Acuerdo con el FMI y la diversificación de la dependencia. Acciones y consecuencias.

Editorial

Acciones

El acuerdo con el FMI implica en primer lugar reconocer una estafa internacional de 57.000 millones de dólares, entre el gobierno de Macri y Cambiemos con el FMI. Una acción sin precedentes en la historia de ese organismo internacional desde su fundación en 1944.

En segundo lugar aceptar las condiciones de un nuevo crédito stanby donde el organismo controlará la economía y la política como condición para ir desembolsando los prestamos perdiendo así, soberanía en las decisiones económicas y políticas. Junto con esto las otras pautas acordadas conllevan ajustes y recortes como sostenemos en el documento del MPL del 29-01-2022. 

Se cruzó un límite y se reforzó un rumbo, uno que acuerda con los EEUU, pero también exigen otras potencias imperialistas como China y Rusia como condición para establecer acuerdos comerciales.

El camino soberano es el que se debería emprender con la deuda, suspendiendo los pagos, investigando y mostrando al mundo que somos serios y no nos chantajean con las estafas, pero tampoco somos cantineros de otras potencias imperialistas que solo buscan disputar mercados en el mundo.

La acción del propio gobierno lo hizo entrar en el laberinto de la deuda por sus convicciones. “Juan Domingo Biden” lo llamaron al nuevo presidente de EEUU, creyendo que el recambio en ese país nos iba a favorecer en la negociación con el FMI. Por eso el gobierno argentino pagó intereses y capital de la deuda mientras se negociaba en medio de la pandemia como una señal de “buena voluntad”, así fue como perdimos casi 6.000 millones de dólares de reservas internacionales en el 2021, se perdieron las elecciones. EEUU no aflojó mas plazo, ni la eliminación de las “sobre tasas”, sino que se pusieron duros con la emisión y la reducción del déficit fiscal. 

Ahora el FMI está preocupado por la alta inflación, pero solo apunta a reforzar la “no emisión”, y avala los aumentos de los combustibles, pregona la quita de subsidios a la energía mientras nada se hace sobre los formadores de precios de los alimentos controlado por los monopolios, algunos de ellos de la potencia del norte. 

Consecuencias

La renuncia de Máximo Kirchner a la presidencia del bloque de diputados del Frente de Todos, trajo una crisis política en el oficialismo, pero también una “bocanada de aire fresco” a la militancia que no puede digerir el acuerdo vergonzoso con el FMI y sus consecuencias sobre el pueblo. Es el principio de una crisis que puede escalar si no se aceptan modificaciones desde el oficialismo al acuerdo con el FMI en el Congreso. 

Varias corrientes y dirigentes de peso nos venimos manifestando antes y a partir de los anuncios. Porque esta militancia exige que, ya que ni se consulta, por lo menos se le diga la verdad. Y esa verdad es amarga como cada vez que volvió el FMI. Más allá de los argumentos de poco sustento como “no quedaba otra”, “el default nos saca de la cancha”, “es el mejor acuerdo posible”…que repiten desde el ejecutivo y acólitos periodistas. 

Lo cierto es que las consecuencia de una política que permita “salir con vida” es “pasto tierno” para el chantaje de los EEUU y el FMI en su búsqueda de ajuste para tenernos más atados e iniciar (o continuar) el proceso de desgaste social y político del gobierno de cara al 2023 y recuperar terreno perdido en la región en su disputa geopolítica. 

No es posible entender la dureza de los EEUU, socio mayoritario en el FMI, en la negociación con nuestro país sin tener en cuenta la geopolítica ahora mas agudizada que nunca. En el otorgamiento de prestamos sin precedentes al gobierno de Macri y la renegociación siempre fue la política la rectora, no las cuestiones técnicas, el acuerdo alcanzado ahora con el país tiene la misma matriz rectora. 

Sin dudas el acuerdo marcará los tiempos y el futuro del gobierno del FdT. Sus consecuencias pueden ser de gran impacto en el corto y mediano plazo en los tres sentidos: el económico, el social y el político. 

Otra consecuencia del acuerdo, es darle más poder a la oposición de derecha, que si bien hay diferencias en cuanto a apoyar o no el acuerdo, esta se maneja relativamente cómoda y hay sectores que chantajean con sus votos si no ve linealidad en el bloque oficialista. 

La negociación con el FMI es un punto de inflexión que ha agudizado un estado deliberativo en el Frente de Todos. 

La renuncia de Máximo Kirchner agudizó esta situación, pero todavía no hay centralidad en el rumbo a seguir en cuanto a las acciones. Sin dudas la lucha hoy se traslada a cómo van a votar el kirchnerismo duro y otras expresiones del FdT en el Congreso que marcará un nuevo momento ya que podría dejar muy expuesto al sector del peronismo que comulga con Alberto Fernández y gobernadores junto a la oposición de derecha aprobando el acuerdo sin modificaciones. 

