Desde Jujuy hasta Tierra del Fuego, delegaciones de todo el país viajaron hasta Atlanta –ubicado a cuadras del cementerio de la Chacarita en Capital Federal– para participar del lanzamiento formal del Movimiento Multisectorial 21F, denominado así por el masivo acto de febrero en la Av. 9 de Julio. El encuentro reunió unas 28 multisectoriales regionales que se habían ido conformando previamente. Cada multisectorial, identificada con una provincia o localidad de la provincia de Buenos Aires, reúne principalmente a sindicatos aunque también a movimientos sociales, asociaciones, centros de jubilados y pensionados, cooperativas, agrupaciones y organizaciones políticas. En total, unas 875 organizaciones.
En la mesa se sentaron referentes del Movimiento, Camioneros, las CTA’s y la Corriente Federal. También estaba en la cabecera el senador Pino Solanas. Y detrás, en la tribuna, representantes de cada multisectorial.
El acto dio inicio con las palabras de Gustavo Vera, de La Alameda y referenciado en el Papa Francisco, quien hizo votar siete mociones, entre ellas aprobar el programa con todos los puntos que se fueron agregando en cada multisectorial regional. Además, se votó especialmente el rechazo al acuerdo con el FMI y al presupuesto de ajuste 2019 presentado por el gobierno nacional. También se insistió en la defensa de los Convenios Colectivos de Trabajo rechazando las reformas laborales en curso y la solidaridad con los gremios perseguidos. Y se llamó a un plan de lucha nacional y a movilizarse contra la reunión del G-20 que se realizará a fines de noviembre en nuestro país.
Luego siguieron breves intervenciones de Hugo Yasky –por la CTA de los Trabajadores–, José Rigane –por la CTA Autónoma– y Walter Correa –de Curtidores y en representación de la Corriente Federal–. Yasky reivindicó la unidad, la dignidad de los trabajadores y las trabajadoras, y la “decisión de luchar votada en este plenario”. Rigane, que es además secretario general de la Federación de Trabajadores de la Energía (FeTERA), destacó la lucha de los cordobeses contra la privatización de la empresa eléctrica EPEC.
Finalmente hizo su entrada Hugo Moyano, de Camioneros, que cerró el acto. El gremialista hizo eje en la persecución a su gremio y a él y su hijo Pablo, recordó la Marcha Federal de los 90’s, hizo su balance de luchas ganadas al macrismo desde la época que la empresa Manliba –de Franco Macri– limpiaba la ciudad, y advirtió a los cegetistas que “o se suman a la lucha o se quedan con los oligarcas que pretenden quedarse con los derechos de los trabajadores”. “Que nadie se haga el distraído”, sentenció. Evaluó que Fernando De La Rúa “era un estadista al lado de este presidente”. Y en relación a la pelea de Camioneros con el gobierno expresó que “quieren tapar el hambre, la miseria y la desocupación” pero “no hay que abandonar la lucha por más presiones que nos quieran meter”.
El encuentro mostró un importante agrupamiento opositor al gobierno y contrario al pacto con el FMI, dentro del cual tienen un rol destacado Moyano y Vera, pero que planteó explícitamente el desafío de sumar fuerzas en la calle contra esta política.
Desde la Corriente Clasista René Salamanca y la CTA-A de Córdoba y Bahía Blanca integramos la mesa de coordinación en esas ciudades, a la vez que somos parte de la conducción nacional de la CTA-A que dirige Pablo Micheli, que integra la multisectorial. Nuestra presencia en estas instancias nos permite impulsar la lucha y la solidaridad con otras que se desarrollan en el interior del país. Así es el protagonismo activo de estas multisectoriales en las últimas luchas de los municipales en Bahía Blanca, de las organizaciones sociales y estatales en Córdoba, estatales en Santa Fe y La Plata como la presencia en las movilizaciones universitarias en varias provincias. Ahora lanzará el paro activo de 36 horas con movilización a Plaza de Mayo.
Los acuerdos de la Multisectorial tienen el enfrentamiento a la política anti-macrista como eje central, a la vez que desarrolla otros que tienen que ver con medidas de gobierno a futuro de las que estamos de acuerdo como así también sostenemos nuestra posición a favor y promovemos el debate democrático de otros puntos más conflictivos como la interrupción voluntaria del embarazo, etc. Esta experiencia en la multisectorial 21F, al igual que en la CTA-A la motorizamos en la búsqueda de canales que nos acerquen al movimiento obrero, promoviendo no solo la lucha, sino también iniciativas sindicales, culturales, deportivas y de formación de cientos de trabajadoras/es.

















