Lo inevitable y la superioridad del socialismo

“nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio…”

Entendemos el problema que tiene Cristina de no ver las características de la etapa
histórica (después de todo ella no es leninista) y entonces se aferra a la idea de que
después de esta etapa putrefacta del capitalismo puede venir un “capitalismo aromático
y floreciente”. Va contra la lógica del capitalismo que ella defiende!, “pero como lo
quiere de verdad”, no aprecia que si bien, este sistema tuvo su auge, se volvió en su
contrario, en traba del desarrollo de las fuerzas productivas de la sociedad.
Actualmente, 50% de toda la riqueza del mundo están en manos de apenas 1% de la
población, o sea, 1% de la población mundial es más rica que el otro 99%.
El feudalismo “no fue perfumado”, fue superado por el capitalismo, este en todo un
proceso entró en su última etapa, la más decadente e impune, la del dominio de los
monopolios, terratenientes y bancos. Entonces, frente a esta realidad, no se pueden
ocultar las razones científicas y dialécticas del proceso revolucionario histórico que dará
paso a un nuevo modo de producción, al socialismo en un largo transito, con idas y
vueltas, con revoluciones, restauraciones y nuevas revoluciones hasta alcanzar el sistema
social comunista superador del capitalismo.

¿Acaso el capitalismo como sistema social no se demoró siglos en surgir? Tiene más
de 600 años de historia! Así son los procesos sociales en la historia de la humanidad, al
fin y al cabo el socialismo es un bebé al lado de este sistema social. Entonces, ¿por qué
tiene que haber “otro valor de tiempo” para medir la llegada de un nuevo modo de
producción?.

Los procesos donde triunfo la revolución y se empezó a construir el socialismo,
demostraron no solo su superioridad, sino también su rapidez cuando los pueblos toman
en sus manos la construcción de su destino dirigido por un Estado de nuevo tipo.
Cristina se refiere al socialismo con la caída del Muro de Berlín en 1989, pero hacia
más de 32 años se había restaurado el capitalismo en la URSS y se había transformado
en una potencia imperialista o “social imperialista” (socialista de palabra e imperialista en
los hechos) como bien describiría Mao Tse-Tung.

El presidente Mao

Dicho esto, vale hablar de los avances que se produjeron en los países que hicieron
la revolución y empezaron a construir el socialismo como en Rusia, China, Vietnam o
Cuba, mostrando la superioridad respecto al capitalismo.

Vale aclarar también, que muchos de los logros alcanzados bajo el proceso socialista,
fueron las bases del “despegue” de los procesos de restauración, por ello, la burguesía
monopolista e imperialista en el poder utiliza y mantiene (como lo hace hoy China en
su “socialismo con particularidades chinas”) los símbolos, referentes y costumbres que
los pueblos abrazaron bajo el socialismo, mientras caminan en las políticas
abiertamente imperialistas.Veamos a continuación una síntesis de las conquistas de la construcción socialista en Rusia, la primera revolución proletaria que triunfaba en el mundo.

La revolución y la construcción del socialismo en Rusia

La primera medida con el triunfo de la revolución fue el decreto del 8 de
noviembre de 1917, de abolición de la propiedad privada sobre la tierra.
En materia laboral se inició un proceso donde se fue ajustando las diferentes formas
de trabajo en la gran industria, base para la construcción de una nueva sociedad. Se
cambio el sistema de trabajo y de paga, abandonado concepciones impuesta por el
sistema capitalista de esclavitud del trabajadxrs a la maquina, pero sobre todo el
concepto de la plusvalía característica principal del sistema capitalista. La producción
social, el control obrero y la conciencia de “una gran producción de bienes y servicios
destinada a las necesidades del pueblo” fue una premisa. La remuneración estaba sujeta
a la productividad de esos bienes y servicios, no a lograr la máxima ganancia del
empleador/patrón.

Se llevó adelante, en tiempo record, la electrificación de toda Rusia y la tecnificación
de la sociedad como medio para liberar al pueblo del trabajo enajenante. La clase
trabajadora, de hecho, pasó a controlar las fuerzas productivas del país y la Unión
Soviética experimentó avances sociales, científicos y económicos.

Se conquistaron derechos como el descanso semanal remunerado, vacaciones,
salario mínimo, licencia de maternidad, asistencia de salud y seguridad en el trabajo
fueron instituidos como garantías. Había plena libertad sindical.

Fueron creadas las primeras guarderías de infantes para trabajadorxs. A su vez, la
mujer comenzó a cobrar los mismos salarios que el hombre y se le estimuló a superarse
intelectualmente, luchándose así contra la idea de la “mujer recluida a las labores
domésticas”. Rusia socialista fue el primer país del mundo en instituir el derecho al
aborto. Además, se legisló que la mujer soviética pudiera divorciarse, se obligó
legalmente que el padre ayudara al financiamiento de la manutención de sus hijos, así
como reconocerlos ante la ley.

Se instauró el voto de las mujeres. Fue después de la Unión Soviética que otros
países como Inglaterra, Alemania, EEUU y Francia implementaron el voto femenino. En
nuestro país fue en 1951.

Rusia fue el primer país en despenalizar la homosexualidad y declarar que la
sexualidad no es incumbencia del Estado.
Luego de la revolución se les otorgó el derecho a independizarse, reconociéndose
igualdad plena a los pueblos y naciones que desearon continuar dentro del nuevo
Estado socialista.

Antes de la Revolución de 1917, menos de 1% de la población rusa estaba
alfabetizada. En la construcción del socialismo, se impuso la enseñanza obligatoria,
gratuita, universal y laica, algo casi impensable en la época. Por primera vez, fueron

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