Se ha instalado la necesidad de trabajar aceleradamente desde los sectores populares del FdT una coordinación de posiciones y acciones el día de la votación con un eje donde quede expresado en quienes tienen que pagar la deuda, un impuesto permanente a las grandes fortunas (muchos de ellxs fugadores de la deuda) e incluso avanzar sobre el contrabando en las exportaciones donde el Estado, por no tener el control, permite la evasión de más de 30 mil millones de dólares anuales como lo planteamos en el documento del MPL (Ver).

Esto no se podrá lograr sin la lucha y abandonando concepciones defensivas y derrotistas de “llegar hasta donde se pueda” o “hasta donde den las relaciones de fuerzas”, perdiendo de vista que esas relaciones de fuerzas varían de acuerdo a las convicciones y la presión que se ejerce de un lado o de otro. ¿Qué sería de nosotros, si nuestros próceres San Martín, Belgrano o Güemes hubieran condicionado su acción a las relaciones de fuerzas?. ¿Qué sería de las conquistas logradas para el país y el pueblo si este vacilaba en liberar a su líder Juan Perón en 1945? ¿Qué sería del triunfo de la Revolución Cubana si Fidel Castro, el Che Guevara y el puñado de revolucionarios no confiaba plenamente en el pueblo que los cobijó?.

La crisis producto del acuerdo con el FMI ha puesto con mayor relevancia que son los sectores populares quienes deben pechar fuerte para arrancar derechos aun no concedidos, frenar las consecuencias de ajuste que traerá este acuerdo y poder tener expresiones propias en la interna del frente. Expresiones y acuerdos que no terminen en impedir que vuelva a gobernar el macrismo y Juntos por el Cambio en el 2023, sino que tengan una perspectiva, que de certezas hacia un rumbo popular que tenga apunte a un cambio de matriz económica y cultural.

¿“Diversificar la dependencia” o rumbo soberano?

El acuerdo con el FMI no va a contrapelo de las necesidades de otras potencias imperialistas, están de acuerdo porque mientras más débiles estemos, más oportunidades de penetración de sus productos y chantajes tendrán. En este juego, los roles no son los mismos, aunque podríamos decir que los resultados para nosotros serán los de siempre.

Los EEUU aprietan de una manera brutal a través del FMI, pero del otro lado están sus rivales, “lobos con piel de corderos” que “nos quieren ayudar”. Así unos aparecen “malos y otros buenos”.

Ofrecerse al jefe del imperialismo ruso, Vladimir Putin como lo hizo Alberto Fernández nos sumerge en el vergonzoso papel de felpudo para que estos penetren en América Latina y el país, (aunque hay que decir que esta potencia imperialista hace muchos años que tiene presencia en estas tierras).

Alberto Fernández y Vladimir Putin en la visita de Argentina a Rusia en febrero de este año.

La adhesión de Argentina a la “franja y ruta” o la “nueva ruta de la seda” que suscribe ahora el presidente Fernández, que le dijo al mandamás chino Xi Jinping, que “si fuera argentino seria peronista”, negando que políticas exteriores como las de China hoy, chocan con aquellas que pregonaba la burguesía nacional en el poder liderada por el General Perón.

También olvidó el presidente que fue el mismo Xi Jinping (el “peronista”) el que recibió en el 2017 a Mauricio Macri quien aprobó la iniciativa de la “Franja y la Ruta”. Luegoen diciembre de 2018 y después de la mega devaluación y la vuelta al FMI, Macri afirmó:«Cuanto mejor le vaya a China, mejor le irá a los argentinos y al mundo», (no pregonaba precisamente las ideas peronistas en el mundo), yClarín titulaba en su tapa: “con 30 nuevos acuerdos, China es uno de los mayores inversores de Argentina” con la foto de los dos presidentes y sus primeras damas.

Lo cierto es que lo que propone el gobierno Chino es avanzar en inversiones que traerían los dólares tan necesitados para cumplir con el acuerdo con el FMI (del que ellos también son parte), pero también avanzan en la geopolítica en su disputa con los EEUU. Así, terminarían de construir la tercera central nuclear (mientras están paradas las dos en construcción, una íntegramente argentina CAREM), profundizarían la presencia en la explotación del litio y dieron pasos en la negociación por la “tecnología 5G” (aunque no se cerró nada, aún) a través de la compañía china Huawei (fabrica que visitó la delegación argentina en estos días en China). Este último es el centro de la disputa con los EEUU (ver aparte).

