chantajea y se prepara para volver. Es por este camino donde se muestra cierta dirigencia a buscar la “unidad en la acción” y le señala al gobierno que no “hay cheque en blanco” y si la salida es el ajuste y la concesión a esos sectores concentrados, va a haber luchas más grandes aún.
Es el camino que lamentablemente no entienden aquellxs que plantean “caminos alternativos”, como el FIT-U que hizo su acto en Plaza de Mayo, abandonado la disputa por la dirección del movimiento obrero y popular, subestimando las numerosas corrientes combativas y antiimperialistas que “nadamos” de manera independiente en «corrientes tormentosas» y que tenemos un concepto de unidad que no parte de la ideología, sino de la política para enfrentar a enemigos más poderosos y no terminar haciéndole el juego dividiendo al pueblo.
La marcha sirvió para mostrar que hay voluntad de lucha por abajo, y que, si hay unidad y decisiones claras, será el inicio de un nuevo período de luchas en las calles. Que los sectores más confrontativos del movimiento obrero hayan estado allí y se hayan hecho ver y escuchar es muy importante para la disputa de todxs los trabajadorxs en los tiempos que vendrán.
Salamanca con el MPL y el CR dijeron presentes con una numerosa columna de compañeras y compañeros que marcharon junto a la CTA que conduce Pablo Michelli.
El balance es altamente positivo y da muchas mas fuerzas para seguir la lucha por un programa popular que confronte en las calles para que el ajuste caiga sobre los enemigos del pueblo y de la patria.




















