Nueva marca por la memoria: Ex Grupo de Artillería 141 José de la Quintana, Córdoba

 Se colocará una nueva marca para señalizar un centro clandestino de detención y torturas en la provincia de Córdoba. Se trata del ya cerrado Grupo de Artillería 141 José de la Quintana, actualmente conocido como refugio Libertad. En una iniciativa de Trabajadores Unidos por la Tierra, luego de dos años la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, colocará un cartel de por la memoria en referencia a ese «chupadero» dependiente del oscuro III Cuerpo de Ejército de la dictadura, dirigido por el General Luciano Benjamín Menéndez.

Compartimos desde Imdiario reportajes a una compañera luchadora que regresó al predio donde estuvo detenida-desaparecida por la dictadura genocida y de una referente de TUT.

“Me resisto a recordar con absoluta certeza”

 Margarita Zeniquel regresará al predio donde estuvo detenida-desaparecida en 1976 junto a su bebé Alfredo. Secuestrados ambos junto a un grupo de familiares y vecinos, fueron trasladados a La Quintana previa escala en la comisaría de Alta Gracia; en el cuartel Zeniquel sobresalía entre los apresados por ser mujer y por tener un niño a cuestas. “Yo pensaba que mi salvoconducto era ese, no para que no me mataran, sino que alguien algún día iba a decir ‘yo vi a esa mujer con un bebé en brazos’, y que se supiera qué había pasado con nosotros”, relata a La Nueva Mañana quien será una de las oradoras principales del acto.

La militante política y de Derechos Humanos fue trasladada con su bebé al Comando de Tercer Cuerpo de Ejército, donde sufrió simulacros de fusilamientos y liberada. Pero al poco tiempo la detuvieron nuevamente y pasó la dictadura intentando sobrevivir en las principales y más tristes mazmorras del país. Referencia de los Derechos Humanos en Alta Gracia pese a su origen correntino, Zeniquel pagó y con creces una cuenta ajena: sus secuestros se produjeron en operativos ilegales cuyo objetivo era su esposo de entonces, el docente Rodolfo Uranga. 

Ahora, para ella el esperado acto de señalización significa “una marca de Memoria importante, que permitirá reivindicar y proclamar Memoria, Verdad y Justicia, que se haga efectivo el Nunca Más y rescatar del olvido a parte de la historia local y regional ocultada durante mucho tiempo” completa.

La enfermera jubilada, que no puede aún determinar en qué edificio del ex GA estuvo cautiva, refiere que “pasaron 46 años, 4 meses y 12 días, y me resisto a recordar con absoluta certeza”. Su compromiso con cada actividad de memoria que se realiza en el lugar son partes nodales en la reconstrucción de su propia historia personal.

“Recuperar la tierra es recuperar la Memoria”

Mercedes Ferrero es referente de Trabajadoras Unidas por la Tierra, la organización social que desde 2018 recupera parte del predio con permiso de la Agencia de Administración de Bienes del Estado, bajo el nombre de Refugio Libertad. Académica y militante social, refiere que “no encuentro mejores palabras que Memoria, Verdad y Justicia para definir por qué para nosotras la señalización es importante”. 

“Consideramos que todo lo que hacemos allí es Memoria viva y activa, una Memoria con capacidad de atravesar el tiempo con la fuerza del Nunca Más, y que nutre nuestro presente”. Con más de diez unidades productivas en marcha, unas 50 familias trabajando allí en clave de economía popular y un acelerado proceso de recuperación material y simbólica, para Traut “recuperar la tierra es recuperar la Memoria, y una apuesta al buen vivir para las próximas generaciones”.

“Después de muchas décadas de ocultamiento y silenciamiento de este lugar, vamos a pasar todos los días por el cartel y esa seña, esa marca nos va a contar la Verdad, después de que tantos y tantas la dijeron en sus testimonios y en sus historias de vida, y después de que tantos y tantas no las pudieron decir y todavía la guardan en secreto”, completó. Ferrero dijo que “esta señalización es un reconocimiento formal de los que ya estaba reconocido de modo social y popular, y va a generar sin duda mucho movimiento en el territorio, va a mover cosas”. A la vez, puntualiza que “la Justicia de alguna manera es lo que queda por construir, lo que no llega con la señalización. Por eso nosotras pedimos que avancen las causas judiciales en trámite y que se investigue todo lo que haya que investigar”.

Uno de los expedientes que investiga denuncias de delitos de lesa humanidad en el ex GA intenta determinar si en un sector posterior del campo hay fosas comunes con restos de desaparecidos. Por distintas razones, la presupuestaria entre ellas, lleva años de demora la misión del Equipo Argentino de Antropología Forense destinada a buscar evidencias en el terreno. 

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