Mientras tanto se acrecentará la inversión en la obra pública se avanzará en los trabajo las represas Presidente Néstor Kirchner y Gobernador Jorge Cepernic paradas hace 14 años en Santa Cruz. Todo esto estará contemplado en la flamante adhesión a la iniciativa de la Franja y la Ruta donde prometen un desembolso de más de 22.000 millones de dólares y donde se multiplicará la inundación de productos fabricados en ese país, en desmedro de lo que podemos fabricar en el nuestro.

Alberto Fernández y XI Jinping en la visita del presidente Argentino a China en febrero de este año.

Hay sectores del Frente de Todos que celebran esto como “pasos soberanos”, por el solo hecho de que no nos subordinamos solo a los EEUU. Viven y celebran la diversificación de la dependencia como algo soberano. “Yo estoy empecinado en que la Argentina tiene que dejar de tener esa dependencia tan grande que tiene con el Fondo y con Estados Unidos. Tiene que abrirse camino a otros lados y me parece que Rusia tiene un lugar muy importante”, le decía Alberto Fernández (sin ponerse colorado) a Putin.

Esta filosofía, no aprovecha la multipolaridad para avanzar en el camino de políticas económicas independientes, sino para remachar el objetivo primario de la “entrada de dólares”, (donde una gran parte va a parar a los acreedores de la timba financiera y los monopolios) mientras nada para ir desarmando una matriz dependiente. Seguimos siendo un eslabón en la división internacional que controlan las potencias imperialistas a las que nos entregamos sin tapujos.

No se trata de cambiar de collar…sino dejar de ser perro”(Arturo Jauretche)

En la medida que no se avance en cambiar estos conceptos culturales de exponentes de la clase dirigente que se ubican en el campo popular, seguiremos optando por “el mal menor” en la peligrosa disputa geopolítica de las potencias imperialistas.

Por el contrario, en el mundo hay muchos ejemplos de cómo aprovechar las contradicciones y los momentos para hacer avanzar a los pueblos en la lucha por el poder, como fue la Revolución Rusa o la propia China, en las dos hubo vanguardia y sacrificios heroicos y así triunfaron.

En nuestro país también esa historia se escribió con el surgimiento del peronismo donde también se supieron aprovechar acontecimientos históricos como la segunda guerra mundial y la pos guerra que dio la oportunidad para avanzar en cambiar la matriz económica y abandonar aquella “Argentina granero del mundo” poniendo en marcha políticas independientes que, sin dejar de comerciar con el mundo, ni dejando de comprar componentes necesarios que no se fabricaban aquí, el centro estuvo en el desarrollo propio de la industria, el agro y el comercio exterior controlado por el Estado.

La profundidad de la crisis mundial, potenciada por la pandemia, han llevado a que las diferencias sociales se acrecentaran donde los 10 más ricos del mundo duplicaron sus fortunas desde marzo 2020. Mientras, se registraron unos 160 millones de nuevos pobres (Oxfam). Vivimos en un mundo con un sistema económico que permite que cuatro de cada cinco euros generados como riqueza a nivel mundial terminan en manos del 1% más rico de la población global (Oxfam).

Frente a esta realidad, la salida no puede ser nuevamente la puerta de entrada que nos llevó a este abismo. La diversificación de la dependencia nos trae al FMI, el saqueo imperialista con la destrucción de nuestros recursos naturales, con pérdida de soberanía y viejas políticas de ajuste al pueblo.

Son tiempos para emprender un rumbo popular, porque es el mejor camino para empoderar al pueblo y que no vuelva a gobernar la derecha neoliberal y reaccionaria que se prepara para volver al poder. 

El rumbo de los acuerdos con el FMI, dispersa a las fuerzas populares y fortalece a la derecha y va a contrapelo de los sentimientos de decenas de miles de luchadorexs que lo dieron todo para terminar con las experiencias de la derecha neoliberal y abrir otro periodo en América Latina: un periodo de conquistas de derechos, igualdad, defensa del medio ambiente, disminuyendo la pobreza y la precarización laboral.

La militancia popular y antiimperialista debe abrazar esos nuevos vientos para avanzar en un camino de liberación, aun por sobre los gobierno del campo popular que desvían el rumbo en el que los pueblos depositaron sus esperanzas, pero sin perder de vista que es en los grandes frentes populares donde se disputa la hegemonía en la lucha por el poder. 

Desde el Comunismo Revolucionario en el MPL (Movimiento Popular Liberación) trabajamos para empujar la lucha y la unidad de la militancia popular para ser parte de este nuevo periodo donde el pueblo, con lxs trabajadores a la cabeza, pueda ser el sujeto de los cambios revolucionarios que traigan esperanzas, certezas y felicidad a las grandes mayorías. 

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