No hay maniobra o negacionismo que logre aplacar la enorme participación popular en cada aniversario del golpe de Estado. O quizás todo lo contrario: los intentos del gobierno por relativizar el genocidio de la última dictadura terminaron en realidad revitalizando las movilizaciones. Este domingo 24, la concentración comenzó antes del mediodía y se prologó hasta pasadas las 20hs, cuando terminó el último discurso en la Plaza de Mayo. Las calles se llenaron de columnas organizadas, pero también de familias y amigos que no podían faltar a la cita. Desde el mediodía, los subtes llegaban llenos a la Plaza; y volvían abarrotados desde la tardecita.
Se expresó así un conglomerado de generaciones: la que vivió el horror, como los obreros sobrevivientes de Ford que vienen de lograr un fallo histórico; la que se lanzó a la militancia ya en esta democracia, continuando la lucha por verdad y justicia; e incluso los más chicos, que muchos con sus propios carteles nos recuerdan que la lucha por verdad y justicia es de todo el pueblo.
La convocatoria fue realizada, por un lado, desde las Abuelas, Madres Línea Fundadora y otra decena de organismos de derechos humanos, que a eso de las 16hs iniciaron su discurso en el escenario montado delante de la Pirámide de Mayo bajo la consigna “Con memoria y unidad”. Además convocó el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, integrado por otras doscientas organizaciones de derechos humanos, sociales y políticas, que luego leyeron su propio discurso en ese mismo palco bajo la consigna “¡No al ajuste y la represión de Macri, el FMI y los gobernadores cómplices!”. Ambos nucleamientos coinciden en denunciar el negacionismo, el ajuste y la represión del actual gobierno de Cambiemos, aunque difieren en qué tipo de frente es necesario para enfrentarlo. Desde el Comunismo Revolucionario hemos participado junto a la columna de las CTA’s que acompañó a las Madres y permanecimos en la Plaza para la lectura del documento del Encuentro, que firmamos.
“Nos manifestamos contra el avasallamiento que el Gobierno de Mauricio Macri genera todos los días: despidos masivos, la miseria planificada, la entrega del país a los buitres, la persecución de los pueblos originarios; la persecución a militantes; las presas y presos políticos; la grave injerencia del Gobierno sobre el Poder Judicial; retrocesos en Memoria, Verdad y Justicia, la violencia institucional, la represión a la protesta social, la censura a la prensa, el negacionismo…”, expresó el documento de Abuelas, Madres y demás organismos.
“La dictadura instaló más de 600 campos de concentración y ejecutó un plan sistemático para aniquilar a miles de dirigentes y activistas obreros y populares que adoptaron diversas formas de lucha. El saldo del genocidio fueron 30.000 detenidos-desaparecidos y miles de personas presas y exiliadas. La dictadura quiso liquidar así el vasto movimiento popular que luchaba por cambios de fondo. Buscó destruir toda forma de organización social: cuerpos de delegados, centros de estudiantes, organizaciones políticas, barriales, profesionales, culturales.”, expresó el Encuentro.
El gobierno de Cambiemos no sólo ha intentado restarle importancia al terrorismo de Estado, sino que también ha profundizado su propia política represiva y xenófoba alimentada por su bolsonarización. En estos tres años, ha cuestionando abiertamente la estimación de 30.000 detenidos-desaparecidos, ha retomado el concepto de “guerra sucia” en palabras del mismísimo Macri, y ha tenido que reacomodarse ante el fallido fallo del 2×1 de la Corte Suprema en beneficio de un genocida. Y pesa sobre este gobierno, además, la desaparición seguida de muerte de Santiago Maldonado y el asesinato de Rafael Nahuel, entre otros casos. Esta política represiva de este gobierno, incluido su negacionismo, ha sido denunciado por ambos documentos leídos en la Plaza, que insistieron: “¡Son 30.000!”.
No solo Macri y su ministra Bullrich recibieron chiflidos, por sus roles ajustadores y represivos. También el secretario de “Derechos Humanos” Avruj, quien cerró programas, redujo la planta de trabajadores en su secretaría y es responsable directo de la falta de presupuesto para los sitios y espacios de memoria. Así lo denunciaron Abuelas y Madres, que además reclamaron especialmente por los alrededor de 300 “nietos y nietas, quienes viven con su identidad falseada”. Reivindicaron los 128 nietxs recuperadxs, aunque señalaron que en 2018 hubo sólo un nuevo caso resuelto. Responsabilizaron al gobierno por los “retrocesos en Memoria, Verdad y Justicia”. Aunque a pesar del enlentecimiento de los juicios por delitos de lesa humanidad en general, pudieron reivindicar un fallo histórico logrado en diciembre pasado: dos ex gerentes de Ford fueron condenados por su responsabilidad empresarial en el secuestro y torturas a trabajadores (ver entrevista a ex obrero).
Hubo diferentes balances sobre el gobierno kirchnerista. Sin embargo, ambos espacios reclamaron verdad y justicia por Julio López. Y también reclamaron por la libertad de los presxs políticxs.
Hoy, el movimiento de derechos humanos acerca posiciones en la lucha contra Macri y el FMI, su negacionismo y su represión. Y lo hizo reivindicando la lucha popular, las docentes, los trabajadores, el ejemplo de las mujeres y esa imparable marea verde. Y reivindicando a los 30.000 compañeros y compañeras detenidos-desaparecidxs que dieron su vida por la liberación.




















