Vienen por la democracia!!

Comunicado
18 de abril de 2022

La Corte consumó su golpe institucional

Rosatti asumió al frente del Consejo de la Magistratura (órgano federal que designa a los jueces) amparado en una legislación derogada en febrero de 2006 pasando por arriba del Congreso (ámbito natural para designar al presidente del Consejo de la Magistratura) asumiendo facultades legislativas que están expresamente prohibidas al Poder Judicial, constituyendo un hecho de elevada gravedad institucional.

Esta Corte Suprema junto a los monopolios, bancos, terratenientes y medios hegemónicos se constituyen como el poder real que avasalla la vida del pueblo trabajador con la corrida de precios, las operaciones mediáticas, el control de las palancas claves de la economía…acaparando la tierra que no tienen millones de familias.
Son los que se colocan por encima de las instituciones como en otros momentos de la historia cuando conspiraron y promoviendo el golpe de estado a Hipólito Yrigoyen inaugurando la “década infame”.
Son los que avalaron los golpes de Estado y promovieron el llamado “2×1” a los genocidas de la última dictadura sangrienta.
Son los que sostienen una justicia patriarcal, feudal y racista…
Son los que se aprovechan, agazapados en la impunidad de sus movimientos, de la crisis y desesperanza que vive el pueblo golpeado por la pandemia, la inflación, la precarización y la pobreza.
Son los que reciben el apoyo público de la Cámara de Comercio de los EEUU.
Son los que empujan y aprovechan la sumisión del gobierno en el acuerdo con el FMI y la ausencia de políticas soberanas que afecten a estos sectores monopolicos que tienen la sartén por el mango, ganadores impunes en la peor pandemia de la historia, y la utilizan su poder para generar incertidumbre y desestabilizar.

Si se deja pasar la azonada de la Corte Suprema, se pone en juego algo más dramático que los derechos populares reclamados. Se pone en juego el sistema democrático, aun con sus limitaciones.
El respeto a la justicia como institución del Estado se pierde cuando deja de ser un poder constitucional y se transforma en uno que conspira contra las instituciones democráticas.

Si estas acciones y sectores avanzan se verán recortados los derechos democráticos que tanta lucha costó conquistar.

La única forma de parárarlos es con el pueblo en las calles como en el 2×1 y con una profunda reforma judicial que democratice esa institución y se avance en políticas distributivas y soberanas que empodere al pueblo y de certezas para luchar por algo que valga la pena.

Comunismo Revolucionario PMLM

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