Los monopolios, terratenientes y bancos son el problema

Declaración de la Corriente Clasista René Salamanca

Reproducimos la declaración de la Corriente Clasista René Salamanca sobre las palabras de la vice presidenta y las tareas del momento

Hace falta un rumbo popular que de certezas y unidad

El último discurso de Cristina Kirchner en el Congreso de la CTAT fue muy critico del macrismo y de monopolios formadores de precios que especulan permanentemente con la suba criminal de precios en una argentina con un 50% de pobreza, cuestiones con las cuales acordamos.

A la vez tuvo mucho impacto mediático y provoco malestar entre las organizaciones sociales sus declaraciones sobre “la tercerización” de los programas sociales, en particular los “Potenciar Trabajo” por parte de las organizaciones territoriales.

Cristina basa sus afirmaciones en que la tasa de desempleo cayó al 7% pero persisten 1.200.000 programas sociales, queriendo graficar que “hay a quienes les conviene mantener esos planes en vez de transformarlos en trabajo”. “El peronismo es trabajo”, sostuvo, pero omitió decir que hay más de 13 millones que cobraron el ultimo IFE (Ingreso Familiar de Emergencia), evidenciando que gran parte de quienes trabajan lo hacen hoy en día con salarios de pobreza y con jornadas extenuantes de 12 o 14hs, totalmente precarizados. “El peronismo es trabajo”, pero este no es el peronismo del ´45, ni el empleo es en las condiciones de esos años.

Más allá de las interpretaciones variadas de las palabras de la vice presidenta, esto viene acompañado días antes por una campaña largada desde los medios de la derecha alrededor de los recursos entregados al “bloque piquetero”, donde se golpea a organizaciones que vienen desarrollando un trabajo en el territorio enfrentando el hambre que nos dejo el macrismo, la pandemia y ahora la inflación. Pero tras cartón de esta campaña es el propio Ministerio de Desarrollo Social de la Nación el que presenta un plan para “auditar” a estas organizaciones.

Más allá de los debates que tenemos con sectores del “bloque piquetero”, en particular aquel que ubica en el mismo lugar (si no peor) al actual gobierno que a Juntos Por el cambio, esa campaña desatada y las medidas del ministerio, corren el eje y ubican el problema en vastos sectores del pueblo que no llegan a fin de mes.

Desde la corriente clasista René Salamanca, como otras organizaciones, practicamos permanentemente las rendiciones de cuentas y apoyamos la transparencia en todos los actos tanto de nuestra organización como de cualquier otra. Pero vemos con preocupación que no se va con la misma dureza a “auditar” a todxs aquellos que la juntaron con pala durante el macrismo, ni se sanciona a monopolios de la alimentación y supermercados que especulan todos los días con el hambre del pueblo.

La dura realidad muestra que las organizaciones sociales reciben todos los días en los comedores y merenderos un creciente número de personas que no llegan a comprar los alimentos necesarios para abastecer a sus familias, algunos desocupados pero muchos de ellos trabajadores en negro, changarines o a prueba. Este es uno de los principales dramas que vivimos.

Otros pasajes del discurso de CFK

La criminal especulación de monopolios de la alimentación y exportadores de alimentos, empuja al hambre a millones todos los días. Esto es algo que analiza bastante profundamente Cristina. Es indignante la remarcación de precios mientras se llenan los bolsillos.

En su discurso incorpora los datos de la balanza comercial (la que mide exportaciones e importaciones) señalando el aumento en más de 10.000 millones de dólares de importaciones. Esto genera que falten dólares y en los hechos genera que se acelere la inflación. Junto con esto, también descarta con datos, que el déficit fiscal genere inflación comparado con otros países. Resalta principalmente al endeudamiento histórico y la fuga de capitales que se realizó en el periodo macrista como el responsable de la inflación.

Pero esas afirmaciones y señalamientos, tienen un límite porque se acepta como “una maldición inmodificable” un sistema “bimonetario” (dólar-peso), donde lo único que se podría hacer es “buscar la forma de traer dólares o que no se fuguen”, señalando con razón la ineptitud de funcionarios del gobierno en áreas claves. Pero, donde contradictoriamente no se propone frenar el acuerdo con el FMI hasta que no se apruebe en el Congreso (o por decreto) el llamado “impuesto a los fugadores”. Señaló los miles de millones de dólares que se evaden por la soja y otros cereales, pero algo básico como que el Estado (al que señala con razón tener mayor presencia) pase a controlar la cuenca hídrica del Paraná, nada se dijo. La misma ausencia del señalamiento de un camino que avance en la sustitución de importaciones, por ejemplo.

Hay herramientas que el ejecutivo no utiliza en nombre de la “correlación de fuerzas”, que Cristina señaló con ejemplos como el de Belgrano o San Martín que pusieron por delante las necesidades soberanas antes que la correlación de fuerzas. En este sentido, el drama de la inflación, exige medidas como la suba de retenciones segmentadas, la creación de una empresa nacional de alimentos, hacer permanente el impuesto a las grandes fortunas y que paguen todos los que generaron la deuda y llevaron una verdadera estafa al pueblo argentino como bien dice la vice presidenta.

Porque está claro que con el superávit de la balanza comercial e incluso con alguna sustitución de importaciones no alcanza. Es urgente lograr que las empresas reduzcan su tasa de ganancia, esa que bien Cristina denunció como escandalosa, para la creación de empleo, mejores condiciones laborales y salarios dignos.

La realidad de los planes sociales, es la muestra de la precariedad de la vida del pueblo, donde una persona que cobra un “potenciar trabajo” y cumple con su contraprestación, usa el tiempo restante para hacer un trabajo en negro, alguna changa, vender en la feria, etc., logra un mejor salario que un empleado de comercio en la CABA, ni hablar de los salarios de miseria de los municipales y/o estatales en el interior y así podríamos seguir ejemplificando. Es decir, el problema no son los planes sociales y las organizaciones, el problema es la matriz productiva graficada en las condiciones laborales, el control de los monopolios, con una justicia acorde y la derecha que sostiene en su programa profundizar la quita de derechos.

Sin ninguna duda, los sectores populares junto a sus organizaciones necesitan del necesario debate que contribuya a la unidad, sin pelos en la lengua y caiga quien tenga que caer para recuperar la calle y la mística militante rebelde, democrática que de certezas en vez de mayores divisiones frente a una derecha que busca volver a como dé lugar. Porque este es el peligro por delante. Aquí están los responsables a quienes hay que derrotar con un rumbo popular que empodere al pueblo.

Estamos, como tantos y tantas, para enfrentarlos pero hacia un cambio de matriz productiva a favor de las grandes mayorías.

Corriente Clasista René Salamanca

22 de junio 2022

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